CRÓNICA: SUFFOCATION + INGESTED + UNDEATH + ETERNAL
SUFFOCATION
SUFFOCATION + INGESTED + UNDEATH + ETERNAL
Miercoles 21 de octubre de 2026 – Santana 27 – Bilbao
Uno de los mas grandes del metal extremo de todos los tiempos nos daba cita en un cartel que con el añadido de tres bandas como Ingested, Undeath y Eternal no hacía más que sumar poder de destrucción a una de las giras mas interesantes de este otoño en este estilo. Que fuera un miércoles a la tarde a buen seguro restó en Bilbao impacto a la presencia de público, pero los asistentes a la sala Santana 27 no vieron defraudadas sus expectativas con 4 descargas de demoledor death metal.


Los jóvenes de Arizona Eternal aprovecharon su media hora para demolernos con un estilo muy clásico, con argumentos para defender y dar continuidad al estilo más puro, algo reflejado en su primer LP “Cryptic Lust”, editado en 2024. A algunos temas de ese disco la banda añadió ya algún tema nuevo de lo que, suponemos, será un próximo lanzamiento discográfico. En apenas media hora y a una hora muy tempranera no dejaron duda de su nivel para desarrollar este estilo con buenas dosis técnicas y, sobre todo, con unos recursos innatos para aplastarnos con un sonido demoledor.


Tampoco dejaron títere con cabeza Undeath, que contaron para el directo con Xander Bridge de Eternal a la batería, que hacía doblete. La banda cuenta con un imponente frontman y vocalista que refleja perfectamente el alarde de fuerza que la banda ejerce sobre el escenario, Alexander Sason no para de moverse en el escenario para arengar al personal, que se pudo dejar las cervicales con temas marcados por aplastantes riffs y esa voz cavernosa marca del estilo. De nuevo una banda de death en un sentido más puro del término. Sin contemplaciones y haciendo una demostración de fuerza de principio a fin de su corta pero intensa descarga


Es lo que tiene cuando se viene en un cartel con varias bandas, que el tiempo da para lo que da. Pero los grupos no dieron tregua en su espacio. Ingested no fue una excepción. Aunque la banda llega en proceso de restructuración, con la incorporación ahora a la voz de Adam Mercer, no deja lugar a duda sobre su capacidad para ejecutar un death en su caso algo más contemporáneo que el de sus acompañantes, con algún guiño al metalcore. El vocalista se colocó al frente del escenario y prácticamente sin moverse de ahí hizo un alarde de registros bestiales mientras sus compañeros Sean Hynes y Andrew Virrueta le arropaban también con algunos coros, aunque con el bajo disparado.


No dudó la banda a la hora de ofrecernos clásicos de su debut de 2009 “Surpassing the Boundaries of Human Suffering”, como “Skinned And Fucked” o “Endgame”, llegando a tiempos más recientes con “Erotic Depravity”, “Impending Dominance” o “Nefarious Tongues” y presentando su obra de 2026 “Denigration” con “Oaths Betrayed”. Una exposición de una amplia gama de tonos de la agresividad sonora a cargo de una banda que tal vez por las partes disparadas o tal vez porque está en un periodo de transición en su formación resultó algo mecánica.


Una máquina, pero no por ello fría, es Suffocation a la hora de facturar un death técnico de primerísimo nivel. Los estadounidenses llevan más de 35 años siendo uno de los exponentes más relevantes dentro del estilo. No solo por ser unos pioneros a nivel internacional, sino por haber seguido manteniendo el pulso discográfico con excelentes trabajos y rematar con unos directos en los que demuestran que lo que parece imposible se hace realidad. Y es que parece mentira ser más bestia y más técnico a la vez, pero ellos alcanzan unas cuotas inusitadas que hoy en día siguen estando al alcance solo de maestros como ellos.


Puede que alguien eche de menos la presencia en el micro de Frank Mullen, algo lógico cuando es el vocalista que más tiempo ha ocupado ese puesto con característico registro y forma de actuar. Pero lo primero que destacaría en esta crónica sería el pedazo de registro esgrimido por un Ricky Myere que es todo un portento de la naturaleza. Un vocalista que impone con su presencia y una voz que parece sacada del mismo infierno. Como un demonio sigue tocando el clásico Terrance Hobbs, ahora ya sin sus características trenzas. Pero no ha perdido nada de agilidad en esas manos para sacar riffs y punteos veloces y técnica hasta el limite, acompañado por un Charlie Errigo que tampoco se queda atrás cuando le toca lucirse. Derek Boyer es en el bajo otro virtuoso que no pasa desapercibido por su forma de tocar y su espectacularidad en escena, con todo un John Longstreth en la batería en este caso haciendo gala de ser todo un crack para ofrecer a una banda extrema los ritmos exigentes que requieren unos temas laberínticos siempre con un nuevo viraje.


Nuestros oídos recibieron las caricias de joyas tan clásicas como “Throns Of Blood” o “Jesus Wept” para arrancar. Quedaba claro que la banda no había ido allí a hacer prisioneros ni gala de los últimos tiempos que entienden el peso que en la historia del estilo tienen algunos discos como “Effigy Of The Forgotten” o “Pierced From Within”, obras de cabecera del death metal de los 90. Pero tampoco dejaron de lado el más reciente “Hymns from The Apocrypha” con “Perpetual Deception” o “Dim Veil Of Obscurity”.


La banda iba provocando pogos y circle pits con “Breeding The Spawn”, “As Graces Descens” o el propio ”Pierced From Within”. Sin posibilidad para que saliéramos del noqueo constante que nos producía cada golpe llegábamos a clásicos tan infalibles como “Effigy Of The Forgotten” o “Liege Of Inveracity” que marcaron puntos álgidos de la descarga ya en la recta final de la actuación. De aquella misma época primigenia de la banda es un “Infecting The Crypts” que sirvió para completar una hora de descarga que dejó constancia de que Suffocation siguen siendo hoy por hoy una maquina sin piedad. Una lección de death metal de auténticos maestros.
ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)
