CRÍTICA: ENEMYNSIDE – CHAOS MACHINE

 

ENEMYNSIDE

(Chaos Machine)

8/10

 

 

Le conocimos en su reciente gira por suelo estatal con Flotsam And Jetsam, pero la historia de Enemynside se remonta a bastantes años atrás. Funcionan con esta denominación desde 1999, habiéndose creado unos años antes con el nombre de Scapegoat. Aparte de no ser unos novatos en esto no han perdido el tiempo, ya que nos han dejado algunos trabajos por el camino. Este sería su cuarto largo, con lo que se nota la veteranía y la experiencia.

El grupo no ha dejado de tener una reminiscencia del thrash más tradicional fundamentalmente de onda americana, bandas como Testament, Exodus o los Metallica de los principios son claras influencias. Pero ello lo pasan por una producción actual que le da un toque más moderno, haciendo que con esta colección de  riffs de guitara e inagotables cambios de ritmo pueda gustar a algunos seguidores de tendencias más modernas. Eso sí, ellos no pierden el gusto por los buenos solos de guitarra de los que el disco está plagado, siendo este un punto fuerte de la banda que no pasará desapercibido para el paladar de los más viejos seguidores.

Tampoco lo hará el registro agresivo plasmado en una voz que posee una rabia propia del estilo y que se engarza perfectamente con unos textos que si te paras a analizarlos son una crítica bastante clara a la actual sociedad manipulada hasta el punto de no diferenciarse demasiado el trance por el que pasamos de la especie de hipnosis a la que esa tétrica figura que vemos en la espectacular portada somete a unos soldados que metafóricamente podríamos aplicar fuera del ámbito militar a la cantidad de fanáticos ideológicos que encontramos hoy en día, sea cual sea el bando.

La obra arranca con temas muy veloces como son “Faceless” o “Black Mud”, este con un mayor grosor a nivel vocal y el primero más afilado, pero finalmente nos van llevando por temas que buscan un tempo más pausado para acabar impactando con más pegada, como en el caso de “Frozen  Prison Cell”, haciendo que no caigamos en la monotonía. Es un disco muy entretenido cuyos 37 minutos pasan en un suspiro.

Y muy importante resulta que el disco no pierde fuelle, ni en cuanto a fuerza ni en cuanto a calidad de temas, como comprobamos a media que vamos pasando por piezas como “Deadline”, “The Terror” o un “No God In Kolyma” muy completo en todos los aspectos, con un nivel técnico y de elaboración que deja patente el nivel de la banda.

Un nivel que por otro lado sale a relucir en cada riff, en cada golpe de batería y en cada gruñido que escuchamos en un disco en una onda muy pura dentro del thrash, pero a la vez con un espíritu rejuvenecido. Si no lo han hecho aun, con discos como este merecen ir ganando posiciones entre tus predilecciones si te gusta el thrash metal y aun le das la oportunidad a bandas que se salgan del círculo de los más grandes y tradicionales del estilo.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICONAL:

Sello: Rockshots Records (www.rockshotrecords.eu)