CRÓNICA: HAMMERFALL + TAILGUNNER
HAMMERFALL
HAMMERFALL + TAILGUNNER
Sábado 24 de enero de 2026 – Sala Totem – Villava, Navarra
Es verdad que Hammerfall gozaron de su mejor momento al principio de su carrera. Considero que la banda sueca dejó su legado más destacado en sus 4 primeros discos, con el colofón del directo “One Crimson Night” como testimonio de unos años en los que se convirtieron en uno de los líderes del resurgir del heavy metal de aquellos años al filo del cambio de milenio. Además, si por entonces el panorama se pobló de grupos de power ellos podemos decir que se orientaban más hacia un heavy metal más clásico. Sin añadidos orquestales ni mayor parafernalia que unas canciones que se convierten efectivamente en himnos sin remilgos.


A partir de ahí las cartas quedaron boca arriba y les ha sido más difícil sorprender en estudio, pero desde la fidelidad al estilo que siempre han enarbolado se han seguido manteniendo como un grupo importante en base fundamentalmente a un directo en el que nunca han defraudado. De ahí se entiende que pese a que otras bandas de aquella época han ido perdiendo fuelle ellos cosechaban hoy un sod out en la sala Totem de Villava.


Siempre que se han dejado ver por estos lares han venido acompañados por teloneros más que interesantes que en no pocos casos se convirtieron junto con ellos en bandas importantes. En esta gira los ingleses Tailgunner eran la joven banda que tenía que dar el do de pecho para dejar buena sensación antes de un grupo que sabes que va a poner el listón del directo muy alto. Los jóvenes músicos de la banda salieron a comerse el escenario, demostrando que si se da la oportunidad hay garantía de futuro para el heavy metal de toda la vida.


Tailgunner han absorbido muy bien el legado de los grandes y también la actitud, la imagen y la pose en escena. No era complicado que se nos vinieran a la cabeza en los movimientos de su vocalista Craig Cairns gente como Michael Kiske o Bruce Dickinson. Además, la labor de frontman no recae solo sobre él. Cabe destacar el movimiento y la interacción que la banda muestra en escena, con Jara Solis hoy como sustituta de Rhea Thompson defendiendo los temas de la banda en directo.


Los británicos pasaron como una exhalación sobre nosotros en poco mas de media hora de actuación en la que dejaron bien a las claras que son acreedores a ser un nuevo relevo para los grupos de heavy metal sin miramientos. Y ya no solo hablamos de futuro, sino de un presente en el que con la salida inminente de su nueva obra, “Midnight Blitz”, ya van a ser dos discos los que les asienten en el panorama actual del heavy metal internacional.


Aunque oficialmente dicho disco saldrá a la venta el 6 de febrero el grupo nos presentó algunas de sus canciones, como el homónimo tema del disco con el que abrieron, sin dejarse en el tintero los temas de su debut “Guns For Hire”, que 35 minutos mas tarde se encargaría de cerrar un intenso show en el que conectaron con una receptiva audiencia. Heavy metal sin remilgos, el de toda la vida pero con la savia nueva de unos chicos que pisaron fuerte sobre la poblada sala Totem.


Hubo una época en el que Hammerfall optaban por hacer un espectáculo realmente grande que prometía alcanzar cuotas mayores a medida que iban acaparando mayores recintos. Los tiempos han cambiado y en la actualidad el grupo muestra una imagen algo más sobria, sin renunciar a cierta parafernalia como la guitarra en forma de martillo de Oscar Dronjak y los habituales símbolos de los templarios del metal, que aparecían a ambos lados de la batería. No daba más de sí la altura de la sala para que se viera el telón completo que traía la banda, con lo que bromearon Joacim Cans y David Wallin cuando llegó el momento de las presentaciones. Pero lo cierto es que Hammerfall no necesitan mayor efecto que su actitud y sus canciones para causar una grata impresión. Eso sí, la imagen de los músicos con su cuero habitual sigue siendo agradable para todo fiel seguidor del heavy metal que se precie.


No se hizo esperar la presentación de su nueva obra con el homónimo “Avenged The Fallen”, excelentemente acogido por todos. Un nuevo tema que juega con el impacto inicial tras la apertura del telón. Y para que aquello no decayera en seguida se marcaron un clásico como “Heading The Call”, cuyo galopante ritmo solo nos hacía adentrarnos mas en profundidad en una actuación que no iba a darnos demasiada tregua. Los headbangings se sucedían arriba y abajo del escenario, siendo habitual ver tras Joacim Cans a Oscar Dronjak, Fredrick Larsson y Pontus Norgren en formación moviéndose al unísono. Una imagen de banda compacta con sonido compacto, como mandan los cánones del heavy metal.


Tanto Pontgus como Oscar insuflaban fuerza en los coros, una de las señas de identidad que blindan la armadura sonora del grupo. Y es que Hammerfall mostraba músculo con temas de diferentes épocas. Aunque algunos echemos de menos canciones de sus primeros discos es innegable la pegada de temas como “Any Means Necessary” o “Hammer Of Dawn”. Tras “Freedom” fue el momento de recuperar otro de los eternos hits del grupo. El que daba titulo a su tercera obra “Renegade”, que evidentemente arrastró con mayor entusiasmo a un público en todo momento llevando al grupo en volandas. Todo lo que debe ser el ritual de un concierto de heavy metal tradicional lo guardan con celo Hammerfall, portadores de una llama que no se apagará mientras ellos sigan subiéndose a los escenarios


Joacim Cans sigue conservando intacto su particular registro agudo, pero es que además sabe hacer reaccionar a la concurrencia. Para ejemplos “Hammer High” o “Last Man Standing”. La atención de los presentes a la descarga quedó más que patente durante la interpretación de “Fury Of The Wild”, ya que nadie pasó la oportunidad de entonar las palabras que dieron titulo a su quinta obra “Unbent, Unboweb, Unbroken” editada hace ya más de 20 años.


Años antes, en 1998, Hammerfall editaban un “Legacy Of Kings” que dejó retumbando para la posteridad el estruendo de la caída del martillo con un “Let The Hammer Fall” que hoy sigue siendo uno de los momentos álgidos de sus conciertos Y de su debut previo cabe destacar la magia y emotividad que sigue teniendo la balada “Glory To The Brave”. Dos temas enlazados que para los viejos seguidores fueron grandes momentos no exentos de cierta nostalgia. Casi podía ver ante mis ojos la nieve que en su día la banda hacía caer durante la interpretación de este tema. Ya digo que ciertos elementos visuales han ido desapareciendo en sus actuaciones.


Lejos de vivir de rentas, para lo cual el grupo tiene material más que sobrado que a algunos ya nos haría totalmente felices en sus directos, el grupo no dejó de apostar por lo nuevo con “The End Justifies”, reivindicando orgullosos que ellos hacen rock sueco con “We Make (Sweden Rock)”. Himno con el que abandonaron momentáneamente el escenario.


“Hail To The King” marcó el regreso a escena de nuevo con mucha fuerza apostando por la actualidad. Y tras presentar a los músicos el single “Hearts On Fire” puso la sala patas arria para cerrar como se merecía la actuación, con el público repitiendo el título del tema las veces que hiciera falta, con un final alargado en el que no faltó el lanzamiento al aire de la guitarra por parte de Oscar entre los vítores de un público volcado con la banda.


Puede que podamos echar en falta algún tema más de los viejos discos para redondear un concierto (algún pero hay que poner), sobre todo los más longevos seguidores de la banda, pero lo cierto es que Hammerfall siguen sin fallar en directo. La clave de un ambiente de gala en las citas con su público.
ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)
