CRÍTICA: ELIZABELTZ – YERSINIA PESTIS

 

ELIZABELTZ

(Yersinia Pestis)

8/10

 

 

Desde la humildad, pero con una ambición tremenda en cuanto a lo completo de la propuesta surgió en Bermeo en 2018 Elizabeltz. Una banda en la que encontramos a veteranos músicos de bandas de la zona como OST, The Hammer Killer y Sinnerdolls. Y digo que es un proyecto ambicioso porque desde el principio quedó patente que Elizabeltz no es exclusivamente un grupo que se dedica a componer canciones, sino que envuelve todo bajo un manto conceptual, además de sonoro, muy visual. Ya quedó patente este hecho en los videoclips que el grupo nos ha venido ofreciendo y ahora también lo vamos comprobando en las actuaciones que el grupo nos brinda, tremendamente teatrales.

Tras haber dejado un EP con tres temas el grupo ha registrado “Yersinia Pestis” como su debut. Desde la autoedición, con ilustraciones del propio guitarrista de la banda Aitor Bengoa, Elizabeltz nos ofrece una edición con un aroma muy under, pero que precisamente a la oscuridad que ellos ofrecen da un encanto apropiado.

Y es que estamos hablando de una propuesta oscura que brinda una obra conceptual en torno a la bacteria causante de la peste, con cuya denominación han bautizado esta ópera prima. Ellos mismos han cogido como imagen esa máscara que los doctores llevaban en el siglo XVII cuando trataban la peste negra. Ese ambiente siniestro lleva a una música con un halo de misterio desde que se abre el disco con el homónimo tema. Desde ya comprobamos que no va a ser fácil catalogar a la banda, síntoma de originalidad.

Y es que se me vienen a la mente bandas como King Diamond, Marilyn Manson o Ghost. Son temas cambiantes, con algunos toques industriales disimulados por una orientación sinfónica, y a la vez accesibles pese al potpurrí de influencias que encontramos. Porque también hay que decir que aparte de metal la banda tiene momentos con un toque más rockero, como ocurre en “Black Mass”. Y eso pese a que es tremenda la cantidad de matices que hay en el disco, con arreglos sinfónicos, voces, coros… Pero si escuchamos “Lucifer Baguada” ya apreciamos que de entre la oscuridad puede emerger un estribillo luminoso, un aspecto que se puede apreciar también en temas como “Kanpai”, lo cual no quiere decir que cada composición vaya a repetir estructura. De hecho, podemos apreciar con temas como el elaborado “Bildotso (Ortuko Otoi)” que la libertad de la banda es total.

Pero a todo ello le dan un orden. Un orden que también se aprecia en el desarrollo de una obra que yo disfruto mejor tomándola como un todo que cogiendo temas sueltos. Es una obra conceptual pero más allá de las letras han conseguido que ese concepto se extienda a lo que son, yendo todo muy hilado y encontrando pasajes diversos que se acompañan con sonidos que nos hacen colocarnos en diferentes escenas. Y encima le han sacado mucho partido al sonido en los Pat Pot estudios con Alberto Macias. Si bien no se ha registrado en uno de los grandes estudios lo cierto es que les ha permitido plasmar una cantidad de detalles tremenda que iras descubriendo con sucesivas escuchas. Y eso que pueden resultar engañosamente directos. Eso sí, me quedo con ganas de comprobar en un futuro como pueden sonar con más medios.

No te van a dejar indiferente seguro y darán que hablar. Si bien en este tipo de grupos que se salen de estándares y que arriesgan entra más de lleno la subjetividad de cada uno, considero que desde bien pronto han encontrado un estilo original, diverso pero cohesionado, con el que vislumbras completamente ese ambiente oscuro y ceremonial que quieren conseguir, en cuyas garras yo ya he caído y que merece ir cosechando muchos más discípulos.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)