CRÓNICA: FINAL VILLA DE BILBAO

FINAL 22 VILLA DE BILBAO / METAL:

GAMORA + STEEL PUPPETS + HIVERLAND

26 – 11 – 10

Bilbao (Bilborock)

GAMORA

Llevamos un par de años en los que el villa de Bilbao en su sección de metal parece convertirse en un duelo entre bandas guipuzcoanas y vizcaínas. Recordemos el triunfo de los locales Rise To Fall el año anterior, pero sin olvidarnos del buen papel de bandas como Mendeku Itxua. Este año las tornas parecían continuar en una edición marcada por la falta de bandas internacionales y por el recorte del presupuesto (así está el mundo) del concurso, que se ha dejado notar en la procedencia más cercana de todas las bandas. No así en la asistencia de público. Sin ir más lejos en esta final había una entrada que para sí quisieran muchos consagrados grupos que se patean toda la geografía estatal. Esperemos que el público aquí congregado esta noche no deje solas a estas bandas de ahora en adelante y que siga haciendo cantera y aumentando la masa social de un estilo de música que necesita aire.

HIVERLAND
HIVERLAND

En primer lugar una de las dos opciones guipuzcoanas apareció en las tablas. Mira que con los tres temas de adelanto de lo que sería su disco no me llamaron excesivamente la atención. Parecía una banda de power reiterativa, aunque mostraran calidad. Desde entonces no he tenido oportunidad de escuchar ese “The Return” completo, pero viendo los temas en directo he de decir que el grupo ofrece una cara muy fresca del heavy metal tradicional. Hiverland van más allá de las cabalgadas power metleras y ofrecen también su arte de heavy metal tradicional y de hard rock, mostrando una variedad de ritmos que les hacen originales. Sí a ello añadimos la calidad musical de sus músicos, entendemos por qué se han plantado en la final de un prestigioso concurso. Considero que habría que destacar a toda la banda, pero el jurado del concurso premió a su sensacional batería Bjorn como el mejor de esta edición. Bajo mi punto de vista, también Arkaitz merecería un premio como cantante. Al menos es el mejor que hemos visto este año dentro del Villa de Bilbao. Alguno dirá que se parece demasiado a Michael Kiske, pero es que me parece que llegar a eso con esta potencia y estas condiciones ya tiene un mérito considerable cuando estamos hablando de uno de los mejores cantantes de todos los tiempos. Además el chico tiene imagen y soltura para encabezar sobe las tablas a una banda como esta. Si queréis que os vayan sonado algunos temas que dejan su huella en vivo ahí tuvimos “Million Ways”, “The Return…”, o “Riders Of Metal”. Bastante atractivos para los que añoren los 80 y sigan buscando savia nueva.

HIVERLAND
STEEL PUPPETS

Hiverland tuvo una desventaja con respecto a sus compañeros de final. Es más difícil practicando heavy metal clásico lograr en media hora la intensidad que bandas más extremas pueden conseguir. De ese palo mucho más agresivo son Steel Puppets, que jugaban en casa con un público muy activo con ellos. Desde luego, no les falta calidad para llegar hasta aquí, pero personalmente sufro con sus temas más netamente metalcore de ritmos muy machacones para mis oídos. En lugar de los cortes más rápidos del arranque como “Spanish Inquisition” o “The House Of The 7 Sins”, me quedo con los más elaborados “Night Of Heartless” o “Tainted Memories That Never Forget” donde encuentro más jugo en una tesitura mucho más extrema. Si nos fijamos en la foto que el grupo presentó para su participación en el Villa de Bilbao podremos ver que ha habido un cambio de formación en el sensible puesto de vocalista. De hecho, eso se produjo desde su actuación en semifinales y es acojonante cómo ha encajado el nuevo en la banda tan rápido. Capitaneó toda la actuación con su constante comunicación y ofreció bastante diversidad con su alternancia de guturales y limpios registros. Además de eso, supo salir del paso de algún problema que les obligó a parar unos momentos improvisado un rap con la ayuda de su guitarrista Alex, curtido músico este a pesar de su juventud formando en la actualidad como batería de Vhäldemar, ex-Waldheim y aquí tocando la guitarra. Casi nada.

STEEL PUPPETS

Sin embargo, el grupo pudo sobrepasarse un tanto con las peticiones a la gente para que gritaran y donde se sobrepasó del todo fue en el tiempo, con 8 minutos más de lo estipulado. Estoy seguro que el jurado tuvo en cuenta este detalle, porque por lo demás su actuación fue de lo más completa, con la gente respondiendo por sí sola con pogos constantes y cuidando la puesta en escena, terminando con unas chicas disfrazadas de sangrientas enfermeras a ambos lados del escenario. Estas son cosas que se disfrutan y que los grupos nuevos olvidan bastante, pero hay que diferenciar lo que es un directo de un disco y Steel Puppets lo hacen consiguiendo que el calor del show lo sintiéramos todos en nuestras carnes.

STEEL PUPPETS
GAMORA

No me extraña que dejaran a Gamora para terminar. Este es uno de los grupos que en poco rato te puede dejar tan exhausto que a sus compañeros de cartel les pueden quedar como audiencia solo despojos humanos. Vaya cera que metieron los donostiarras, sonando como una apisonadora, como una perfecta maquina de demolición. Como un tanque nos sobrepasaron con temas donde la violencia era incontestable por nuestra parte. Simplemente nos dejamos abofetear por cada riff de temas como “Dirua” o “Predator”, auténticamente desalmados. Sin piedad, sin descanso y sin incitar a la gente, simplemente desahogándose sobre nosotros, dieron un recital de falta de escrúpulos cuando se suben a un escenario. Fueron los que con más modestia se plantaron ahí arriba, probablemente inconscientes del efecto mortífero de bombas como “The World Is Broken In Two”, realmente descomunales piezas de agresividad musical. Con tan solo una guitarra, es impresionante la muralla de sonido que crean y el ruido que hacen estos tipos. Precisamente su guitarrista dijo esta noche las palabras más sentidas, reconociendo que es una maravilla que hoy estuviera la sala petada, pero reclamando también apoyo en otros conciertos anónimos en los que por un precio bastante asequible puedes ver a bandas de este nivel. Ahí es donde se está cociendo la actualidad más sincera y autentica de nuestro metal, sin desmerecer a nadie.

GAMORA
GAMORA

Por eso consideramos que el Villa De Bilbao tiene tanta importancia. Porque más allá de la subjetividad de quien gana o pierde algo que no es una competición posible de contabilizar por tantos de uno u otro equipo, es un escaparate para las bandas que durante 22 ediciones nos ha mostrado múltiples nuevas propuestas, demostrando que nuestra música sigue muy viva. Por cierto, que los ganadores fueron Gamora, los segundos Hiverand y los terceros Steel Puppets. Nuestra enhorabuena para ellos, para todos los participantes de esta última edición del concurso bilbaíno y para todo aquel que nos ofrece esta ilusión que tanto nos hace disfrutar.

Texto: ANTONIO REFOYO (antonio@lamirdanegra.es)

Fotos: MARI JOSE MARTIN (mari@lamiradanegra.es)