CRÓNICA: CALIBRE ZERO + CHIVO

 

CALIBRE ZERO + CHIVO

25 – 03 – 11

Barakaldo (Edaska)

CALIBRE ZERO

Se presumía una noche cruda de directo a cargo de dos bandas que representan a su manera la vertiente más dura del rock clásico. Por un lado, Chivo hacían de anfitriones con su aguerrido stoner reflejado en su sorpresiva primera obra “Swamp Of Sounds”. Una vez comprobado cómo se las gastan en estudio había ganas de ver como detonaba eso en un escenario. Por otro lado, Calibre Zero rendían visita a Bizkaia para presentarnos su tercera obra. “Muerde La Vida” vuelve a ser una muestra del lado salvaje del rock que estos madrileños vienen encarnando como nadie en los últimos tiempos. Ello merecía que este medio también les hiciera un hueco con entrevista, motivo que nos tuvo ocupados y nos hizo perdernos los primeros compases de la actuación de Chivo.

CHIVO
CHIVO

Sin embargo, llegamos para ver el grueso de su descarga, con una propuesta que puede echar abajo cualquier escenario. La consistencia de estas canciones son capaces de llevarla al directo triplicada estos chavales a los que generosamente les gusta repartir decibelios. Tuvieron problemas constantemente con la guitarra, que rompió una cuerda, si no me equivoco en “Down The Highway”, en el cual salieron adelante sin las seis cuerdas, dejando al descubierto la labor envolvente de Eneko con el bajo, remarcando y agrandando el sonido del grupo cuando se desenvuelve en contacto con la guitarra. No perdieron pese a ello el hilo de la actuación, aunque deduzco que habrán tenido conciertos más redondos.

CHIVO
CHIVO

En cualquier caso, la banda se dejó todo en el escenario y hicieron estremecer los bajos del edificio donde se ubica la sala Edaska con temas como “Closed Crue Rock”, “Hobbit Feet” o el impresionante “Fuzzlover”, que pese a los nervios ocasionados por los problemas previos, creo que fue el que mejor les quedó. El grupo ya nos prepara para el futuro con la presentación de un tema nuevo que figuraba en el set list (supongo que de forma provisional) con el nombre de “Doom”, otra vena que toca el grupo en sus partes más densas, aunque su transpirar rockero y lo incandescente de su música les hace quedarse más en ese infernal stoner que deja caliente de por vida aquel local en el que Chivo hayan tocado. Seguro que les salen mejor las cosas en otra ocasión, pero la plasmación atronadora en vivo de estas canciones a cargo de una banda básica fue más que convincente.

CALIBRE ZERO
CALIBRE ZERO

Esta forma tan candente de ofrecer un rock visceral se vería refrendada por la macarrería de Calibre Zero. Su forma de entender la música refleja lo que es el grupo en sí mismo: lucha, fe en las propias posibilidades, constancia, sacrifico y sentir que aunque el grupo tuviera que enfrentarse con un ejército al completo, sería capaz de pasar por encima de él enfrentándose solo con sus propias manos. La forma en que Calibre Zero han apostado por su sueño, es un ejemplo para todo el que hoy pretenda dedicarse desde abajo a esto del rock. Ello les ha reportado ya tres discos y varias giras internacionales, entre otras cosas. Precisamente nos llegaban a Barakaldo bien rodados recién llegados de su periplo argentino. Una vez que el grupo ha echado a rodar, parece no haber forma humana de pararlo, con lo que los fieles seguidores congregados en la sala pueden ver en ellos un grupo en el que creer como una firme baza tanto en estudio como en directo.

CALIBRE ZERO

Nos hicieron un repaso a sus tres obras sin dar tregua en 50 minutos de una intensidad explosiva. Cada uno de sus temas se vuelve una declaración de principios sellada con puño y letra. “Sin Actitud (No Hay Rock & Roll)”, puede ser un ejemplo de lo que comento, un tema que sigue la estela de fidelidad a una forma de entender la vida que ya se reflejó en su inmortal “Rock Hasta Morir”, que fue rescatado para rematar una actuación que el público no les iba a dejar que quedara ahí. Para acabar así de triunfantes a la actitud y al rock que sudaron por los poros de su piel acoplaron temas como “Es Tiempo De Reaccionar”, entrando a saco en la descarga y no bajando el ritmo, pese a que hubiera espacio para algo más oscuro y denso con “Habla La Guerra”, rematado con trallazos cuyos títulos lo dicen todo, caso de “Así Es Como Siempre Seré” (nos alegramos de que no tengan arreglo) o “Yo Digo Bien”, muestra de la cabezonería de un grupo al que lo mejor es darle la razón. Desde luego, yo no les discuto nada sobre lo visto en el escenario.

CALIBRE ZERO

De las piezas de su reciente “Muerde La Vida” me quedo con “El Humo De La Confusión” como un tema a perdurar en el tiempo, que refleja perfectamente lo que hoy en día envuelve a este mundo. Solo debes ver un informativo para volverles a dar la razón a estos chicos que lo que envuelve la cabeza lo usan como arma contundente y lo de dentro para dejar mensajes meditados envueltos por el rock que llevan en las venas. El propio tema homónimo de esa última obra responde a lo que requiere un concierto, no solo porque nos clava los dientes, sino porque incita al personal a reaccionar de idéntica manera para que las fieras que están encima del escenario se vean reflejadas en los que estamos abajo. Escuchando “No Tengo Nada Que Perder”, entendemos la valentía de Calibre Zero para arremeter así en una actuación y para lanzarse al vacío con su carrera, en la que seguro que tienen mucho que ganar y no pararán “Hasta Quedar Sin Voz”. Títulos que no solo son canciones, sino la vida de los protagonistas de esta historia llamada Calibre Zero y de quien se identifique con ellos. Algo nada complicado si dejas que este sentir cale en ti hasta los huesos.

CALIBRE ZERO
CALIBRE ZERO

Tanto es así que los allí congregados ya estaban en el bolsillo para pedir beste bat, a lo que el grupo correspondió gustoso dándonos a entender que rendirse es lo último con “Sin Freno Ni Marcha Atrás” y ofreciéndonos mirándonos a los ojos “Si Yo Creo En Ti, Tu Crees En Mi”. Una vez más respondiendo a una realidad de un grupo que se gana a pulso cada uno de sus nuevos seguidores. No cabe duda de que con este ímpetu y sinceridad seguirán sumando gente que se adscriba al rock como un movimiento que representa mucho más que música.

Texto: ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

Fotos: MARI JOSE MARTIN (mari@lamiradanegra.es)