CRÓNICA: AZKENA ROCK FESTIVAL

 

AZKENA ROCK FESTIVAL

17 y 18 – 06 – 2016

Vitoria-Gasteiz (Mendizabala)

 

 

Nueva cita con el rock en la capital alavesa, como viene siendo habitual durante los últimos tres lustros. Pese a que se criticó bastante el cartel desde algunos sectores y a que costó el que llegaran a aparecer en el mismo los grandes nombres, finalmente con la presencia de The Who o la inclusión por caída de última hora de Primal Scream de The Hellacopters (creo que no pocos pensamos que con el cambio el festival salió beneficiado) el número de asistentes, superior a los 30.000 entre las dos jornadas según datos oficiales, volvió suponer un éxito para uno de los festivales más asentados del panorama. Una de las citas cuya fecha está marcada en rojo en el calendario del siguiente año desde el mismo momento en que acaba la actual edición. No en vano ya está en marcha esa edición de 2017.

Algunos también nos apuntamos ese anuncio en carteles y pantallas del escenario principal que rezaba Metal is coming -. Bilbao 2017. Es decir, que la capital vizcaína tendrá una cita metalera el próximo año y parece que no será en verano, pero esa es otra historia.

Los tres escenarios se bautizaron de mayor a menor tamaño con los nombres de los recientemente fallecidos Lemmy Kilmister, David Bowie y Scott Weiland, siendo decorados en homenaje a las tres figuras de una manera espectacular. Se agradece ese tercer escenario que da oportunidad a otras bandas y que en muchas ocasiones te da una alternativa cuando no va contigo lo que se ofrece en los dos escenarios principales.

El festival estaría marcado, fundamentalmente el viernes, por la lluvia, lo cual no impidió a los asistentes disfrutar de los conciertos, gracias a las amplias carpas acertadamente colocadas para poder ver cada uno de los tres escenarios y a un público previsor que acudió con sus chubasqueros para disfrutar del evento. No se permitió la entrada de paraguas, que puede hacer muy molesto el disfrutar de un concierto multitudinario, algo que el público respetó teniendo un comportamiento ejemplar para que incluso en los momentos de tiempo más desapacible las bandas tuvieran un buen ambiente frente a ellos. Recordamos que el recinto de Mendizabala es asfaltado, lo cual evita el barro en estos casos, con lo que por ese lado siempre hay una incomodidad menos para todos.

 

VIERNES 17 DE JUNIO:

THE FLYING SCARECROW (escenario Lemmy Kilmister)

Es una oportunidad, pero con grandes condicionantes, para una banda de metal ganadora del Villa de Bilbao del presente curso el abrir un festival con un público mas rockero. A lo habitual de la temprana hora y el desconocimiento de su propuesta por parte de una mayoría del público asistente a la cita hoy hubo que sumar la intensa lluvia que a esa hora y hasta las 21:00 de la noche no cesaría de caer. Sin embargo The Flying Scarecrow supo aprovechar esta oportunidad y dejarse la piel en el empeño. La banda conformada por músicos de gran nivel ya demostrado en otras formaciones como Rise To Fall, The Descent, Space Octopus o No Drama realizó una soberbia actuación que hizo que no pocos terminaran por mojarse y colocarse frente al escenario principal, algo que el grupo consiguió con su entrega y con sus constantes incitaciones hacia el público que en buena parte se refugiaba en una de las carpas habilitadas por la organización. Y lo consiguieron de una manera notable, con un sonido que en este caso les acompañó (aquí sí que se rompieron los tópicos para el grupo que abre la traca de un festival). Como bien recalcó su vocalista Aimar, esperemos que la gente recuerde su nombre, porque al menos eso se lo ganaron bajo la lluvia.

 

JARED JAMES NICHOLS (escenario Scott Weiland)

El americano Jared James Nichols se encargó de recoger a todo aquel que llegaba al festival a estas aun tempranas horas y se encontraba a pocos metros de la entrada con un rock & roll muy clásico y fresco, muy del gusto del seguidor azkenero por excelencia. Con lo que no fue poca la gente que se arremolinó frente al tercer escenario (Scott Weiland) para disfrutar de canciones de las que hacen mover los pies y las caderas casi sin darte cuenta. Su trayectoria no es muy larga, pero el caso es que sus canciones rezuman esencia muy tradicional, adquiriendo un sabor tan clásico que prácticamente resultan atemporales desde su nacimiento para disfrute de todo amante del rock & roll. Él mismo se definió: it´s only Rock & Roll. Y así lo plasmó en temas como “Baby You Can Feel It” o “Playin´ For Keeps”, de los que sin buscarle tres pies al gato y con la sencillez de una formación de trío resultan de lo más efectivos.

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JARED JAMES NICHOLS

VINTAGE TROUBLE (escenario David Bowie)

Llegaba el momento de acercarse al escenario David Bowie para disfrutar de Vintage Touble, una curiosa banda que practica una mezcla curiosa de blues, soul y rock & roll. Con los músicos trajeados su propuesta es visualmente muy llamativa y si ya cuentan con un frontman de la categoría de Ty Taylor, que se hace protagonista desde que entra a capela con “High Times”, el éxito directo está garantizado. Uno se podría imaginar este tipo de bandas en blanco y negro hace 40 o 50 año, pero lo cierto es que Vintage Trouble viene funcionando tan solo desde 2010. Se llevaron al público de calle gracias  a su adictiva música y a un vocalista que domina las tablas por completo, que en seguida atrapa las miradas del personal con sus movimientos y sus continuas incitaciones para hacer a los presentes partícipes de la descarga. Un ejemplo fue “Pelvis Pusher” donde intenta contagiar sus movimientos entre los asistentes, o un “Run Like The River” donde acaba nadando sobre las cabezas del respetable, abandonando el escenario, donde ya le habíamos visto por el suelo en “Total Stranger” . Toda una figura que ejemplifica cómo la música en vivo es mucho más que plasmar unas canciones y que el componente visual es también muy importante. A la postre serían uno de los grupos más destacados del día, ganándose el favor del personal.

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VINTAGE TROUBLE

LOS BRAZOS (escenario Scott Weiland)

Curiosamente otro de los grupos que destacaría de esta jornada son Los Brazos. Y lo recalco porque las figuras internacionales, en principio, deberían eclipsar bastante a bandas autóctonas. Pero para nada es el caso y si me apuráis creo que objetivamente los vizcaínos hicieron una actuación que pudo superar en sensaciones a las principales propuestas de la noche. No fueron pocos los que pese a coincidir con la actuación de Lucinda Williams se acercaron, a mi modo de ver de manera acertada, al tercer escenario para disfrutar de una descarga bastante extensa donde el trío con tres trabajos editados, el último de ellos un más que recomendable “Gas”, calentó la noche que comenzaba a ser ya, además de húmeda, bastante fría. Esto último no pilla por sorpresa en la capital alavesa. Sin embargo, todo eso queda en un segundo plano cuando tenemos a una banda de la categoría y la autenticidad de Los Brazos. Espléndida banda de rock en su más extenso y genuino sentido.

 

JEAN BEAUVOIR (escenario Scott Weiland)

Jean Beauvoir era uno de los que podía dar la sorpresa. Pese a no tener un nombre muy reconocido entre el público, es uno de esos hombres en la sombra que ha trabajado con innumerables bandas de renombre como The Pasmatics, Kiss o Ramones, aparte de lo hecho con Crown Of Thorns o Voodoo X. No pude ver completa su actuación, pero el tiempo que estuve frente al escenario vi a un músico dominando la escena y enganchando con su hard rock de corte ochentero aunque con pinceladas muy actuales. Hubo temas de Ramones, facturados de una manera mucho más hard rockera, que creo quedaron bastante redondos, al igual que el final “Rock & Roll” de Zeppelin. El resto de su repertorio contó con muy buenos temas de hard rock melódico, supongo que perteneciente a su trayectoria con Crown Of Thorns en su mayoría, pero no os lo puedo confirmar ya que no conocía su repertorio. Lo que sí os digo es que puso una chispa muy especial con su pintoresca propuesta y temas llenos de gancho.

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JEAN BEAUVOIR

THE HELLACOPTERS (escenario Lemmy Kilmister)

La caída de Primal Scream a última hora del cartel no fue ningún trauma gracias a su sustitución por The Hellacopters. Puede que estilísticamente no tengan nada que ver y que algún seguidor acérrimo de los primeros no esté de acuerdo conmigo. Pero que los reunificados The Hellacopters entraran en el Azkena del presente año fue todo un regalazo e incluso un reclamo final para algunos. Uno de los abanderados del rock escandinavo reunificados tras su disolución en 2008, en principio para actuar exclusivamente en el Sweden Rock. Finalmente el Azkena tuvo el privilegio de contar  con los suecos y algunos bien que lo agradecimos. Cierto que su descarga no adquirió toda la dimensión merecida merced a un sonido flojo que no hizo justicia a lo histórico de la cita. Como bien sabíamos basaron su repertorio en su trabajo de debut “Supershitty To Te Max”, íntegramente interpretado con algunas clásicas aportaciones más para deleite de su parroquia. También es verdad que un solo disco no engloba todos sus grandes temas, con lo que este tipo de conciertos de homenaje a un solo trabajo siempre deja a gente insatisfecha. Pero lo especial de la cita bien merece ser reconocido.

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THE HELLACOPTERS

La banda arrancó con fuerza con “Born Broke”, si bien se echó en falta que esos guitarrazos de Nick Royale tuvieran un mayor impacto sonoro al igual que ocurrió  en el caso del carismático Dregen, cuya presencia daba mayor calado a esta cita con Hellacopters. Esa electricidad de sus guitarras considero que debió haber tenido un mayor voltaje. Pese a ello pudimos disfrutar de momentos como “Fire Fire Fire” o “Bore Me”, con ese desgarro vocal para arrancar por parte de Nick. Tampoco faltó la emoción más íntima de “Tab” y algún repaso a otros temas celebrados como “1995” o “Another Place”, aunque nada parecido al final “(Gotta Get Some Action) Now!” donde el público se desató. No se puede decir que fuera la apoteosis, pero cumplieron las expectativas sin llegar a deslumbrar.

 

DANZIG (escenario David Bowie)

Lo de Danzig en el escenario David Bowie sí podemos tacharlo sin tapujos de decepcionante. Era una de las propuestas más duras del día, con lo que los que buscaran algo más cercano al metal estarían con ganas de apreciar la dura y oscura propuesta del ex de The Misfits. Sin embargo, un sonido completamente descompensado, su estado vocal llamativamente flojo y una banda que tampoco es que fuera deslumbrante en ejecución nos dejaron con cara de cuadros pensando si esto es habitual en sus conciertos. Y es que tampoco puedo comparar, porque es la primera vez que les veía en directo. La presencia de Tommy Victor (Prong) en la guitarra prácticamente pasó desapercibida. No luce el guitarrista demasiado, como quedó claro en la bastante desangelada versión de “N.I.B.” de los Sabbath. Pero tampoco es que me resultaran para nada finas las interpretaciones de temas como “SkinCarver”, “Hammer Of The Gods” o “Am I Demon”. Solo podría destacar los momentos de los clásicos de su debut de 1988 “Twist Of Cain” y “Mother” en la recta final de actuación, pero no los salvan de la hoguera de una actuación para el olvido.

 

GUTTERDÄMERUNG (escenario Lemmy Kilmister)

La película Gutterdämerung tampoco respondió a las expectativas aunque da para diversidad de opiniones. Pero de forma general se percibió bastante frialdad, cuando no pasotismo por parte de quien a los pocos minutos se retiraba a descansar, entre el público que a las 2 de la madrugada se presentó ante la gran pantalla del escenario Lemmy Kilmister con curiosidad por ver esta mezcla de música y cine. El resultado visual es espectacular, conjugando la imágenes de la pantalla con la banda que interpreta en directo los temas, músicos todos ellos de una calidad incuestionable, y con actores en vivo que se conjugan con los propios personajes de la película. Contamos en este aspecto con la presencia de Henry Rollings (Black Flag), aunque eso sí exclusivamente en el papel de actor.

Lo cierto es que la película no es muda como se anunció, sino que cuenta con diálogos entre las canciones que hacen algo lento el desarrollo y embajonan bastante al personal que, sin embargo, reacciona ante las interpretaciones  de Sabbath, Motörhead, Slayer, Zeppelin.. que la banda interpreta a lo largo de la proyección. También me parecería mucho más acertado crear canciones acordes al argumento y no encajar de una u otra manera unos clásicos sin continuidad y de manera fraccionada que nunca acaban de llenar al público.

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GUTTERDÄMERUNG

No dejó de ser llamativa la aparición en la película de Tom Araya, Lemmy Kilmister, Iggy Pop, Josh Homme…, pero a la larga se queda en algo más curioso que de resultado verdaderamente redondo, por no mencionar el argumento sin pies ni cabeza. Sin duda, todo esto ha llevado mucho trabajo como Henry Rollins comentó al finalizar el espectáculo. Nos quedamos con esa idea, con la espectacularidad de las imágenes, con una banda de un nivel impresionante y con ese homenaje final a Lemmy Kilmister en el escenario que llevaba su nombre y donde pudimos verle como protagonista en esta curiosa propuesta con la que despedimos la primer jornada del Azkena Rock Festival 2016.

 

SÁBADO 18 DE JUNIO

COBRA (escenario David Bowie)

El sonido atronador de Cobra levantó hasta  a los muertos de la siesta. Presentaron su nuevo trabajo “Riffyard” con temas como un “Come On Now”, muy adecuado para los directos. Pasaron sobre nosotros con esos poderos y gruesos riffs como personalidad de la formación en una descarga sudorosa de una categoría que volvió a dejar patente en un festival con grandes nombres internacionales que también aquí hay grupos con un nivel muy alto. Cobra es un claro exponente.

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COBRA

THE VINTAGE CARAVAN (escenario Scott Weiland)

Los islandeses The Vintage Caravan dieron una lección de clásico hard rock con aroma setentero. Una banda joven con un talento difícilmente igualable, que encarna a la perfección ese sonido vintage  precisamente, pero con una gran capacidad para aportar a su vez algo diferente dentro del sonido revival en el que ellos son uno de los grupos más interesantes en la actualidad. El trío se entregó a su música plasmando un sentimiento que se contagió entre los presentes. Y además con muy buen rollo tanto entre ellos en el escenario como con una concurrencia a la que no dejaron de dirigirse para meterla en la descarga con temas tan apropiados para ello como “Let Me Be” o “Babylon”. Simplemente excelentes.

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THE VINTAGE CARAVAN

FIELDS OF THE NEPHILIM (escenario David Bowie)

La nota discordante de la jornada la ponía Fields Of The Nephilim, un grupo de culto en toda regla, influencia reconocida de bandas como Héroes del Silencio o, en otro plano, Tiamat o Paradise Lost, aunque nunca han tenido un reconocimiento excesivamente grande. Tampoco me las voy a dar yo de seguidor de la banda porque lo cierto es que no es así, pero estos datos despertaron el interés por no perderme su actuación y para nada me arrepiento. Su propuesta se hizo demasiado oscura y densa para los asistentes al Azkena, que no fueron en masa a ver su actuación. Era fácil llegar hasta las primeras filas. Pero la personalidad de la voz de Carl McCoy resultó embaucadora. Puede que para muchos pasara desapercibida su presencia y para otros fueran una especie de rareza, pero otros, entre los que me encuentro, entendieron perfectamente como esta banda formada en Inglaterra en 1984 puede ser considerada una influencia para muchos de los que posteriormente vinieron.

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FIELDS OF THE NEPHILIM

THE WHO (escenario Lemmy Kilmister)

Llegaba el momento de mayor expectación del festival, con un recinto poblado de público, en muchos casos esperando frente al escenario principal horas antes de su actuación. Sí, hablo de The Who, el plato fuerte de la edición del Azkena en este año 2016.  Tampoco entiendo muy bien el hecho de que haya publico que solo decida ver una actuación en todo el festival, pero creo que es evidente que así ocurrió en bastantes casos con los británicos.

Ellos ya estaban allí antes que Led Zeppelin, Deep Purple o Black Sabbath y no creo que haga falta explicar el peso en la historia del rock de la banda de Pete Townshend, Roger Daltrey y compañía. Entre la banda de calidad que acompaña a los clásicos miembros de la formación cabe destacar la presencia del hijo de Ringo Star, Zal Starkey, en la batería; y el propio hermano menor de Townshend, Simon Townshend, en la guitarra.

A los 70 años pasados, las dos figuras clásicas de la formación se ven en un estado de forma envidiable, que para sí quisieran muchos músicos más jóvenes. Sus movimientos y sus gestos emulan todo lo que hace las delicias de los seguidores, eso que recuerda a los tiempos de las imágenes clásicas de la formación, algunas de las cuales se pasarían a los largo de los temas  por la gran pantalla del fondo del escenario.

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THE WHO

Su repertorio de 18 temas satisfizo las ansias de los seguidores más nostálgicos y los que por primera vez tuvieran oportunidad de ver a uno de los grandes clásicos de nuestra música. Más de hora y media de descarga tan bien llevada por parte de los músicos como su edad.

La banda conecta con la gente desde el inicial “I Can´t Explain” y a partir de ahí todo se vuelve cuesta ahajo desde el primer momento en que el guitarrista comienza a hacer girar su brazo mientras rasga su guitarra como en los viejos tiempos. “Susbtitute” continuó con un público aun expectante que ya se desataría con ese estribillo de inicio de uno de sus temas más conocidos como es “Who Are You”

Tras “The Kids Are Alright” Townshend se dirigía a la concurrencia diciendo que podía ver a la gente de las últimas filas del poblado recinto vitoriano para presentar “I Can See For Miles”. Mientras que “My Generation” no la necesitó, con un final sublime en el que interactuaron perfectamente vocalista y guitarrista para bordar uno de esos legendarios cierres salvajes.

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THE WHO

“Behind Blue Eyes” relajó la descarga, con un Daltrey transmitiendo emoción. Posteriormente “Join Together” sería muy significativo. Y es que de eso se trataba, de disfrutar del privilegio de tener a esta leyenda viva ente nosotros y de sus canciones, vigentes en la actualidad y por tiempo indefinido

“You Better Tou Bet” dejó paso a un “I´m One” con Townshend encargándose de la voz principal con acústica en mano. “5:15” y el emotivo “Love, Reign O´er Me” nos acercaban al momento dedicado a una obra clave en su carrera como “Tommy”, enlazando “Amazing Journey”, “Sparks” y un “Pinball Wizard” cuyo verso inicial cantado con fuerza por parte de Roger Daltrey provocó un clamor.

Era la entrada en la parte final de la descarga con “See Me, Feel Me” y los grandes clásicos “Baby O´Riley” y el tremendo “Won´t Get Fooled Again”, tras el cual Pete Townshend dejó un emocionado mensaje para la parroquia, diciendo que este era el último concierto hasta septiembre para la banda. Esperamos que siga habiendo muchos años de The Who, porque al contrario que con otros músicos, incluso mucho más jóvenes, ellos están en un estado de forma envidiable que lo único que hace es que sea incluso mucho más valorable verles en directo en la actualidad.

 

REFUSED (escenario David Bowie)

Refused serÍa la banda adecuada para quien tuviera fuerzas para aguantar una descarga de lo más electrizante. Una banda que hoy en día no cabe encuadrar de una manera tan clara en el hardcore punk, aunque ese fuera su estilo originario. Y es que tienen riffs de guitarra demoledores. Tanto es así que no me extraña que colaran un guiño al “Reign In Blood” de Slayer en uno de los momentos de la descarga, sin que desentonara. La intensidad de la descarga fue absoluta, con un Dennis Lyxzén al frente de la banda como frontman incombustible, al cual el escenario se le queda pequeño. Terminaría entre el público en “Rather Be Dead” lanzando algunos mensajes implícitos en temas como “Refused Are Fucking Dead”, “Servants Of Death” o un explícito “New Noise” en la parte final de su actuación. Adrenalina desatada para el que aún tuviera fuerzas en la recta final de festival.

 

SUPERSUCKERS (escenario Lemmy Kilmister)

La cosa cambiaría completamente con los Supersuckers en un plano muy country y sureño, guardando su vertiente más enérgica. A esas hora y con el cansancio acumulado entre los asistentes tal vez se hubiera requerido de su rock más sucio y visceral, pero el caso es que los de Tucson (Arizona) hicieron disfrutar a la concurrencia, acabando por calar como la lluvia que volvía a caer después de una jornada donde el tempo había dado tregua de forma general, con temas como “Good Livin´”, “Doublewide, “I Wat The Drugs”  o los finales “Pretty Fucked Up” y “Born With A Tail”, acabados siempre de la misma manera por Eddie Spaghetti levantando su guitarra acústica posteriormente añadiendo un punto y final al grito de cha cha cha. Grito que sería lo último que se escucharía frente a un escenario por parte de los presentes, que con la lección bien aprendida no fallaron a la petición del líder de la formación americana.

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SUPERSUCKERS

No considero que haya sido la edición más brillante en cuanto a actuaciones del Azkena Rock Festival, con algunas decepciones entre sus nombres, pero siempre con la oportunidad de ver  bandas interesantes, alguna de ellas no muy habituales de nuestros escenarios, propuestas diferentes, actuaciones especiales y en algunos otros casos emergentes grupos que se pueden subir a las barbas de los grupos más relevantes, si bien el nombre más grande para todos del Azkena Rock 2016 consiguió que ya solo por ellos mereciera la pena la presencia en esta edición del festival vitoriano.

Texto: Antonio Refoyo (www.lamiradanegra.es)

Fotos: Unai Endemaño