CRÍTICA: SAEDÍN – ENTRE RÍOS

 

SAEDÍN

(Entre Ríos)

8´5/10

 

 

Las raíces de su tierra recorren tanto estética como sonoramente lo que Saedín nos ofrecen. Ya el propio nombre de la banda es un homenaje al barrio granadino del que proceden, adaptando al árabe Zaedín, que significa “Entre Rios”, título que lleva esta segunda obra de una banda que va a dar mucho que hablar porque se agradece que a estas alturas haya una propuesta tan original como llena de calidad. Y es que si bien podemos mencionar a los clásicos del estilo como Medina Azahara o Triana, lo cierto es que Saedín son una banda que adquiere una personalidad muy marcada, sobre todo gracias a la voz de Ángela Mesbailer.

En este caso hay que reconocer que en un estilo que a mi modo de ver nunca ha sido suficientemente explotado ni tenido en cuenta, el hecho de contar con una voz femenina entre el flamenco y la copla le da algo que otros grupos no han tenido hasta ahora. Por otro lado hay que destacar el carácter sinfónico que el teclado y el piano dan a los temas jugando a veces con las orquestaciones más ampulosas y en otras ocasiones con la sutileza. El caso es que es un elemento fundamental en el estilo de la banda, que no deja solo ahí los detalles. La naturalidad de cada golpe de batería, su riqueza a la hora de no quedarse en los ritmos más típicos, cada destello de un bajo que se une muy bien con una guitarra que tampoco da puntada sin hilo, hacen que la manufactura de cada tema sea una gozada en la que reparar de la misma manera que reparamos en una clásica escultura arabesca o en sus majestuosas edificaciones.

Y es que si un calificativo se me ocurre para el disco es el de majestuoso. 9 Temas plagados de detalles, que van desde la fuerza heavy de “Mala Hierba”, pasando por la perfecta fusión de metal y autóctono sonido como en “Castillo Rojo”, temas tan sublimes como el completo y emocionante “Dájame Cuidarte” o cortes con los detalles de “Entre Ríos” con un inicio a capela cautivador. La dureza de un tema tan reivindicativo como “Ni Una Menos” lo convierte también en algo especial, destacando por su sinfonismo un descriptivo “Corazón Nazarí”, sin perder un ápice de brillo en los sublimes “Al Amanecer” y “Reina Y Rey” con los que la banda ratifica no solo su capacidad para fundir rock y flamenco de una manera pintoresca, sino un carácter especial unido a un nivel de calidad como banda muy destacable que les hace merecedores de un hueco entre los seguidores que busquen propuestas que se salgan de la norma y gusten de estos aires cálidos.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Demons Records