CRÓNICA: BLAZE BAYLEY + BAJA CALIFORNIA
BLAZE BAYLEY
BLAZE BAYLEY + BAJA CALIFORNIA
Jueves 22 de enero de 2026 – Sala Urban Rock Concept – Vitoria-Gasteiz
No le tocó a Blaze Bayley un papel sencillo en el mundo del heavy metal. El privilegio de llegar a haber sido cantante de una de las bandas más grandes del heavy metal conllevó lidiar con la difícil tarea de ocupar un puesto en el que ya había hecho su leyenda Bruce Dickinson. Sin embargo, el tiempo está haciendo envejecer de forma fantástica tanto aquel “The X Factor” como el siguiente “Virtual XI” que Blaze registró con Iron Maiden en unos 90 que tampoco fueron fáciles en general para el heavy metal.


Tras su salida de la banda británica el vocalista comenzó una andadura en solitario cuyo debut fue un “Silicon Messiah” cuyo 25 aniversario era el motivo central de esta gira que hoy le traía hasta la sala Urban Rock Concept de Gasteiz. Y Blaze, una de las personas más llanas y sinceras que te puedas encontrar en el mundo de la música, no faltó a la palabra interpretando íntegramente dicha obra, sin dejarse en el tintero algunos clásicos de Iron Maiden en la parte final.


Los asturianos Baja California les acompañaron en esta ocasión. Parece que se están haciendo especialistas en telonear a ilustres ex vocalistas sustitutos de grandes bandas, ya que hace unos meses hacían lo propio en la gira de Tim “Ripper” Owens, que fue a Judas Priest lo que Blaze a Iron Maiden. El caso es que después de verles en diferentes escenarios sabemos que la banda no va a defraudar en cualquier situación. El escenario es el hábitat natural de unos músicos que ahí arriba se engrandecen e imponen su ley. Ni siquiera la falta de una guitarra les supuso un hándicap para que el grupo, con su vocalista Manu Roz al timón, arrasara con todo.


Temas de su mas reciente LP “Electricidad” como “Caída Libre”, “Tiempo Suicida” e “Indomable” fueron intercalados en la primera parte de su corta pero intensa descarga por temas de su anterior disco “Horizontes”, caso de “Buscando Más” y “Reina De Hielo”. Temas que a pesar de ser más tendentes al hard rock que al heavy metal atraparon a los presentes. Como para no. La banda es pura actitud, química entre los componentes y potencia sonora.


La segunda parte de la descarga contó con el acompañamiento de una segunda guitarra que se calzó el vocalista mientras enarbolaba una bandera asturiana para interpretar “Polvos Mágicos”, “El Mejor Error” y el pegadizo “Duelos De La Noche”, que se ha convertido en uno de sus mayores himnos. Con “Electricidad” cerraron un impactante concierto que pese a su corta duración dio mucho de sí. Y es que en poco tiempo estos chicos son de los que caldean cualquier lugar sin ahorrarse la última gota de sudor que puedan dar.


Precisamente el hecho de vaciarse y darlo todo es una de las características de Blaze Bayley, con lo que a cualquiera que toque con él le conviene emplearse a fondo para ser recordado tras la actuación del cantante británico. Pues aun con ese regusto que nos dejó el grupo predecesor Blaze Bayley apareció en escena con su característica humildad. El solo hecho de haber pasado por las filas de Iron Maiden, entiendo que debería hacerle acreedor a tener un mayor éxito del que ha tenido, pero sin embargo creo que ese hecho es un arma de doble filo que, si bien le ha dado a conocer al gran público, ha hecho que su carrera posterior no se haya valorado como se merece.


Blaze Bayley tiene en su haber un puñado de discos de heavy metal de primer nivel que para una amplia mayoría del público metalero han pasado bastante desapercibidos. Hoy reivindicó el vocalista en su integridad un debut que podríamos catalogar como un clásico de culto del heavy metal. Demostrado quedó en este directo que si llegan a tus oídos hay un puñado de canciones en “Silicon Messiah” destinadas a a perdurar en el tiempo, con cierto regusto de los propios Maiden en su haber y con el sello de esa voz grave que, si bien no acabó de cuajar en Iron Maiden, el vocalista domina a la perfección y la convierte en seña de identidad.


Blaze se mostró muy comunicativo durante la descarga, entrañable, lanzando mensajes de superación constantemente y ganándose el cariño de los presentes. El vocalista convirtió en grande un concierto en sala para una reducida audiencia que, sin embargo, hizo parecer que aquello fuera un gran estadio a rebosar, solo que con la cercanía de los músicos en escena, captando los gestos de un frontman que no para de gesticular en cada interpretación. No se si será cierto que en Vitoria fuimos los mejores cantantes de toda la gira, o se lo dirá a todos, pero es verdad que estremecía escuchar el clamor con el que el público respondía.


El hecho de no hacer un concierto centrado en los temas de Maiden, que por lógica siempre van a obtener mayor respuesta, no fue un obstáculo para que el público se metiera en la descarga desde el arranque con “Samurai”, ya con el vocalista llevándose la mano al oído constantemente en busca de captar la respuesta de un personal al que arengó una y otra vez. Con temas como “Ghost In The Machine” quedaba patente la vigencia de un mensaje lanzado hace 25 años y que ha sido profético.


“Evolution” daba muestra de la profundidad que contiene una obra musical con muchísimo contenido y que fue defendida a la perfección por un vocalista que conserva intacto su particular registro, escoltado por unos excelentes músicos, los hermanos Chris y Luke Appleton en guitarra y bajo respectivamente, junto con el batería Martin McNee. No solo ejecutaron de manera excelente sino que sintieron junto al cantante cada uno de los temas.


Es prácticamente imposible que este hombre no te haga latir el corazón un poco más fuerte de lo habitual con su entrega. Así, temas como el homónimo “Silicon Messiah” fue muy coreado por el público. Y el vocalista se permitió explicarnos algunos temas como “Born As A Stranger”, recordando que lleva 40 años cumpliendo su sueño de ser un cantante profesional de heavy metal y haciéndonos creer a cada uno de los presentes que esas metas personales se pueden alcanzar pese a lo que nos digan otros. Como auténticos héroes nos trató.


Tras “The Brave” enlazaron casi de forma unitaria “The Hunger”, “Identity” y “Reach For The Horizon”. Se animó aun mas el cotarro en el melódico “The Launch”, muy cantado por todos, encarando ya el final del tramo dedicado “Silicon Messiah” con “Stare At The Sun”. Tras ello, excelentemente elegido, nos brindó un emotivo “Calling You Home” con el que Blaze quiso agradecer a todos los seguidores hacerle sentir como en casa allá donde vaya. Es imposible no quererle.


La banda abandonó brevemente el escenario, quedándose Blaze en solitario en escena para comentar que iba a tocar un tema que jamás interpretaron en directo con Iron Maiden. Y es que aquel “Como Estáis Amigos” que cerraba el “Virtual XI” es una rareza prácticamente que fue interpretada tan solo con el acompañamiento de Chris en la guitarra. Fue emocionante la interpretación y el clamor que en torno a la voz principal acompañó en todo momento. Si son obras que entre los seguidores de Maiden crean división de opiniones, la sensación en la Urban fue que allí a todos los presentes nos habían dejado huella viendo cómo se respondió ante esos temas.


El progresivo “Virus” continuaba con la última parte de temas de la doncella, rescatando de la época más añeja un “Wratchild” siempre efectivo en directo. Muy destacable el papel guitarrero de Chris, que se desdoblaba para enlazar riffs y solos con una fluidez enorme. Los dos hits finales de Iron Maiden fueron los recordados “Man On The Edge” y “Futureal”, de nuevo precedido de una emotiva introducción por parte del vocalista.


Habiéndose ganado el corazón de todos, como cada vez que le hemos visto sobre un escenario, la versión de “Doctor Doctor” de UFO, que en su día grabaron los propios Maiden fue un apoteósico final con una parte central instrumental en la que Blaze dejó en solitario a sus músicos explayarse y lucirse. Y es que no es un tipo Blaze que rezume ese ego de otros músicos, aunque tal vez tuviera más motivo que la mayoría para ello.


Lejos de los grandes recintos que llegó a pisar con Iron Maiden, Blaze Bayley se reivindica con humildad en cada nueva actuación como un músico que merecería un éxito infinitamente mayor. Que es mucho más que un tipo carismático que una vez pasó por la banda de Steve Harris. Para muestra como funcionaron en este directo esos temas ya clásicos también en la historia de Iron Maiden y como fue capaz de interpretar una obra propia al completo sin que el concierto desfalleciera en ningún momento y sin que el público pudiera desconectar de esa infinita pasión que Blaze transmite y contagia.
ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)
