CRÓNICA: ERIC STECKEL + MALA DECISIÓN
ERIC STECKEL
ERIC STECKEL + MALA DECISIÓN
Viernes 17 de abril de 2026 – Sala Groove – Portugalete, Bizkaia
Hacía apenas un año que habíamos visto desplegado el talento de Eric Steckel en la sala D8 Sorkuntza Faktoria de Bilbao, con lo que esta nueva visita del joven bluesman americano ya no nos pillaba por sorpresa. O eso pensábamos. Porque si bien el derroche de calidad fue idéntico por su parte, recalaba en Portugalete con nuevos músicos en su formación de trío. Además, cuando un mago como él abre su chistera nunca se sabe lo que puede salir de ahí. Se crea una expectación a la espera de un nuevo viraje en su sonido, sin saber muy bien qué es lo que va a salir esta vez. Y es que esta magia no tiene truco, solo el talento y la habilidad de un instrumentista superlativo.


Le acompañaron Mala Decisión en esta ocasión. Un cuarteto de rock conformado por ilustres músicos de la escena vizcaína que se ha asentado con viejos conocidos como Pako Martínez de Musitu en la batería y Miguel Manjón en el bajo y coros, compañeros de una y mil batallas a lo largo de casi 40 años de carrera. Con Humphrey como vocalista el precedente al que nos podríamos remontar es a aquellos Passion formados en el año 1988, donde ya se encontraban estos tres músicos que luego separarían sus caminos hacia diferentes proyectos. El puesto de guitarrista lo ha ocupado otro experimentado músico como Oscar Blanco, al que hemos visto en terrenos más heavies habitualmente y que aquí en un hard rock al que la voz le da un tinte más urbano saca a relucir su tremenda versatilidad y calidad con las seis cuerdas.


La banda nos expuso en su tiempo sobre las tablas algunos de los temas que nos ha ido ofreciendo a lo largo de este tiempo, no demasiado largo, que llevan funcionando. Les vimos por primera vez, aun prácticamente en periodo de gestación en el Kabiefest de 2023. Desde entonces el grupo ha venido ofreciendo canciones completamente sinceras, con mensajes muy claros en unas letras en las que de forma general Humphrey muerde, pero con una composición llena de detalles. Y es que hay muy buenos mimbres para que no nos centremos solo en lo que nos dicen textos tan comprometidos como el de “Maldito Bastardos”, “Sin Miedo” o el propio “Mala Decisión”.


Hay espacio para diferentes emociones con el sugerente “Quiero Algo Contigo” y cerraron con su último single “Las Noches Sin Sueño”, que dentro de la comparativa que se nos puede venir a la cabeza con el inicio tan a lo barricada por parte de la voz, lo cierto es que es un tema lleno de cambios y contrastes que hasta la fecha me parece lo más completo que han editado y la mejor manera de dejar patente ante propios y extraños que darles la oportunidad de escucharles es una muy buena decisión. A estas alturas se puede iniciar un proyecto musical en el que sus componentes se permitan seguir disfrutando de la musica, cargar consigo cierto halo de nostalgia recogida de proyectos pasados y dar nuevos frutos tan ilusionantes como este puñado de temas expuesto sobre el escenario de la sala Groove.


Lo de Eric Steckel más que un concierto es todo un recital. Estamos ante un joven al que se le puede calificar a la vez de veterano dado su trayecto con otros músicos (Steve Vai, Gregg Allman, Johnny Winter, John Mayall, Ray Charles, Larry Carlton, Robben Ford…) y una carrera en solitario que suma ya un puñado de discos. El tiempo da más de sí cuando se ha sido un niño prodigio que ya giraba profesionalmente a los 14 años. A día de hoy verle es un privilegio que no deja de deleitar, por mucho que algunos piensen que ya no se puede hacer nada diferente en esto de la música. Y más en un estilo tan primigenio como el blues. Pues este hombre rejuvenece el blues más puro sin añadir más artificios que su propia imaginación y su calidad para sacar destellos de lo más diversos de una guitarra que cobra vida propia en sus manos.


Sin un alarde de técnica gratuito lo que comenzó a salir de la guitarra desde la entrada con “El Paso Sugar” fue un arcoíris de infinitos colores que no dejaba de añadir capas a cada instante. Con algunas versiones tan clásicas como “Born Under A Bad Sign” el artista no se dejó en el tintero temas propios tan fabulosos como “When It Rains, It Pours”, “Can´t You See” o “Solid Ground”.


No pasaba desapercibido el batería que le acompañaba en esta gira desde el momento en que tomaba posición. Ya verle tocar corroboraba que estábamos ante otro fuera de serie que en ocasiones atrajo tantas miradas como el propio guitarrista. Conviene apuntar el nombre de Stéphane Avellaneda como un batería de lo más espectacular. Especialmente desatado fue el duelo entre maestros en un “Take Me Love To Town” que a nivel instrumental me pareció el punto álgido de la noche. Y no quiero dejar de mencionar al bajista Jos Kamps, que también tuvo sus momentos de lucimiento individual, al margen de que empastara a lo largo de todo el concierto lo que iba fluyendo por parte de sus compañeros. Lo cual requiere un nivel no al alcance de cualquiera.


Y es que el concierto fue una autentica clase musical con todo el sentimiento de un músico de blues que también sabe transmitir con una voz corpulenta entre cuyos versos da rienda suelta a todo el potencial como instrumentista, con solos alargados con respecto a los temas en estudio y todo un derroche de sentimiento que hace que con una pasmosa naturalidad las canciones vayan haciendo desfilar por nuestros oídos un sinfín de matices indescifrables. Sin embargo, Eric no dejó de lucir la sonrisa y la sensación de comodidad de quien vive con toda seguridad en su hábitat. Donde sabe que siempre saldrá victorioso.


Un lugar amplio, en su caso dentro del blues, que aun nos brindaba momentos estelares con “Empty Promises” ya en la parte final del concierto, con solo de bajo y batería de por medio antes de un final estelar con ciertos guiños a otros artistas que Eric Steckel hace propios pasándolos por su tamiz y haciendo con su guitarra lo que le da la gana. Haciendo de su instrumento una extensión de sí mismo para manejarla a su antojo y de su música una extensión de su propia alma compartida con todos los presentes.
ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)
