CRÓNICA: KABIEFEST 2026 – Segunda Jornada
FIREWIND
KABIEFEST 2026: Segunda Jornada
FIREWIND + VHÄLDEMAR + JOLLY JOKER + EVILACT
Sábado 13 de junio de 2026 – Santurce, Bizkaia
La segunda jornada del festival estuvo marcada por el calor. Pero siendo un festival con menos bandas que los festivales más masificados y comenzando ya a eso de las 20:00 se hizo bastante llevadero. Además, el consumo en barra, fundamental para el mantenimiento del evento, mantiene unos precios mucho más asequibles, con lo que no era mala idea hidratarse en la barra. El recinto también cuenta con una fuente pública que en estos días resulta fundamental para evitar algún susto. Por fortuna no apreciamos ninguna incidencia, ni accidental ni de otra índole, de nuevo destacando el comportamiento ejemplar de la gente del rock. Esto es algo que ya no es noticia y que precisamente por ello no solemos valorar, pero no está demás recordarlo.


Todavía golpeaba el sol cuando los murcianos Evilact salieron a escena. Una de las apuestas personales del festival a las que ya nos han acostumbrado. No es que la caña fuera la tónica general del cartel, pero estos pusieron esa nota discordante con un thrash death abrasivo que han registrado en su primer L.P. “Futuro; Amenaza”, que nos interpretaron de manera íntegra.


El sonido les acompañó pese a tener la difícil tarea de abrir la tarde noche, contando ya con un buen numero de público frente al escenario, ante lo que ellos se mostraron tremendamente agradecidos. Y es que oportunidades así en un festival como este son un tesoro que la banda supo aprovechar a la perfección. Sin contratiempos y con una actitud agresiva, como mandan los cánones de un estilo que ellos interpretan en castellano reflejando muchas inquietudes en sus canciones.


Tras haber visto a Vhäldemar en directo en incontables ocasiones ya no se qué decir sin repetirme. Pero lo cierto es que no me canso de verles y de disfrutar de actuaciones que, ademas de exponer un heavy metal de primer nivel, se hacen siempre tremendamente divertidas. De hecho, seguro que lo mismo que me pasaba a mi le pasaría a muchos de los presentes en el repleto recinto que recibía los últimos rayos del atardecer. Pero el caso es que siempre que Vhäldemar sube de nuevo a un escenario se respira la expectación. Quién se va a cansar de lo que nos hace disfrutar.


Y no hubo sorpresas. Lo cual quiere decir que una vez más Vhäldemar salieron triunfadores habiéndose ganado el corazón uno a uno de cada asistente. Y es que ya de entrada sonar como sonaron con “Dreamaker” da un toque de atención a cualquiera. Pese a algunos problemas técnicos al principio que no tardaron en solventar, con “Devil´s Child” y “Metalizer” ya nos habían metido a todos en el bolsillo. Especial capacidad para ello tiene el frontman Carlos Escudero que en este momento y se bajó del escenario por primera vez para acerarse a los fans y luego mezclarse con ellos.


La banda, una vez lanzada, no iba a parar hasta estampar sobre nosotros un buen puñado de temas de cada uno de sus discos. Siguen presentando “Sanctuary Of Death”, pero no faltaron en el repertorio temas de anteriores discos para dar fe de la solidez de una carrera discográfica de enmarcar en la que cada uno podrá tener su obra favorita y a buen seguro tendrá motivos para ello. Pero lo mejor es disfrutar de todo lo hecho por la banda, luego engrandecido en directos que son una auténtica fiesta. El sonido nítido y atronador dejó lucirse a los excelentes músicos entre los que hoy no estaba el bajita oficial Raúl Serrano, ocupando su puesto con idéntica solvencia su hermano Fonso (Bifrost).


El trabajo atlético de Jandro en la batería es de destacar, dando ritmo a unos temas muy tendentes al power más veloz, reflejado en “Death To The Wizard” u “Old King´s Visions (Part VII)”. Tras ellos la rubrica la puso un “Heavy Metal” que no puede ser más descriptivo de lo que respira la banda por todos sus poros. El teclado de Jonkol no reblandece ese sonido y, además, aporta virtuosismo a la ya de por sí excelente guitarra de Pedro J. Monge, que no pierde ni un ápice de velocidad en esos dedos.


La banda disfrutaba y se veía reconfortada por la respuesta del público, al que Carlos dio las gracias una y mil veces de la manera tan sincera que él siempre ha reflejado en sus actuaciones. Y aun quedaba mucha mecha por quemar, como un muy coreado “1366 (Old King´s Visions Part V)” o el siempre dedicado con amor “Bastards”. Luego fue Jonkol el que se encargó de cantar la parte que en estudio registró Ruben Miranda en “Howling At The Moon”.


De nuevo Carlos se bajó del escenario para interpretar su tema favorito “The Old Man”, Y es que hay que ver desde el momento en que apareció en aquel “Shadows Of Combat” el juego que le ha dado a la banda en directo este himno. “Dusty Road” dio otro nuevo espaldarazo a una victoria clara y contundente de la banda que se terminó por zanjar con el habitual “Energy” para acabar, con Carlos compartiendo su botella de whisky con los presentes.


Una actuación siempre divertida en la que se ve a la banda disfrutar tanto o más que al público, que ya es decir; pero sin que el tono festivo que adquieren sus actuaciones descuide una descarga de heavy metal de primerísimo nivel. Y tiene cada vez más valor cuando ya les has visto infinidad de ocasiones siempre dejando el listón en lo más alto.


No se si Firewind eran conscientes de la que acababan de liar los anteriores a ellos, pero hay que reconocer que tiene merito que la banda griega capitaneada por el excelente guitarrista Gus G. destacara ante el efecto de halo que se suele producir cuando la comparativa más reciente deja tan grande sensación. Y es que Firewind son una de las grandes bandas de una segunda hornada de bandas de power metal y Gus G. tiene un inigualable talento que le hizo acreedor a ser guitarrista de Ozzy ni mas ni menos. Al margen de su paso por esa y otras bandas cuenta con una carrera en solitario más que recomendable donde da rienda suelta a su virtuosismo y creatividad, pero no descuida la que es su banda de toda la vida y con la que ha ido ganando un estatus cada vez mayor que les lleva a encabezar festivales como el que hoy nos ocupa.


Recientemente se ha producido en la banda el regreso de Henning Basse como vocalista. El clásico vocalista de Metalium es una de las grandes voces en este estilo. Cierto es que con el tiempo denota algo de pérdida en aquellos agudos imposibles, pero manejó solventemente cada uno de los temas interpretados por la banda, que en no pocas ocasiones requieren precisamente de unos registros más graves en los que hoy parece moverse más cómodo el cantante alemán.


Pese a ser cabezas de cartel tuvieron un tiempo sobre las tablas similar al de sus acompañantes. En apenas una hora nos ofrecieron un repaso desde lo más novedoso hasta lo mas clásico. “Stand United”, su obra mas reciente, fue defendida con “Fallen Angel” y “Destiny is Calling”, con un sonido impactante y una banda que funcionó a pleno rendimiento. Todo fluyó de mejor manera que en la jornada anterior con Crimson Glory y la banda fue jalonando un gran resultado en su actuación.


“War Of Ages” nos llevó algo más atrás en el tiempo, apareciendo después el clásico “Destination Forever”, de su debut “Between Heaven And Hell” de 2002, con el que irrumpieron un tanto a rebufo de otras bandas que habían hecho resurgir el heavy metal tradicional unos años antes, pero haciéndose un hueco por méritos propios entre lo más destacado del panorama internacional de manera inminente.


La banda no se dejó en el tintero temas de una época intermedia en esta ya larga carrera con “World On Fire”, dando descanso a Henning Basse con la instrumental “The Fire And the Fury”, que no supuso, ni mucho menos, una pérdida de intensidad en la descarga. “Ode To Leonidas” y “Rising Fire” siguieron dando constancia, de nuevo con el vocalista en el escenario, de la firmeza del trayecto de una banda con una decena de álbumes que podemos recomendar sin temor a equivocarnos.


Evidentemente, siempre parecen tener un peso mayor, el que da el tiempo, los temas más longevos, como “I Am The Anger” de su segundo disco “Burning Earth”, o “Head Up High” de su quinta obra “The Premoniton” de 2008 que justo antes de la edición de su álbum en vivo “Live Premoniton” creo que marcó el punto más álgido en la carrera de la formación. No quiero decir con esto que la banda haya decaído para nada, sabiéndose rehacer a cambios de miembros, especialmente de vocalistas, siempre encontrando gente de mucho nivel para responder a las exigencias de la formación, aunque tal vez sea esa época de Apollo Papathanasio la que resulte más emblemática para sus fans.


De hecho, tras una versión metalizada de “Maniac”, que no por recurrida deja de provocar una gran respuesta, el grupo se despidió con otro tema de la época de Apollo en la banda como “Falling To Peaces” del cuarto álbum “Allegiance”. Un tema que ha quedado como su gran himno y que cerró una actuación sin bises ni paripés. Una hora que a los más fans seguramente se les quedaría algo corta, pero dejó gran sabor entre una multitud que pese a no contar con el gran reclamo del día anterior no se vio mermada.


Jolly Joker repetían en el festival para cerrar una gran edición del Kabiefest con un hard rock macarra y elegante a la vez. La banda se ha consolidado como uno de los pilares del estilo a nivel estatal, algo que hemos visto desde la primera ocasión en la que pudimos verles presentando su debut de 2013 “Sex, Booze & Tattoos”. Ahora ya son cinco discos los que tienen en su haber, reafirmados por directos en los que el grupo siempre ha tenido su baza más fuerte. Y eso que si hago la comparativa con respecto a aquellos primeros tiempos se nota la madurez del paso del tiempo. Algo positivo, dado el aplomo que la banda muestra hoy en día en escena, aunque aquella sensación mas salvaje de sus primeros años se haya podido apaciguar en parte. La dejamos en el recuerdo de los que tuvimos la suerte de verles en aquel momento.


Supongo que si alguien los veía hoy por primera vez no entenderá muy bien a lo que me refiero, ya que el grupo sigue siendo en todo caso una descarga de energía que arrancó con “Sky Is So High” y “Shotgun”, saliendo a por todas, con Lazy Lane siempre moviéndose con soltura por el escenario, aunque de vez en cuando calzándose también la guitarra para apoyar en algunas canciones como “Perfect Life”


Siguieron presentando su más reciente y homónima obra con “World Collapse”. Tras “Damage” la actitud mas punk de una banda que bebe directamente de las fuentes angelinas, por muy valencianos que sean, se dejó notar en “Fuck It All”. En estos temas el vocalista se mueve a sus anchas por el escenario, con una chulería necesaria en este estilo.


Sus dos últimas obras acaparando el protagonismo con “My Littel Cadillac”, “Motor”, “Blood Velvet” y “I Just Wanna Kiss You”. Y es que aunque sean temas de reciente creación desprenden un regusto clásico desde el primer momento que los escuchas. Para ejemplo un “I Don´t Care” que subía el voltaje de cara un final en el que nos recordaron su segundo disco “Here Come The Jokers” de 2015 con “Hey You” y “Rocking In Stereo” interpretados de forma encadenada en una recta final donde pusieron a prueba todos los fusibles.


Nada se fundió y todo salió fenomenal en un fin de semana histórico para nuestra música en suelo vizcaíno. Y todo gracias a la labor de unos apasionados seguidores del rock que siguen llevando adelante este sueño de consolidar un festival gratuito en su tierra con cada vez mayor repercusión. Un festival que contra viento y marea sigue creciendo edición tras edición.
ANTONIO REFOYO (www.lamiradanegra.com)
