CRÓNICA: EUROPE + THE DAMN OF TRUTH
EUROPE
EUROPE + THE DAMN OF TRUTH
Viernes 9 de octubre de 2026 – Bilbao Arena – Bilbao
El regreso desde la oscuridad de Europe tras el parón producido en buena medida por un éxito que ellos tal vez nunca esperaron, no estaba llamado a llenar grandes pabellones. Les vimos algo después de su regreso en la sala Santana 27, allá por el 2007, en un ambiente mucho más maduro y alejado de aquella imagen de rock star que, si bien forma parte del espectáculo, no va con la personalidad de una banda que ante todo ha dejado y sigue dejando grandes canciones mucho más allá de unos hits que todos recordamos y que, es verdad, también sirven para levantar multitudes, como les hemos visto hacer en festivales al aire libre. Pero los discos que la banda ha venido editando de un tiempo a esta parte no tienen ese afán, aportando a su música una madurez que requiere de escuchas y de reposo para valorarlos en su justa medida.


Ha vuelto a ocurrir lo mismo con el reciente “Come This Madness”. Pero tal vez el hecho de que esta gira fuera la de 40 aniversario del “Final Countdown” haya hecho que se hayan decantado por recintos de gran aforo, como es el caso del Bilbao Arena. Y si bien es verdad que una sala de las dimensiones de Santana 27 se hubiera quedado muy pequeña, no es menos cierto que el pabellón de Miribilla se quedaría en torno a una media entrada hoy. Un buen ambiente, pero sin apreturas que, por otro lado, nos hizo disfrutar plenamente de la calidad de las dos bandas de la noche.


Porque no quisieron pasar como convidado de piedra por Bilbao The Damn Truth. Banda de carácter muy retro que tal vez no encajara demasiado con los cabezas de cartel, aunque bien es verdad que Europe también ha editado discos con un sonido más setentero en los últimos lustros. Pero estos canadienses van directamente a décadas incluso anteriores en cuanto a sonido e imagen. Tal vez una pista fuera que sonara antes de su salida el “White Rabbtt” de Jefferson Airplane. Su vocalista y guitarrista Lee-la Baum encarna a la perfección esa sensibilidad femenina que luego se transforma en toda una bestia sobre el escenario. Su imagen no pasa desapercibida, pero tampoco lo hace su calidad como vocalista ni la de una trabajadísima banda que cuida también mucho la imagen.


Aunque sea un grupo que uno se imagine mejor actuando en un recinto más reducido, lo cierto es que destacaron con temas como “Bee Somebody”, “Love Outta Luck” o “The Willow”, de su homónimo y reciente disco. Y cuando una banda pone al que ya es su cuarto disco el nombre del grupo tal vez signifique algo. Y es que la banda parece estar en un gran momento. No se amilanaron ante un púbico entre el que buena parte estaban esperando temas mucho más accesibles. Y supieron conectar con el público con temas como “This Is Who We Are Now”, que suena a total declaración de principios, o “All Night Long”. El grupo sonó potente, pero a la vez elaborado, con esa crudeza y libertad que se está perdiendo en los estilos del rock más contemporáneo. Estos chicos ponen toda la carne en el asador y todo lo que late es corazón bombeando sangre fresca por canciones como “Lonely” o “Tomorrow”. Con reminiscencias del pasado, pero manejando la misma masa que ya utilizaran los grandes del rock de los 60 o los 70 con mucha imaginación.


Tocar álbumes enteros en vivo, en el caso de bandas de largo trayecto, supone ocupar un espacio en el repertorio que deja en el tintero otras canciones que tal vez merecieran estar en el puesto de esos temas que por algo suelen ser olvidados en las giras aunque pertenecieran a una obra clásica y considerada clave. No fue una excepción en este caso, aunque Europe, como viene siendo habitual, no defraudaron y volvieron a demostrar que siguen estando en un muy buen estado de forma, sobre todo un Joey Tempest que se sigue moviendo en escena como una adolescente. Claro que tampoco hay que dejar de destacar a toda una banda que mantiene a sus miembros clásicos sobre un escenario que come enterito su vocalista. Por otro lado, la banda suena de lujo, clavando cada tema interpretado con un John Norum especialmente inspirado en cada solo de guitarras, clavando cada nota con una gran precisión.


El show se dividió en dos partes. Una primera en la que se alternaron viejos y nuevos temas y una segunda íntegramente dedicada a la obra que lanzo al estrellato y fama mundial al grupo. Europe saben que pueden seguir apostando por sus nuevos discos, como bien dejó patente el arranque potente con “The Scandinavian Eyes” con un escenario nada espectacular. Tan solo una pantalla en el fondo proyectaba imágenes acorde con cada tema interpretado. También es verdad que haber sacado el disco en coincidencia con esta gira puede que deje un tanto eclipsado “Come This Madness”, del que en este primer tramo dieron cuenta en todo caso con más temas como “One On One” o “The Cult Of Ignorance”. Ello entre otros grandes momentos de la época más reciente como “Walk On Earth”, “War Of Kings” o “Last Look At Eden”, cuyo oscuro riff seguro que le chocará a los que tengan en mente exclusivamente la imagen de aquella banda de pelos cardados de los 80; y clásicos que encandilaron a todos los presentes caso de “Supertitious” y especialmente un “Prisioners In Paradise” interpretado en primera instancia exclusivamente por el teclado de Mic Michaeli y la voz de un Joey Tempest, que aparte de buena forma física sigue teniendo ese brillo intacto en su voz. Su imagen ya no cuenta con aquella rizada cabellera dorada que brillaba de la misma manera que su voz, pero con un estilo más maduro sigue siendo plenamente elegante y la voz puede volver a mostrar aquellos dejes de la juventud sin ningún problema, mientras que aporta muchos más matices a los nuevos temas.


No habría bises al final de la descarga, pero podemos decir que el parón antes de la entrada con el potente “On Broken Wings” fue la antesala a un tramo de bises tan largo que daría para repasar todo un disco, incluyendo esta que sería la cara B del sencillo de “The Final Countdown”. Supongo que por dejar para el final el momento destinado a ser álgido, por mucho que hayamos escuchado la famosa melodía, la banda comenzó la íntegra interpretación del álbum con “Rock The Night”, manteniendo un orden escrupuloso solo alterado por la colocación al final del tema que abría la obra.


“Rock The Night” puso el pabellón patas arriba y “Carrie” siguió emocionando al personal, con un Joey Tempest muy bien de voz que también dejó que el clamor lo acompañara a lo largo de la interpretación. En “Danger On The Track” quisieron rendir homenaje a su crew, con pipas y demás personal que acompaña a la banda para que todo salga como tiene que salir apareciendo en escena simulando sus respectivos papeles.


“Ninja” fue uno des esos momentos especiales, por no ser de los temas habituales, la banda demostró conservar la agilidad para clavar ese riff que nos guía por la composición y ejecutar el tema de manera impecable. “Cherokee” fue otro de los que no necesita demasiado para caldear los ánimos, pero también es verdad que a partir de ahí, y aunque sean buenos temas, se bajó bastante la intensidad entre el público con “Time Has Come”, “Heart Of Stone”, “On The Loose”y “Love Chaser”, que seguramente el más fan disfrutarían de una mejor manera que aquel que se acercara al evento llamado por los Europe que transcendieron más allá del ámbito del rock. Y es que aquel disco tenía más de una canción, aunque alguno no lo crea.


Para ellos quedaba el “The Final Countdown” que, curiosamente, a mi no deja de hacerme levantar del asiento pese a lo trillado y manoseado que ha sido un tema que se ha llegado a utilizar en todo tipo de eventos. Hasta en campañas políticas. Tal vez sea porque uno conserva en el recuerdo aquel momento de la niñez en el que la banda aparecía en programas de televisión habitualmente ajenos a nada ni siquiera parecido a un grupo de rock. Eso sí, nada tienen que ver con aquellos tiempos las miles de lucecitas de los móviles que se alzan en estos momentos en un concierto.


Y es que han pasado 40 años en los que muchas cosas han cambiado, pero esos años no han hecho decrecer el efecto de los grandes temas dejados por los suecos. Y, lo mejor, es que la propia banda sigue muy viva a día de hoy para seguir echando la vista atrás, pero siempre caminando firmemente hacia adelante con cada nuevo paso que han venido dando en la musica.
Texto: ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)
Fotos: Juan Raúl Fernández (www.madeinmetal.es)
