CRÍTICA: SÔBER – ELEGÍA

 

SÔBER

(Elegía)

7´5/10

 

 

Con intención o sin ella Sôber es uno de los grupos que ha creado escuela, que ha marcado ya a más de una generación de seguidores y nuevos grupos que siguen sus pasos. Así que la expectación es máxima cuando deciden editar un nuevo disco. Más después de un parón en la edición de nuevos temas de 5 años, con pandemia de por medio y con un memorable disco sinfónico y correspondiente gira que, a mi modo de ver, marcó un hito importante en su carrera, aportando a su natural sencillez musical un revestimiento de elegancia que le dio otro color a sus composiciones.

Ahora con “Elegía” vuelven por sus fueros. De hecho, no vamos a encontrar nada excesivamente novedoso aquí, dando incluso un paso más hacia sus primeros discos. Lo que tiene de especial el disco es que tal vez se queda a un medio camino entre sus discos más crudos de sus inicios y sus trabajos más recientes, algo más elaborados y progresivos.

Un buen ejemplo de ello es directamente “Mi Heroína” para comenzar, con unos samplers introductorios antes de encontrarnos con la fuerza bien empastada (como es habitual) de guitarra, bajo y  batería, que retoman un sonido directo. Eso sí, las melodías vocales siguen siendo trenzadas y se hace difícil no sucumbir ante ellas, como es el caso del propio “Elegía” o “Eclipse”. Y si queremos buscar a los Sòber más añejos, “Verona”, cumple con todo lo que han sido Sôber en todos estos años. El estribillo es excelente, con ese tono de amor melancólico que estremece. También hay que destacar en la obra temas que llevan un giño más gótico. Siempre ha sido Sôber una banda oscura y en este sentido por esa senda van en un temazo como “Máscara De Hierro”.

No es que tengan desperdicio los temas que no  menciono en la reseña, pero ya digo que tampoco es que a estas alturas vayan a sorprender, aunque sí seguirán cautivando con un puñado de nuevas canciones marca de la casa. Para ello cuentan con una tremenda producción que engrandece cada tema y una presentación de verdadero lujo con las ilustraciones de Diana Escobedo, hija de Carlos. Todo ese mimo también incrementa la gran sensación que una vez más nos vuelven a dejar, sin necesidad de salirse de una línea que les hizo grandes.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: El Dromedario Records