CRÓNICA: ZURBARÁN ROCK BURGOS: Segunda jornada
DORO
ZURBARÁN ROCK BURGOS: Segunda jornada
Sábado 11 de julio de 2026 – Recinto El Plantío – Burgos
La jornada del sábado arrancaba con el ya esperado acústico en los aledaños de la Catedral de Burgos que este año correspondió a una de las bandas más esperadas en el festival. La organización tuvo que cambiar el lugar de realización de esta especial actuación, pasando de la plaza principal a la Plaza Llana de Afuera, que dejó un poco más deslucido el evento en un espacio más reducido y más escondido para el público en general. Puede que esto desluciera en parte el concierto, pero Heavens Gate nos ofreció un aperitivo en acústico bastante suculento con un puñado de temas emblemáticos en formato especial. Tan solo un aperitivo de lo que en eléctrico se viviría a la tarde.


Con el acústico a las 13:30 se me alargó un tanto la comida del mediodía, compartida con excelentes amigos de los que también es importante disfrutar en estos eventos. Así que llegué con la actuación de Ars Amandi, programada para las 16:30 ya avanzada. Pude disfrutar sin embargo de temas tan clásicos ya para ellos como “Escuchando Al Corazón”, la versión de Triana “Abre La Puerta”, que les acompaña desde sus inicios y el final con “La Suerte Está Echada”, con un público aún lejos del número que tendríamos más avanzada la tarde, pero disfrutando a tope de una genuina banda de folk metal a la que puedo dedicarle unas palabras similares a Azrael en la jornada anterior. Su trayecto y su originalidad siguen reclamando una mayor consideración. Muy agradecidos con el festival por la oportunidad se despidieron de un personal entusiasmado con lo vivido.


Bloodstain era una de las apuestas por la juventud. Una banda de thrash metal precedente se Suecia que no tardas de emparentar con los primigenios Metallica. La imagen de su guitarra y voz Oskar Lindroos recuerda mucho a James Hetfield de la época del “Kill ´Em All”. Tal vez deban encontrar un sonido más propio, pero es que tan solo han editado un EP y algunos singles que, pese a las comparaciones evidentes, expusieron con plena actitud y un desparpajo que nos invitan a verles como una banda de gran futuro.


El hard rock del presente siglo ha recuperado en este 2026 a una de sus bandas más relevantes. De nuevo el Zurbarán estuvo atento para brindarnos una posibilidad imposible hace muy poco tiempo, ya que la banda estaba oficialmente separada. Por ello, The Poodles era uno de los platos fuertes de esta jornada pese a llegar aún a una hora temprana. La banda está celebrando el 20 aniversario de su debut con lo que esperábamos un repertorio bastante clásico, como así fue. No fue un repaso íntegro a esa obra, pero sí que ofrecieron un repertorio fundamentalmente centrado en sus primeras obras.


Esperábamos el inicio con “Echoes From The Past”, primer clásico en caer con un grupo muy elegante encabezado por el vocalista Jakob Samuel, que no paraba de moverse por el escenario al más puro estilo tradicional en los cantantes del estilo. La retahíla de buenos temas siguió con “Metal Will Stand Tall”, uno de sus grandes himnos a las primeras de cambio, “Cuts Like A Knife”, “Shadows”, “Flesh And Blood”… La banda sonaba de lujo y se veía conexión entre los componentes, con las guitarras de Pontus Norgren y Henrik Bergqvist entrelazando sus guitarras de manera perfecta y el vocalista interactuando con sus compañeros con plena soltura.

El público se echó en los brazos de la banda, respondiendo ante “Thunderball”, “Without You” y el emocionante “Crying”. La parte final aumentó en intensidad con “Line Of Fire” y especialmente un “Like No Tomorrow” que arrastró a la masa como el gran himno que es. Pero The Poodles aun se reservaba bazas para que el final fuera memorable, con “Seven Seas” y el esperado y pegadizo “One Night Of Passion” fundamental en la repercusión alcanzada por la banda desde sus inicios. Temas con ese aroma a estadio que levantan a todo un recinto, por amplio que este sea. Y el ambiente con ellos fue espectacular.


Ganadores del festival Las Candelas en la categoría de Burgos los locales Khorea aportaron veteranía y variedad al festival. Y es que no abundaban en el cartel las propuestas contemporáneas, siendo ellos uno de los grupos con un estilo más moderno. Un metal muy pesado y elaborado en el que se plasma la experiencia de sus componentes en otras bandas como D13, MortSubite o Sexma. Es una banda nueva pero con mucha experiencia en cada uno de sus componentes. Se dejó notar en las tablas expuesta por el cuarteto, que sonó rotundo presentando su primera obra “Into The Maelstorm”.


Cuando Heavens Gate apareció en escena no cabía un alfiler en el recinto. Y mira que nos parecía grande. La actuación de la banda alemana era una de las más esperadas. De nuevo el Zurbarán estuvo al quite para conseguir el hito de tener a una de las bandas más emblemáticas del metal alemán en España por primera vez. Dejaron una imborrable huella entre los años 1988 y 1999, regresando para agradable sorpresa de todos sus fans en 2025. Ya les habíamos visto de manera especial en acústico por la mañana pero ahora llegaba el momento que de verdad todos esperábamos. En eléctrico repasando una buena cantidad de clásicos hasta esta reunión no podíamos imaginar que disfrutaríamos en directo.


Además, en este regreso vimos al grupo prácticamente con la formación clásica, con Sascha Paeth y Bonny Bilski en las guitarras, Robert Hunecke-Rizzo en el bajo y Thorsten Müller en la batería. El puesto de vocalista lo ocupó un experimentado Herbie Langhans, al que hemos visto con Avantasia y que también ha militado en las filas de Firewind. Su profesionalidad y calidad nos hizo disfrutar de lo lindo de cada tema que fueron regalándonos.


Una actuación sin fisuras iniciada sin reservas con “Under Fire” para ir descargando de manera rápida exponentes de sus tres primeras y más laureadas obras con los siguientes “We Got The Time”, “Hell For Sale!” y “Path Of Glory”. La banda creó un ambiente mágico especialmente reflejado en “Best Days Of My Life” y el himno “Livin´ In Hysteria”. Aquello ya no había nadie que pudiera pararlo, con la banda sonando fenomenal en toda la descarga, calando en cada seguidor con “Hot Fever” y “Tyrants”. La banda lo dio todo con “Can´t Stop Rockin´”. “Gate Of Heaven” e “In Control” enlazadas fueron auténticos himnos que resonarán por tiempo en el recuerdo de los asistentes al festival. Cerraron con “This Flight Tonight” este sueño hecho realidad.


Los sonidos clásicos de nuevo daban paso a otra propuesta más actual. ODC es una joven banda francesa formada en 2017 por la vocalista Celia Do. Venían a Zurbarán presentando su disco “Twisted Love”, dando muestra de mucha personalidad con un estilo muy propio que, ademas, se respalda con una impactante puesta en escena. Su metal alternativo adquiere un aire sublime, aderezado por sonidos electrónicos y alternando fuerza y delicadeza. Se sirvieron de un limpio sonido para dejar una gran imagen en Burgos.


Doro fue seguramente la actuación más redonda y emotiva de todo el festival. Ver a la Reina del Metal en este estado de forma tras tantos años de carrera es un lujo que uno nunca se cansa de disfrutar. Si es que parece que el tiempo se ha congelado cuando vemos su intacta belleza aparecer con una sonrisa inmensa que ilumina la noche más oscura y una pasión que el tiempo, si acaso, solo acrecienta en la vocalista alemana.


La nostalgia aflora entre los que hemos crecido con estos himnos que hoy interpretara la vocalista junto a su fenomenal banda, pero es que a día de hoy son canciones que siguen sonando vigorosas y por las que, al igual que ocurre con la vocalista, parece que el tiempo solo pasa para bien. Y es que la entrada en escena con “Earthshaker Rock” y “I Rule The Ruins” revitalizaría hasta a un muerto. La gran mayoría de temas de su época en Warlock se aderezó con algunos temas de su carrera en solitario que estuvieron a una gran altura. “Time For Justice” fue un gran ejemplo, aunque evidentemente espoleaban más a la audiencia temas tan emblemáticos como “Burning The Witches” y “Fight For Rock”, cuyo riff es sinónimo de headbangng inmediato.


La vocalista animaba al personal, con una formación que la arropa en todo memento con imágenes de gran complicidad entre ellos, con constante interacción con el público, que se mete en la descarga sí o sí con temas tan ideales para los shows como “Raise Your Fist In The Air”. En “Warriors Of The Sea” la vocalista ondeó una bandera española para dar paso al siempre emocionante “Für Immer” y retomar la electricidad con el zarpazo “Fire In The Sky” y el clásico “Metal Racer”.


El solo de batería de Johnny Dee daba paso a la recta final con “Hellbound” y “Revenge”. Con el inicio de “All We Are” al ritmo de “For Whom The Bell Talls” de Metallica llegaba el habitual punto culminante de sus conciertos, al menos en cuanto a la respuesta del público, que siempre es un clamor con el himno más conocido de Warlock, “All We Are”. Sin embargo, creo que no le fue a la zaga en cuanto a sensación un “True As Steel” que si bien no provocaría la misma algarabía sonó inmenso cuando algunos ya no lo esperaban. Faltaba el habitual de un tiempo a esta parte “Breaking The Law” con todo el recinto patas arriba y con una Doro que no quería abandonar el escenario, ya que aun permaneció un buen rato cantando la outro de despedida con el público para brindarnos un poco más de su maravillosa voz y de su sincero corazón de heavy metal. El nuestro lo conquista cada vez que volvemos a verla sobre un escenario.


Sobre las tablas siempre han sido Bullet un seguro. Una banda con un espíritu revival totalmente adictivo para los que seguimos amando los sonidos más clásicos. Su mezcla entre AC/DC y Accept lleva ya 25 años acaparando la atención de seguidores que pueden ver en ellos un claro relevo a los grandes grupos del heavy metal más puro. La banda sueca no se anda con rodeos con temas que nos estampan el la cara riffs aplastantes y adictivos, siempre con la voz rota de Dag Hell Hofer y ese gesto de señor enfadado echándote la bronca.


Da igual que tirara de temas más nuevos o más longevos, el caso es que aquello funcionó y atrapó a los que ya en la recta final del festival nos manteníamos en pie en el Recinto El Plantío. Los suecos fueron pura energía, pero también talento para impregnar de su espíritu clásico temas tan recientes como “Kickstarter” y “Spitfire”, de su nuevo disco “Kickstarter”. Estos conviven en perfecta sintonía con los ya clásicos en su repertorio “Stay Wild” o “Torn It Up Loud”.


En todo caso, cada nuevo tema apunta a quedarse en tu cerebro para el resto de tu vida,. Un ejemplo es “Chained By Metal”. La electricidad no cesó a lo largo de “Riding High”, “Dusk Til Dawn”, “Kill Rolling” y “Hit The Road, menteniendo la apuesta por su nuevo disco editado este mismo año. “Pay The Price” daba paso a la parte final con”Speed And Attack”, el tradicional “Bang Your Head” y el golpe final de “Bite The Bullet”. Sus siempre efectivos temas en directo, su actitud inquebrantable y un sonido impactante les da pie a convencer siempre. Ideales, además, para animar el ambiente de cualquier festival.


De la escisión de Dogma ha nacido Vindicta, con hasta tres componentes de la antigua banda. Un grupo con una propuesta visualmente impactante, ataviadas como siniestras monjas, dieron un espectáculo que mantuvo enganchado al público hasta última hora pese a las jornadas transcurridas y las horas de musica en vivo que acumulábamos en el cuerpo. Lo cierto es que cambiando de denominación estamos ante una sucesión de las propias Dogma, ya que aparte de la imagen se llevan un repertorio de temas de su anterior banda, con el cual fueron jalonando una actuación impactante en su imagen y sonido con “Forbidden Zone”, “Free Yourself”, “Like A Prayer” o Pleasure From Pain”, dejando como final de descarga su single “The Face Of The Clawn”. Potencia para dar un toque actual a un metal que bebe de fuentes muy clásicas y una puesta en escena de las que te mantienen atento de principio a fin de la descarga.


Broche espectacular para una novena edición de Zurbarán rock histórica, una vez más. Es a lo que nos viene acostumbrando un festival que cuando parece que toca techo, se supera, manteniendo la filosofía de gratuidad para poner el heavy metal ante los oídos de cualquiera que se asome en estos días por las calles de la acogedora capital burgalesa. Como cada cita, para recordar y repetir.
ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

