CRÍTICA: ECO – LOS AÑOS DEL SILENCIO

 

ECO

(Los Años Del Silencio)

9´5/10

 

 

En 14 años no se han apagado los ecos de “Réplica”, debut de esta banda gallega. Antológico disco que nos dio a conocer a muchos a un tremendo vocalista como Roberto Espinosa. Por aquel entonces Eco se presentaba con una formación en la que militaban algunos componentes de Los Suaves como Alberto Cereijo en la guitarra y Tino Mojón en la batería. El resultado de aquel disco nos hacía presagiar que no tardaríamos tanto en tener noticias de Eco, pero ha llovido más de lo esperado desde aquel 2007 hasta que Roberto Espinosa, ahora con otros músicos, retoma la historia. Recordemos que los otros ahora ex miembros de Eco, los dos mencionados y el bajista Diego P. Castro, editaron con N.E.O. un recomendable disco como “Objeto Cercano A La Tierra” hace un par de años con otro vocalista.

Sin embargo, Roberto Espinosa se erige como el alma de este proyecto, retomando la historia donde lo dejó con un disco que perfectamente podría ser la continuación lógica de “Réplica”, aunque a nivel de temática se haya visto influido por los acontecimientos vividos en estos años. Pero a nivel sonoro es un trabajo completamente coherente en relación a su debut y, sobre todo, cuenta con una personalidad única en la voz de Roberto. Un vocalista de rock melódico de una categoría que queda fuera de toda duda desde el primer momento que empieza a hacer sonar su voz.

Eso ocurre después de la intro de “Ultreya” con un arrasador “Los Años Del Silencio”. La jugada de arrancar con un tema de órdago, como fue en su día “De Pie” en su anterior disco, se repite. Esta vez precedido de una introducción, pero te dejará igualmente planchado ante lo que escuchas. Tema que cautiva, que emociona, que plasma la sinceridad de un vocalista que se desnuda ante nosotros compartiendo los sentimientos de rabia y frustración de todos estos años de parón en cuanto a lanzamientos discográficos. Al menos esos años del silencio han inspirado un tema que se sale por los cuatro costados. Si su voz es la que nos trasporta por la obra hay que destacar la nitidez de cada instrumento, con unas guitarras muy sentidas también a cargo en este disco de Luis Rivera y una producción de Manuel Ramil (Adventus, Avalanch, Sauze, Warcry…), que deja un brillante resultado, contando además con unos ornamentos que visten de gala pese a su sencillez todos los temas, tanto con teclados como con otra serie de elementos.

“Mares De Paz” es otro tema melódico, como no puede ser de otra manera en Eco, pero con buena pegada. Sin embargo, queda claro que la banda no se adscribe necesariamente a una sola etiqueta. Si el rock es la base, sus melodías abiertas y la limpieza con la que las traza Roberto pueden hacerles asequibles para un amplio público. Eso queda patente en otros temas como “Fuego En Las Alas”. Sin embargo, la versatilidad de la que hace gala el vocalista es digna de atención. Asequible no significa para nada plano o predecible. De hecho, variedad tiene el disco de sobra. Desde temas más heavies como “Éxodo” con la aportación de las voces infantiles de Manu Ramil Jr. y Maria Brage, hasta temas pausados como “Ingravidez”, que no por ello dejan de aportar múltiples detalles con una riqueza musical que hace apetecible darle una y mil vueltas a este disco. Ni qué decir en el caso del tema del final del disco “Lágrimas”, uno de los más progresivos de la obra con el vocalista haciendo un alarde brutal llevando su registro a lo más alto, pero pasando por múltiples capas tras un inicio muy susurrante acompañado de una voz en off. Un lujo escuchar una voz así de natural transmitiendo de esa manera para llevarte al límite de lo que dice su propio título. También muy emocionante es “¿Dónde Están Ahora?”, con un mensaje my personal e intimista, pero musicalmente es un tema con mucha fuerza. Y si en su debut ya hicieron una maravilla versionando un tema alejado en principio del rock como “Al Alba” de Luis Eduardo Aute en este caso han hacho algo similar con la versión de “Cantares” de Joan Manuel Serrat, al que le han sacado un brillo tremendo haciéndolo propio con la naturalidad con la que todo suena en este grupo.

Podemos felicitarnos todos los amantes del rock melódico o de la buena música en general, porque un disco como este no es para menos. Recomendable sin excepción para todo el que lea estas líneas, independientemente de tus gustos musicales. El cuerpo te puede pedir más o menos caña, pero en ocasiones la sensibilidad y la calidad que se plasma en un trabajo hace que la música sea tan universal que no llego a ver el motivo por el cual estas canciones no deban llegarte. Además, como ocurre con los discos buenos de verdad, y como ocurrió con su debut, un disco que perdurará y no será olvidado por aquellos que lo escuchen con la suficiente sensibilidad ante las emociones sinceras.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Duque Producciones