CRÍTICA: WE SELL THE DEAD – BLACK SLEEP

 

WE SELL THE DEAD

(Black Sleep)

9/10

 

 

Un par de años después de un debut que me dejó maravillado llega “Black Sleep”, segunda obra de esta banda que  comenzó en 2016 como una idea de Niclas Engelin (In Flames / Engel) y Jonas Slättung (Drömriket). A ellos se les unió rápidamente su viejo amigo Apollo Papathanasio, vocalista de Firewind y Spiritual Beggars, en la voz. Gas Lipstick, baterista del primer álbum y ex miembro de HIM fue reemplazado por el baterista de Engel Oscar Nilsson, debido a circunstancias logísticas. Además, Petter Olsson se unió a la banda como miembro a tiempo completo en los teclados, para redondear perfectamente el quinteto.

El espíritu de los Black Sabbath de los 80, sobre todo de la época de Tony Martin, inundaba ese debut. Un halo de oscuridad que la banda no ha perdido en este segundo disco, solo que dotándole tal vez de mayor variedad y ganando en una personalidad que asienta el proyecto como algo más que un supergrupo o una historia pasajera. Y esta es una gran noticia para el metal, porque hay muy buen tacto en cada una de las composiciones.

El acústico arranque de “Caravan” deja paso a un riff mucho más metalero, con una gran profundidad. Nos damos cuenta en el hard rockero y melódico “Across The Water” que la banda explota otros terrenos más amplios que en su debut, pero ya en el homónimo “Black Sleep” nos agarramos a un riff de la escuela Tony Iommi. Si te gustan ese tipo de riffs extensos esto te va a encantar. “Carved In Stone” por su parte deja paso a una mayor ligereza, llegando a un sutil “The Light” plagado de sensibilidad. La riqueza en matices del disco, sin abandonar su oscuridad y su latir puramente metaleros es enorme.

Tras una nueva joya con grandes melodías como “Hour Of The Wolf” llega otro sabbathico “River In Your Blood”, de nuevo con un remarcable riff. No hay relleno tampoco en la parte final con temas como “Nightnare And Dream”, que musicalmente lleva impresa la dualidad que expresa su titulo, y con el potente “Scars In May Heart”, previo a un redondo final con un “Shallow Grave” donde las teclas ambientan todo su recorrido, un tema elaborado pero muy marcado por detalles sencillos que acaban construyendo una gran pieza. Lo que se merecía como colofón un disco tan grande. Una de las mejores obras que este año me llevaré a los oídos.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Ear Music (www.ear-music.net)