CRÍTICA: OBSIDIAN KINGDOM – MEAT MACHINE

 

OBSIDIAN KINGDOM

(Meat Machine)

9´5/10

 

 

Los catalanes Obsidian Kingdom nos presentan su tercer trabajo discográfico. La banda sigue afianzando un estilo propio que podríamos catalogar simplemente como metal actual, con un tinte experimental y progresivo. Sabemos que no le temen al riesgo y han vuelto a hacer gala de ello en este “Meat Machine” que consta de 10 perturbadoras piezas donde hacen alarde de una brutal agresividad con un sonido de guitarras matizado por elementos electrónicos para crear un aura hipnótica y envolvente. De nuevo crean un disco que se entiende mejor como un todo que cogiendo los temas por separado.

Hay temas que lindan con el death, aunque siempre con ese sonido vanguardista, pero también hay pasajes mucho más relajados, alternando a medida que avanza el disco algunos cortes agresivos con otros muchos más sensibles donde la voz femenina acaba jugando un papel fundamental abriendo mucho estilísticamente la obra. Hay momentos que me recuerdan a Devin Townsend en esos momentos más ambientales, aunque en los cortes más agiles se deja notar su influencia de bandas tan rupturistas como Faith No More o Korn en los más marcados por riffs metaleros. Bien es cierto que su universo es infinitamente más complejo que el de estos últimos, y mucho de su abstracto arte se presta para que tú mismo decodifiques hasta límites insospechados lo que estos barceloneses son capaces de crear con una originalidad desbordante.

Si bien para los que ya les conocemos no resulta tan sorprendente, puesto que hay un estilo que subyace de pasados trabajos, para los que aun no les conozcan se les garantiza una obra que los descolocará, pero a la vez les atrapará por lo intrigante que resulta, casi misteriosa. Como todo lo que para una completa comprensión necesita un poco de paciencia y sucesivas escuchas. Son uno de los grupos más irreverentes que te puedes llevar a los oídos a día de hoy. Consolidan un estilo, pero no les falta atrevimiento para seguir sacando de su chistera genialidades que muchos confundirán con locura, con un nivel internacional y con la capacidad de poner patas arriba los estándares que cualquiera pueda tener en una cabeza amueblada.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)