CRÍTICA: 4 VILLAINS – FREAK SHOW

 

4 VILLAINS

(Freak Show)

7´5/10

 

 

A finales de 2019 se editó este primer trabajo de los vizcaínos 4 Villains bajo el título de “Freak Show”. Un título que refleja bien a las claras la propuesta visual con la que encara esta banda su trayectoria. Parece que Almudena se ha traído algo de su pasado en My Sweet Torment, que ya tenía un componente teatral importante a este nuevo grupo. Y damos fe de que se entiende mucho mejor todo lo que supone 4 Villains si les vemos en directo donde las canciones se complementan no solo con la cuidada imagen de sus componentes y su frontwoman llenando el escenario y llevándose al público de calle, sino con algunas performances que culminan la propuesta visual del grupo.

¿Quiere esto decir que tener exclusivamente el disco se queda corto? Pues lo cierto es que estamos ante uno de esos grupos que revalorizan su escucha en casa una vez que tienes el recuerdo de haberles visto en vivo, pero por sí solo el audio de estos 6 temas es suficientemente adictivo. Resultan frescos, directos y originales con una propuesta que lo mismo te da una pincelada rock que de metal con cierta actitud punk dentro de un estilo muy contemporáneo y actual. Incluso pueden resultar poperos en el buen sentido como ocurre en el elegido para grabar video clip “Last Call”. Lo que tiene en común con sus hermanos “Living A Lie” o “Zoroen Jokoa” es que son canciones destinadas a perdurar, a no marcharse de tu cabeza desde la primera vez que las escuchas. Y aunque sean temas directos no dejan de tener matices, ya que sus ritmos son vivos y ágiles, las guitarras camaleónicas alternan el peso metalero con algunos dejes más alternativos y la voz que lo mismo suena limpia, melódica y dulce como saca de repente las garras rompiendo en agresivos guturales.

La banda alterna de momento tres idiomas que maneja de tal menara que me cuesta quedarme con uno en concreto como predilecto. Creo que tiene elegancia el inglés en “Fighting Desire” y “Romanticide”. Pero, sin embargo, el tema en castellano con el que cierran “Yo No Quiero Ser” transmite una chulería que tal vez se escapa en otro idioma. Tal vez sea simplemente porque es lo que pide el tema, porque lo cierto es que en cada uno de ellos son capaces de transmitir lo que pretenden. Bien sea un espíritu canalla, una imagen desquiciante, un aire festivo, dulzura, agresividad… Una mezcla química que estalla en un abanico muy colorista en nuestros oídos, que resulta tan sencillo de escuchar como sorprendente.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)