CRÍTICA: AZZURRO BRÜTAL STORY

 

azzurrobrutalstoryAZZURRO BRÜTAL STORY

6´5/10

 

 

 

 

Sergio del Azzurro Rock Pub ha sido el principal impulsor de esta ópera rock ambientada precisamente en ese emblemático lugar de encuentro para rockeros ubicado en el centro de Bilbao. Hay que decir de antemano que no se trata de una obra destinada a eclipsar a las grandes producciones de este estilo que se han hecho a nivel internacional. Aparentemente, surge sin mayor pretensión que la de juntar a varios músicos, e incluso aficionados, de la escena local unidos por la amistad forjada a raíz de la conexión con el Azzurro y llevar a cabo una idea diferente, fuera de la rutina, en común. Pero, eso sí, tirando de cantera la intención ha sido dejar el mejor resultado posible, con lo que finalmente este “Azzurro Brütal Story”, aparte de haber dejado un resultado entrañable para cualquier seguidor del rock y el metal hecho en Bizkaia, también se hace muy curioso por lo poco habitual de un obra semejante, a la vez de contar con sus dosis de calidad musical, que desde un prisma de amistad también se ha conseguido.

La historia fantástica nos habla de un imperio gobernado por un tirano al cual sus habitantes intentan derrocar, contando con la ayuda de algún que otro azzurrero como David Gándara (Celsius), en la obra encarnando el papel de Txus Risco, quien a través de una puerta dimensional en la que se convierte el propio Azzurro termina por encontrarse enfrentado al mismísimo Darkius, emperador representado por Guillermo Fernández de The Name. Si el argumento parece un poco típico no lo es tanto combatir con guitarras láser o ametrallarmónicas. Y es que la obra cuenta con un sentido del humor muy particular. En este sentido la entrada heroica de Jevo de El Reno Renardo en “Láser o Abismo” es uno de los momentazos. Este tema, por cierto, es de lo más completo del disco, con la participación de prácticamente todos los actores en liza.

El disco tiene momentos muy brillantes, dibujando en imágenes con su sonido el pasaje de la historia en el que nos encontramos. Está perfectamente contextualizado todo, a lo que ayuda la obertura “Arkania” con la voz de Koldo Munitxa en un plan muy cinematográfico. Ello da paso ya a al primer episodio “En El Azurro”, donde Luis Solo de Luber Jack adquiere el papel de narrador. Él junto a David Gándara hacen un dueto vocal aún más logrado en “No Doy Un Paso Atrás”, tema en el que la guitarra parece entrar de forma burlesca en el diálogo. El desarrollo de los acontecimientos continúa en crecimiento cuando ya entran en escena otros protagonistas como Ali, interpretada por Sheila Justo, y el propio Darkius, como ya ocurre en “El Lugar De Mis Sueños”, donde los contrastes y la tensión van subiendo.

“La Moto Y La Guitarra” es un tema melódico de gran estribillo donde David Gándara (Txus Risco) es guiado por esa voz interior que representa Cristina Rubio. Y así llegamos a un momento muy especial interpretado por Guillermo en su papel de malvado emperador. “El Precio Del Poder” es una reflexión donde escuchamos su voz en una tesitura muy diferente a la de los altos registros habituales en The Name, aunque haciendo finalmente un sensacional alarde de fuerza, junto a sus escoltas Mariscal X (Xabi Sáez de Ocáriz) y Condestable K (Cosme Uriaguereca).

“Hasta El Final” es un tema rápido en el que Robert Rodrigo hace una sensacional aportación con un solo de guitarra letal. El tema lo canta David casi íntegramente, pero la aportación femenina en coros da un toque muy especial un tema muy directo.

Nos acercamos al desenlace con un “Condenado” donde sube la tensión con el cruce de protagonistas de un lado y otro de la batalla. Así llegamos a ese gran tema final mencionado previamente, “Laser o Abismo”, donde se echa el resto en la obra para dejar el resultado más redondo. Aunque no es este el último corte, ya que queda el epílogo “Darkius”, que nos deja la historia abierta para una segunda entrega con el malvado Darkius clamando venganza.

Insisto en que no estamos ante una opera rock que busque en términos comerciales competir con las grandes obras de este estilo ni siquiera desde la modestia, pero tirando del buen entendimiento, el buen rollo y también de la calidad de la gente de la cantera del rock y el heavy metal vizcaíno deja un llamativo resultado, tanto por la curiosidad que levanta una obra diferente hecha muy a la bilbaína como por el decoroso contenido musical expuesto.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)