CRÍTICA: KEZIAH – THE UNKNOWN

 

KEZIAH

(The Unknown)

8/10

 

 

 

Escribo estas líneas sabiendo que Keziah ha sufrido desde la grabación de este disco algunos cambios en la formación, con lo que puedo entender hacia donde van a intentar dirigir sus futuras creaciones. Pese a que siempre pueda destacar el hecho de cambiar de vocalista, como ha ocurrido en este caso, mucho más significativo me resulta que la banda haya incorporado en la actualidad una segunda guitarra, algo que faltaba en este “The Unknown”, primer disco de los vizcaínos tras la salida del EP previo “The Ocean Is Not Silent”. Y me parece significativo porque de lo poco negativo que puedo decir de la obra es que en momentos una guitarra se puede quedar algo desnuda en un sonido oscuro y penetrante al que un poco más de frondosidad le podría venir bien, algo que parece ser que la propia banda ha detectado.

En cualquier caso este “The Unknown” es un debut de órdago dentro de una tesitura que de forma orientativa podemos meter entre el doom y el sludge, aunque lo cierto es que hay una libertad bastante grande sobre todo a la hora de desarrollar temas con estructuras progresivas que no atienden a formas concretas. La ramificación que alcanza cada una de las composiciones hace que con la oscuridad como punto en común pueda haber desviaciones muy dispares que hacen la escucha muy entretenida. Las sombras pueden tener muchos matices diferentes.

La banda ha conseguido lo que pretendía inspirándose en la obra de Lovecraft, con el miedo como eje. Puede que en este aspecto puedan resultar algo típicos, pero no hacen un estilo para hacer crecer las flores, sino para que estas queden sepultadas sobre un manto de hojas muertas. Se refleja angustia desde que el homónimo y desgarrador “The Unknown” que abre el disco, pasando luego por temas que van metiéndonos en una caída al abismo dentro del cual cada vez nos caen más capas de tierra con temas como “Begotten” con las colaboraciones de Christian Bonnessen de LLNN y Kyle Straton de Atala, o en canciones más densas pero también con más matices jugando en algunos aspectos con contrastes de voces agresivas y limpias, aunque ambas crudas, como es el caso de “Horror From The Hills”.

Se deja notar la experiencia de unos músicos que han venido de otras formaciones como Akhvan, Melmak o Chivo, ya que estamos ante una banda que no solo ejecuta muy bien unos temas con suficiente complejidad y versatilidad como para que pese a mantener una atmosfera tétrica de forma constante no caiga en ningún momento en la monotonía, sino que además es capaz de visualizar la consternación que luego transmite en sus canciones, con un sonido muy orgánico sacado de los estudios Grabasonic y masterizado por Magnus Lindberg de Cult Of Luna, seguro que uno de los referentes par ellos que ha sabido encontrarle ese punto angustioso que la obra necesita.

Puede que de cara al futuro otra de las metas sea conseguir encontrar aun mas personalidad dentro de este estilo, algo que les diferencia más precisamente de sus posibles influencias, pero teniendo los recursos que demuestran en este disco eso puede ir llegando por sí solo a medida que afiancen nuevas composiciones que ya parten de esta propia raíz que ellos han echado con este trabajo discográfico.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamirdanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Nooirax