CRÍTICA: ROBERT RODRIGO – BRAINSTORMING

 

ROBERT RODRIGO

(Brainstorming)

9/10

 

 

10 años han pasado desde que Robert Rodrigo nos ofreciera su último trabajo en este formato. Y es que el tiempo vuela y aquel “Wrath” tan recomendable o más hoy en día que en el año 2012 en el que se editó, ya queda bastante atrás en el tiempo. Bien es cierto que en la carrera del guitarrista barakaldes hay que anotar otros trabajos como “Living For Louder”, con la estelar participación de Johnny Gioeli, o también aquel debut como Robert R. Rodrigo que luego daría el relevo a Airless hasta que el guitarrista lanzara su primer disco íntegramente instrumental “Half Finger On The Moon” en 2007. Con esto quiero decir que para mí este “Brainstorming” supone el tercer disco de Robert Rodrigo, dejando al margen lo que puede ser Robert Rodrigo Band, el mencionado debut y por supuesto los ahora disueltos Airless. Aunque, en cualquier caso, toda la carrera del guitarrista se conecta, consiguiendo así que podamos encontrar a lo largo de estos más de 20 años de andadura una mayor variedad en cada uno de sus lanzamientos, en cada caso con su propio espíritu.

Si “Wrath” fue un trabajo marcado por la agresividad en este caso el título de “Brainstorming” también es el fiel reflejo de lo que hay dentro del disco. 10 temas instrumentales completamente diferentes entre sí, pero con la personal genialidad de un guitarrista enorme. Un músico al que no le falta nada para ser considerado uno de los grandes, puesto que nada creo que tenga que demostrar en cuanto a técnica. Pero es que aparte el sentimiento y el sello personal son aspectos que distinguen a los referentes de la música. Y este también tiene eso, al margen de una originalidad y una fluidez que hace que cada uno de sus discos entre por los oídos como seda pura.

Y también por los ojos. Porque en este caso hay que destacar la tremenda portada realizada por un portadista de leyenda como Bill Smith, hombre que ha trabajado para los mismísimos Rolling Stones o Gary Moore. Precisamente el guitarrista de Belfast se me viene a la mente al ver la imagen. Lo cierto es que el impacto visual está conseguido, te haces buena idea de lo que vas a encontrar en su interior. Un sublime trabajo instrumental de un crack de la guitarra.

 “Rock Till Dawn” nos da la bienvenida con un riff que rezuma rock y alegría, dejando espacio para que Robert nos abrume con fraseos, punteos y melodías sublimes. “I´m Writing You From Paradise” ya prueba de la variedad que vamos a encontrar. En este caos un medio tiempo cautivador, con la guitarra fluyendo como un manantial de sentimiento. “Grandmama” nos vuelve a sorprender. Y es que en este caso Robert se mete en el blues, aunque luego vaya derivando hacia algo más fusionado con su propio estilo. Cuenta con colaboración de la armónica a cargo de Joan Pau Cumellas. Y es que el tema lo pedía.

“Heart On Fire” es un tema que me recuerda más al Robert Rodrigo de hace unos años. Si hubiera aparecido en “Half Finger On The Moon” hubiera encajado. Pero esta tormenta de ideas sigue con una balada como “Ten Years”. Y el ritmo vuelve a cambiar con “Summer Groove” con un ritmo muy funky. En este aspecto hay que destacar una vez más la aportación en el bajo de Miguel Manjón, que se ha currado mucho más que un acompañamiento para el maestro. Y es que él también es un músico magistral que tras tanto tiempo al lado de Robert creo que lo único que ha hecho es ir superándose en cada nuevo trabajo. Al margen de ello este corte es uno de los que muestran la evolución en la producción de Robert, que se ha hecho cargo del trabajo de teclados, aportando en algunos momentos unos arreglos que hacen de su música algo más actual. También se encarga de la batería, hecha en estudio, algo que en directo seguirá siendo cosa de Pako Martinez.

“Outlow” nos recibe con un riff muy duro. Y es que Robert siempre se ha caracterizado por estar más cerca del heavy metal que del hard rock melódico. O al menos es entre esos dos mundo entre los que se desenvuelve. Otro ejemplo de ello seria “Chimera” o incluso un “Magma” con una mayor densidad. Y el final de la obra es para un tema completísimo como “Invasion”. Adquiere mayor velocidad, contrastando con el anterior, y tiene unos riffs que rozan el thrash, pero luego se desarrolla por diferentes ámbitos y no le falta melodía.

Disco de contrastes, con una cualidad que ha acompañado durante toda la carrera a Robert, y es que es capaz de hacer algo entretenido de escuchar pese a hacer un gran alarde técnico para los más sibaritas. O mejor habría que decir que ese nivel técnico es del que se sirve para crear una música que sea comprensible por todo aquel que sea capaz de captar los muchos sentimientos que aquí se registran. Sin palabras expresa muchísimo y tiene mucha capacidad de enganchar, al margen de la maestría que esboza cada vez que tiene la guitarra en sus manos.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Demon Records