CRÍTICA: BORN IN DUAT – ATON

 

BORN IN DUAT

(Aton)

8/10

 

 

Desde Toledo me ha llegado esta gran sorpresa llamada Born In Duat. Pero “Aton” no es su primera obra. Ya en 2020 debutaron con “Sejem”, siguiendo ahora aquella estela con este “Aton” donde, como podemos comprender de entrada, todo se envuelve por la cultura egipcia.

Born In Duat es la idea de Adrian Culea (Fuck Division, Ignis Sacer) que aquí se encarga de casi todos los instrumentos, aunque ha contado para la composición con la mano de Alex Moreno Zufrí que también aporta en teclados. La banda se encuadra dentro de un death doom muy atmosférico, pero que en ningún momento se hace monótono o aburrido

Es sencillo coger el hilo desde que la obra entra con “Usermaatra Setepenra” para comenzar un viaje por unos terrenos tan enigmáticos como siniestros. El aire arábigo que le dan a la obra se impregna de la brutalidad de la gruesa voz de Adrian, que consigue transmitirnos sensaciones brutales, a pesar de que subyace un trasfondo instrumental muy acolchado por los elementos sinfónicos. Sin embargo en ningún momento le falta fuerza a la obra.

El trabajo compositivo es tremendo, tanto si cogemos los temas sueltos como el álbum como un todo. Y es que el concepto que abarca la obra hace apetecible su escucha de principio a fin sin interrupciones. Como si por un tiempo te hubieras transportado a otro lugar. Interludios como el de “Resurrection” ayuda a cohesionar los diferentes colores de los temas en un mismo manto que como la arena del desierto arrastrada con el aire cálido lo envuelve todo.

Si bien toda la obra es recomendable, el desenlace con el extenso y progresivo “Oh Ra” es magistral. Un cuarto de hora épico que te va llevando por sucesivas capa y terrenos.

Born In Duat nos ofrece en “Aton” una verdadera obra de arte dentro del metal extremo más denso y ampuloso. Una obra de arte que admirar como un todo, pero con múltiples puntos en los que reparar y sucesivas capas que traspasar con escuchas. No sé hasta dónde podrá llegar si el proyecto se queda solo en el estudio, ya que de momento Adrian no tiene una banda como tal, pero el nivel plasmado es internacional. Y no me extrañaría, que como suele ocurrir en este país, se le preste más atención fuera mientras que aquí pasa desapercibido.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)