CRÍTICA: ARENNA – BEATS OF OLARIZU

ARENNA

(Beats Of Olarizu)

8/10

 

La música son sonidos que deben producir sensaciones. Una afirmación tan rotunda como sencilla, en ocasiones parece quedar olvidada ante tanta banda que en su intención de calcar lo que un estilo en concreto requiere, como si se tratara de una maqueta, nos deja más en la indiferencia que en la respuesta espontánea del organismo ante sentimientos casi indescriptibles, incluso que llegan más allá de nuestra consciencia. Hasta esa dimensión llevan su música Arenna, nombre que ya nos podemos apuntar como toda una revelación. Y si nos atenemos exclusivamente a los sonidos del stoner, ya nos podemos apuntar como uno de los grupos que pegan un bombazo total en todo aquel que los descubra. No me refiero con esto a un éxito masivo, que para la buena música ya no existe. Lo que ellos proponen es totalmente anticomercial, destinado a un público al que aún no le hayan deformado su capacidad imaginativa. Esto en los setenta se daba mucho, en ocasiones con ayudas de ciertas sustancias que fomentaban un estímulo de nuestra capacidad interior. Que se lo pregunten a Black Sabbath y a infinidad de bandas y a seguidores que supieron ver la grandeza de una música que la prensa especializada tardó en reconocer.

A esos niveles me retrotrae lo que escucho en este debut de los gasteiztarras Arenna, quienes en tan solo seis temas hacen un despliegue sonoro entre la profundidad del doom y la crudeza del stoner, genuino y auténtico. Seis temas que se extienden en el minutaje hasta que sea necesario, nada de convencionalismos, ni de formas concretas, las cosas no tienen que ser como tú crees, ni mucho menos como te han dicho que son. En estas canciones que te mantendrán en estado levitativo durante todo el trabajo, encontrarás otro universo que te recordará lo grande que puede ser la música. Ya atrapan desde el inicial “Morning Light”, que lejos de esa luz de la mañana te mete en un submundo algo más oscuro, pero al que le vas a extraer más colorido que la realidad, por mucho que te la pinten de tonalidades diversas. Arenna nos hace experimentar sensaciones a cada nuevo tema que se salen de la tónica encorsetada de la mayoría de bandas, por lo que el trabajo tiene ese plus. Esa reverberación que lleva cada sonido permanece latente como algo imperceptible, pero que va atrapándote. El trabajo de guitarras impresionante penetra de una manera hipnótica en nosotros, destacando también las bases rítmicas y el trabajo vocal, que puede ser de lo más crudo, pero también con los matices de cortes como “The Strangest Of Lives”, o ese final “Metamorphosis (0,9168 g/cm3)” en el que en toda su extensión apreciamos una fusión de la esencia mas setentera de la banda con el toque actual de la aplicación de ciertos efectos de sonido que tu cerebro puede percibir sin que tu consciencia lo note. Algo mágico, arriesgado y que va más allá de lo que comúnmente escuchamos en nuestras bandas, por mucho que estos lo hagan a las mil maravillas. Estos procuran llegar a lo más profundo que la música puede envolver.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Nasoni Records

Fecha de edición: Mayo de 2011