CRÓNICA: VALKYRIA + HIJOS DE OVERÓN
VALKYRIA
VALKYRIA + HIJOS DE OVERÓN
Sábado 18 de abril de 2026 – D8 Sorkuntza Faktoria – Bilbao
El tiempo vuela y ya son 10 años los que han pasado desde el debut de Valkyria, “Principio Y Fin”. Tras aquella obra podemos decir con alegría que solo se ha cumplido la primera parte del título, ya que solo fue el principio de una carrera que ya nos ha dejado tres discos consolidando a la banda vizcaína como un grupo de plenas garantías en el heavy metal hispano. Bebiendo de las fuentes de bandas tan referentes como Avalanch o Tierra Santa, lo cierto es que Valkyria son acreedores a estar codo con codo con esos mismos grupos, garantizando las buenas sensaciones a cualquier seguidor del heavy metal tradicional cantado en castellano en cualquier parte del mundo. Lástima que tuvieran que ser noticia hace unos meses por una truncada gira estadounidense que también sufrieron sus acompañantes de cartel esta noche Hijos De Overón. Pese a la adversidad, o en parte también gracias a ella, ambas bandas parecen seguir hermanadas, ya que los segovianos no solo serían teloneros hoy en Bilbao, sino que su vocalista Raúl Alvaro fue una de las colaboraciones previamente anunciadas para esta cita irrepetible.


Hijos de Overón no desaprovecharon la oportunidad de mostrar su mejor cara sobre el escenario de D8 Sorkuntza Faktoria. La banda de Cuellar es afín en estilo a los propios Valkyria, con lo que no les fue difícil conectar con el público asistente. No solo por ello, sino también por su buen hacer en el estilo y por el carisma del propio vocalista, que no paró de moverse por el escenario e incluso abajo de él en alguna ocasión. Con ello el público le devolvió a la banda un calor que el grupo agradeció para brindar una actuación más que solvente.


Su tiempo sobre las tablas le permitió dar buena cuenta de su heavy metal, repartido en 4 discos editados desde su gestación en 2007. La banda no se cebó con su más reciente “Titania”, arrancando la descarga con temas afilados y directos, pero construidos como mandan los cánones del estilo. Riffs son miramientos, ritmos potentes y buenos punteos con la voz aguda sobresaliendo en himnos como “Salvaje”, “Romper” o “Mirando Atrás”. No hay que buscarle tres pies al gato, ni falta que hace. El caso es que son una banda efectiva bien armada.


Ofrecen rabia en temas con mucho significado. En ocasiones comprometidos. Pero hay otros momentos más emocionales como “Eco Del Alma” o “Por Siempre”. Con esos contrastes en cuanto a temática, pero con las premisas de un heavy metal puro y sin añadiduras la banda fue calando entre los presentes, con ovaciones más que considerables al final de cada tema e incluso pidiendo más a la banda al final de una descarga que finalizó con muy gratas sensaciones con “Ragnarok”. Implicados con una noche tan especial y a la vez conscientes de que siguen ganando seguidores con conciertos así de sinceros en los que su propio disfrute sobre el escenario se contagia a los seguidores del heavy metal que se encuentren enfrente.


Con el ambiente caldeado Valkyria se dieron un merecido homenaje en un concierto muy especial con temas habituales y otros retomados de una primera obra que hacía mucho tiempo que no tocaban en directo. Centrarse en un disco puede hacer que se echen en falta temas de otras obras, pero creo que se compensa con creces con la sensación que supone ver otros temas poco habituales o que nos llevan al recuerdo de aquellos primeros años de la banda. Una década ha pasado desde entonces y la banda puede decir que sigue siendo muy joven. Una baza que no poseen otros grupos que llegan a esta cifra en estos tiempos ya mucho más curtidos. A día de hoy la banda ha sumado a su juventud una experiencia que, considero, se deja notar en sus siguientes obras y en la manera de encarar los clásicos de su debut en escena. Pero siempre quedará en los discos debut esa sensación de inocencia que en no pocas ocasiones conlleva que sea la obra más valorada por los seguidores.


Al menos en algunos casos la banda sigue manteniendo en sus directos como puntos fuertes temas de ese disco. Uno de ellos en esta ocasión abrió por todo lo alto la descarga. Un tema que en otras circunstancias suele llegar en la parte final hoy nos daba la bienvenida a esta fiesta. Hablo de “Tus Secretos”, que sin previo aviso atrapó a todos los fieles de la banda que ya no se soltarían de la mano del grupo para ir en volandas hacia adelante con “Vulnerable” y “Principio Y Fin”.


Significativo fue que Raúl Alvaro de Hijos de Overón se marcara un dueto con Yeray Hernández en “Contracorriente”. Tal vez en referencia a lo acaecido a ambas bandas hace unos meses o simplemente a lo que supone hoy en día llevar adelante un grupo de heavy metal. Yeray le da hoy en día un mayor cuerpo a la voz en temas como “Abatido” que creo que le sienta muy bien a su música. Al margen sigue siendo un guitarrista que sabe trenzar fabulosos solos en cada tema, trabajando ambas facetas de manera impecable.


Tras “Ave Inmortal” se sucedieron dos colaboraciones muy especiales. Tras años fuera de la banda volvimos a ver a los Valkyria de la primera obra cuando Gorka ocupó el puesto de Bobby para la interpretación de “Adictos Al Caos”. Un tema complejo a nivel compositivo que la banda ha recuperado para esta cita. Qué mejor que verla en manos de los cuatro músicos que la registraron en estudio. No por resultar de más sencilla ejecución fue menos especial el momento en el que vimos a Ángel Hernández, padre de Yeray y miembro los desaparecidos Boikot (nada que ver con los punk rockeros madrileños). Le vimos subirse al escenario depues de muchas décadas para hacer aún mas emotivo el momento de “Cada Fracaso”.


“Sin Aliento” incrementaba el pulso para avanzar en el concierto con “La Cuna Del Silencio” y un “Sobre El Cadalso” en el que vimos brillar como solo él puede al maestro Robert Rodrigo sobre las tablas. Maestro literalmente de Yeray y de Borja Aguirre, cuya labor en coros y apoyo al la guitarra principal es fundamental en la banda. Al margen su actitud en escena transmite un buen rollo siempre bienvenido.


Con “Siempre Fuertes” la banda abandonaba las tablas, pero regresarían tras el habitual parón, con algún regalo incluido para los asistentes, con un infalible “Estandarte”, seguido de “Ecos Del Mañana” y acabando por todo lo alto y con el público entregado a la velada con “Código De Honor”. Una noche única e irrepetible que ademas de conmemorar su debut es la constatación del buen hacer de una banda de heavy metal con todo lo necesario para seguir manteniendo a flote por muchas décadas más el heavy metal.
ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)
