CRÍTICA: ANKHARA – PREMONICIÓN

 

ANKHARA

(Premonición)

7´5/10

 

 

La pandemia mundial declarada en el planeta pilló a Ankhara en un dulce momento, rematando una gran gira de su disco de regreso “Sinergia”, en la cual la banda demostró su gran estado de forma en esta nueva época tras los años de parón como banda. Si bien es una pena que la banda no pueda seguir con su actividad normal en un momento tan dulce, lo cierto es que al menos este “Premonición” llega en un periodo de tiempo bastante apropiado para los tiempos que corren, precedido de la reedición de las maquetas de sus inicios bajo el título de “El Origen 1995 – 1998”. Es decir, que Ankhara ha sabido seguir aprovechando la inercia favorable que ellos mismos han gestado.

Y esa inercia se remata con un trabajo como “Premonición” que resulta una lógica continuación de su predecesor. La banda nos sorprendía en “Sinergia” con un sonido más duro y en esa línea se mantienen en su nueva obra, si cabe repartiendo un poco más de cera. Es decir, que hay riffs agresivos que en ocasiones llegan a resultar muy thrash, una base rítmica de brutal pegada y una voz con la que Pacho Brea sigue explotando esos agudos muy a lo Halford con los que nos sorprendió hace tres años. Pero más allá de eso, hay que destacar cómo saca partido a otro tipo de registros más rasgados, sin perder la esencia natural de su particular voz.

Así que tenemos un completo trabajo que arranca enlazando de lleno con su predecesor con un “Huida” donde Pacho explota su voz hasta el límite. Con un camino bien trazado el disco va ofreciendo variedad, con canciones que van hacia ritmos tan frenéticos y contundentes como los de “Lentamente”, muy thrash. Aunque si he de quedarme con uno, me parece muy redondo “Esperando En La Eternidad”, gran estribillo, muchos matices vocales y unos grandes solos de guitarra jalonan un himno marca de la casa con la huella de los Ankhara del presente.

“Levantar Mi Alma” es, por el contrario, un tema más cercano a sus primeros discos, pero un himno que se hace clásico a la primera para todos sus seguidores. Podría ir en parte en la línea de “Otra vez”, mientras que “Tu Revolución” o “Sin Suplicar” son temas directos que sin demasiadas vueltas tratan de conectar con el personal. Por otro lado “Senderos De Espinas” sí que tiene destellos para apreciar con las escuchas, dejando de nuevo otro tema tan afilado como “Da La cara” para el tramo final del disco, rematado con “El Cazador”, de nuevo con un apabullante trabajo guitarrero, incansable sacando riffs y grandes destellos solistas.

En definitiva trabajo de heavy metal impecable con la grabación, mezcla y masterización de Jose Rubio en su estudio, que también ha participado en la producción junto a Alberto Marin. Y el resultado es tan demoledor a nivel sonoro como exquisito en el trato de sus melodías y detalles de calidad, sacando jugo a las melodías de la misma manera que a sus aplastantes riffs y ritmos, dejando igual de patente la calidez de los estribillos más limpios como el cortante filo de los registros más agudos.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)