CRÓNICA: ROBERT RODRIGO BAND
ROBERT RODRIGO BAND
ROBERT RODRIGO BAND
Sábado 17 de octubre de 2026 – Crazy Horse – Bilbao
Robert Rodrigo Band nos daba cita en el Crazy Horse de Bilbao para presentar su nuevo EP “Shake The Hard Way”. La tecnología ha cambiado muchas cosas en la música. Y una de ellas es que este nuevo EP del guitarrista barakaldés solo se ha editado, de momento, en formato digital. Eso no ha evitado que el trabajo se haya presentado con una expresiva portada en la que Robert aparece con uno de sus característicos gestos de puro sentimiento a la hora de tocar un instrumento que domina como una extensión más de su propio cuerpo. La guitarra es para Robert Rodrigo un órgano vital más, del que saca el máximo de poder como quien desarrolla un sexto sentido explorando los límites de lo terrenal hasta el límite. No solo hablamos de un dominio técnico al alcance de pocos o nadie (al menos con su particular estilo) sino de una capacidad emocional que una vez más en directo afloró como solo pueden hacerlo las emociones más reales en un mundo en el que cada vez es más difícil encontrar algo en qué creer.


La música de Robert aúna muchas cualidades. Resulta instintiva, pero a la vez es milimétricamente precisa. Su desbordante virtuosismo no deja a la zaga un sentimiento que a nada que tengas un corazón en tu interior te pondrá el bello de punta. Es tremendamente variada, bebiendo ya no solo del hard rock y del heavy metal en un sentido ya muy amplio, sino acariciando al blues o funk de un tiempo a esta parte. Pero a la vez, hay un estilo personal que todo lo une. No sé si será su peculiaridad a la hora de tocar sin púa, pero lo cierto es que sacando una ecléctica gama de colores infinito de sus seis cuerdas todo lleva un brillo que lo asimilamos a la peculiaridad del rubio guitarrista.


Por supuesto que cabe destacar la presencia en escena de sus actuales compañeros, que se marcaron junto a él un tremendo show. Tanto el veterano Miguel Manjón al bajo como la más reciente incorporación de Ander Pena, plenamente integrado en ese puesto que dejó el histórico Pako Martinez de Musitu, estuvieron a la gran altura que requiere la musica de Robert Rodrigo.


Y eso que el concierto comenzó con un poco de intriga al arrancar un tanto en falso, pero aunque costara “Anita´s Boogie” fue la pieza ideal para dar salida a todo un abanico de cualidades desbordantes en manos de un guitarrista al que después de tantos años viéndolo en directo me pareció ver más cómodo y suelto que nunca. Los dedos fluían en cada tema como pura seda, con un “Take Me Hard” que presentaba ya su nueva obra, cercano a ese deje bluesero que también posee “Grandmama”.


El guitarrista pasó a un terreno más crudo con “An Eye For An Eye” y “Me Vs Me” para seguidamente marcarse un “Fury Of The Universe” en el que cada puente, cada fraseo y cada solo fue bordado. Llegó el siempre emotivo “Remembering Julen”, con saludo especial para su cuadrilla y recuerdo eterno para un viejo amigo. Tras un momento que encoje siempre el corazón “Blue” nos envolvió con su elegancia para ir pasando a un tramo más duro con “Heart Of Fire” y especialmente un “Murderers Of Soul” con un riff y un ritmo en el que se llega a tocar el thrash metal. Por supuesto entre medias Robert nos deja una exhibición de técnica en el plano solista que asombra hasta al más escéptico. ¿Se puede tocar así? Yo lo he visto y fue real.


Con “Rainbow Road” y “Shake” Miguel Manjón cogió un papel más protagonista. Y es que merecen también una enorme alabanza la forma en la que tanto él como Ander apoyan y subrayan cada nota del guitarrista, con espacio también para un lucimiento individual que denota la enorme calidad del trío que teníamos en el escenario del Crazy Horse. “I´m Writing You From Paradise” fue otra exhibición de finura por parte de un Robert que no flaqueó en destreza y concentración a lo largo de dos horas, pero siempre con esa soltura y esa alegría que transmite quien disfruta sinceramente de lo que está haciendo.


La admiración del público era ya más que palpable mientras que el grupo seguía desplegando talento en un “Primitive”, de los nuevos temas el que más se acerca al clásico heavy metal de Robert, y “My Unusual Woman”. La versión convertida en tema propio de “Glow” inyectaba las ganas de bailar en el local, avanzando ya hacia la parte final con “Heaven”. La sorpresa llegó con “Living For Louder” en el que Gorka Iraragorri, mánager de la banda, se atrevió a coger el micro y entrar en el papel que en su día dejó para la posteridad el gran Johnny Gioeli. No esperábamos un tema cantado en el repertorio y nos llevamos toda una sorpresa con este tema que suena a clásico dese la primera vez que lo escuchas.


Para clásico en la carrera de Robert “In A Dream”, que quedó inmortalizado en su día con un impactante video y que desde entonces no falla en los concierto del guitarrista. Una pena que no pudiera colabora el saxofonista Javier Urréjola en “The Way”, aunque sin ese detalle plasmado en la última obra la banda sacó adelante este complejo tema de su nuevo EP para marcharse del escenario. Se dejaron querer por unos instantes para regresar con el bis “Rock Till Dawn”. Otra pincelada de variedad esta vez para despedir con un travieso rock clásico.


Dos horas de actuación sin desperdicio en las que nadie perdió atención de lo que se exponía en el escenario. Desde allí afloró de manos de unos maestros un completo catálogo de posibilidades instrumentales que Robert Rodrigo sigue explorando en cada paso de su carrera musical. Y todo lo hace desde una modestia y naturalidad que hace parecer fácil todo un alarde que funde una técnica y sentimiento con el talento de todo un prodigio.
ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)
