CRÍTICA: INGLORIOUS – INGLORIOUS

 

inglorious_ingloriousINGLORIOUS

(Inglorious)

9/10

 

 

 

Estamos ante uno de los debuts más destacados del año a nivel planetario. Inglorious emerge en una de las cunas más importantes del rock de todos los tiempos, las islas británicas. Cuentan en sus filas con Nathan James como miembro más destacado, pero al igual que la banda para muchos es un vocalista aun a descubrir, aunque ha trabajado con Tran-Siberian Orchestra y Uli Jon Roth. Ahora con Ingloriuos puede encontrar el hueco que definitivamente lo aúpe como una de las voces privilegiadas de nuestra música, al nivel de gente como Jorn Lande o Doogie White, cuyas influencias son las mismas que encontramos en el caso de Nathan y de Inglorious. Es decir, aquí hay mucha reminiscencia Purple, Zeppelin o Whitesnake. Pero no por ello vamos a restar a Ingloriuos su capacidad para aportar algo de modernidad al hard rock, por mucho que las bases sean las que agradarán  a todos los amantes del hard rock de toda la vida.

La obra además se hace variada y pese a encontrar esas características de los grandes en ningún momento tienes la sensación de estar ante algo trillado. Encuentran personalidad y un resquicio de originalidad, sin tener que reinventar el estilo. De hecho el inicio con el teclado se hace muy purpeliano, pero “Until I Die” termina por ser una canción a medio camino entre Zeppelin y Whitesnake, con un riff que puede recordar a composiciones como “Black Dog” o “Still Of The Night”. Pese a ser el tema de apertura resulta mucho más directo el siguiente “Breakaway”, con un deje Y&T. Y es que no solo del pasado del rock británico han bebido Inglorious, también el otro lado el charco parece que les marca.

“High Flying Gypsy” tiene una gran pegada, siguiendo sin repetirse en un disco que deja atisbar cierto aire blues en este corte y al que definitivamente dan rienda suelta en “Holy Water”, cuyo trato de guitarras me recuerda a Joe Bonamassa. La parte final se vuelve más veloz e intensa. Con tono slide se abre “Warning”, para finalmente estallar en un tema mucho más potente que el anterior, antes de dejar dos medios tiempos de los de verdadera fuerza. Podemos considerar “Bleed For You” como una balada, aunque creo que es algo más que eso, puesto que se desarrolla con una cadencia superior. Además enlaza con un “Girl Got A Gun” que mantiene un tono denso.

“You Are Mine” es típicamente Whitesnake, pero con un fortificado riff que moderniza el sonido. Los agudos del final del corte de Nathan James ya son la guinda a un gran tema. El propio “Inglorius” demuestra que hay una influencia más moderna en ese trato guitarrero, algo que se agradece y que los saca de un mero tono revival. “Awake” aporta diversidad con el trato acústico, antes de un cierre espectacular con un tema redondo como “Unaware”, donde instrumental y vocalmente la banda da el todo por el todo. Puede que haya composiciones con más gancho, pero este cierre me parece lo más completo de una obra a la que parecía imposible dar un colofón que aportara algo más a lo mucho esgrimido por la banda ya en el resto de cortes, pero que encuentra aquí el complemento más redondo posible.

Este homónimo debut no tiene desperdicio. Uno de esos discos que te devoras de principio a fin, sin que nada te sobre a largo de sus 11 cortes. Un disco que de entrada colocarías en tu discografía al lado de los clásicos, porque no le falta absolutamente nada salvo haber sido facturado en los años de mayor repercusión y calado para esta música.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Frontiers (www.frontiers.it / www.facebook.com/frontiersmusicsrl)