CRÍTICA: GAZPACHO – FIREWORKER

 

GAZPACHO

(Fireworker)

8´5/10

 

 

Desde 1996 vienen estos noruegos de curiosa denominación haciendo un rock progresivo de primerísima calidad. No es la excepción este “Firepower” con el que entran en la misma liga que bandas como Katatonia o Anathema, aunque con un punto si cabe más ecléctico y sicodélico que les puede acercar a Pain Of Salvation, aunque sobrepasando a estos en atmósferas. Solo hace falta dejarse llevar por el tema de apertura “Space Cowboy” de 20 minutos de duración para caer en la red de unos ambientes confortables sobre los que la banda acumula una cantidad de elementos no reñidos con la sutileza de cada detalle.

El trabajo acaba por tocar todo tipo de estilos, sin entrar en virajes abruptos de ningún tipo, simplemente dejando fluir cada tema e incorporando unos coros donde es debido, más colchones de teclado donde corresponde, ritmos más marcados en su lugar, guitarras limpias donde debe haberlas, sinfonismo donde la composición lo necesita… Así gestan un trabajo que tan solo con 5 temas se erige en una obra maestra en este estilo.

“Sapien”, que acaba el disco, es otro corte de larga duración, emulando en parte a la pieza que lo abre de nuevo disparando emociones desde la mayor sutileza. “Hourglass” es un ejemplo del eclecticismo de un grupo que puede meter en un universo tan relajado ritmos llenos de vida, como vida poseen “Fireworker” y “Antique”, donde encontramos unos contrastes que no rompen la armonía constante en la que se mueven Gazpacho, creadores de ambientes muy evocadores, como un lienzo donde son capaces de dibujar con maestría lo que pasa por su mente y trasmitirlo con gran emoción.

Para escuchar con calma. Una obra de las que ya consideras imperecedera desde el mismo momento en que la escuchas por primera vez, dejándote siempre con las ganas de volver porque en cada escucha seguro que captarás nuevos matices y con ello nuevas emociones.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Kscope