CRÍTICA: PORCO BRAVO – SOMOS

 

PORCO BRAVO

(Somos)

8´5/10

 

 

Después de dejar el pabellón en lo más alto, con un lleno absoluto en la sala Santana 27 de Bilbao para homenajear al fallecido guitarrista Pulpo, Porco Bravo sorprendían con el anuncio de un parón indefinido. Ante aquellas sensaciones de que la banda seguía creciendo a cada paso personalmente nunca creí que estarían demasiado tiempo fuera de escena y me alegro de no haberme equivocado. Finalmente han sido 3 años desde aquel anuncio, aunque sí que es verdad que son 6 sin nuevo lanzamiento. Por ello se coge con muchas ganas este retorno que nos trae a unos Porco Bravo más maduros. Y es que la vida nos va haciendo pasar por diferentes etapas, muchas veces marcadas tanto por las pérdidas de seres queridos, como por la llegada de nuevos miembros de la manada. Y algo o mucho de eso se refleja en este “Somos”. Un disco que en comparación a los anteriores puede reflejar un halo de nostalgia, pero no deja igualmente de tener una enérgica actitud que insufla ganas de vivir. Al fin y al cabo la vida es un cúmulo de experiencias que compartimos mientras somos participes de las mismas.

No me hubiera imaginado que me pondría jamás así de filosófico para habar de un trabajo de una banda otrora gamberra y canalla como pocas, pero todos los seres vivos tienen sentimientos. Y aunque diría que este disco viene un tanto impregnado por lo que nos reflejaron ya en el pasado en “Brindaremos Juntos”, no esperéis que aquí vaya a faltar rock del que muestra colmillos y garras a base de bien. De hecho, “Al Despertar”, con la colaboración de Podri de Rat-Zinger es un tema crítico que golpea como la realidad misma cuando sales de un letargo con delirios de grandeza. Aunque se vuelve un tema punk de vieja escuela, la entrada muestra unas guitarras puramente hard rockeras. En ese sentido, este trabajo sí que lleva una línea más hard rock que sus predecesores. Se nota la mano en la composición de Asier Dominguez, que no puede dejar de ser el mismo que durante muchos años militó en Indomables, algo que se puede intuir en temas como un “Condenados” que cuenta con un guiño inicial. Sí, esa especie de sicofonía es de las que te van a invitar a poner el vinilo al revés. Puede ser el diablo, aunque el tema rezuma amor a lo Porco.

El inicio sosegado de “Últimamente” es buen ejemplo de la actual línea de la banda, siendo también un buen reflejo de lo que es este disco en general. Cuenta con un gran sonido sacado de Lorentzo Records y Altxatune contando con Aitor Ariño (Platero y Tú, Su Ta Gar, Extremoduro…) y Txortx Etxebarrieta, encargado también de la producción y la mezcla junto al propio guitarrista Asier Domínguez, con la ayuda de J. A. Batiz. Y para la masterización estos temas viajaron hasta U.S.A. para pasar por las manos de Steve Fallone. Todo el dinero del exitoso crowdfunding perfectamente invertido para dar a sus seguidores el mejor resultado, tanto en sonido como en la lujosa edición, nuevamente contando con un vinilo espectacular donde disfrutar de una detallista portada.

“De Cristal” cuenta con la colaboración de Mikel Gorosabel de E.H. Sukarra, dando un punto más de color a un tema que nos cuenta a medias entre lo hiriente y lo irónico un cúmulo de peligrosas situaciones personales. “Morir O Matar” cambia a un tono más agresivo, con un estribillo memorable. Aunque lo de los estribillos en este disco es cosa general. Cada tema se te clava en el alma y no lo olvidas fácilmente desde las primeras escuchas.

Con mucha rabia se plasma la desesperación de un “No Te Puedes Marchar” que lleva implícito un sentimiento de impotencia. Pero esa sensación que puede resultar un tanto amarga se apacigua con un “Quiero Creer” que podría ser un paso posterior. Un himno que va muy en la onda del propio “Somos, Fuimos Y Seremos”, que cierra el disco. Un homenaje a todos los que han pasado, a los que permanecen y a los que se incorporan a La Piara. Y no quiero dejar de mencionar el único tema que me falta, “Corazón Negro”, que compositivamente es distinto, siendo un tema más oscuro.

Hay que destacar lo perfectamente que se han acoplado al grupo Mr. Hell (Toni Matralla Y Los Antibalas, Colajets) y Kapi (Ost, Auritz). Sin entrar en comparaciones con lo anteriores miembros, simplemente parece que llevaran en la formación toda la vida, sobre todo en el caso de un Kapi que parece que de forma intencionada o natural ha recogido parte de la esencia del mismo Pulpo, algo sobre todo plasmado cuando le hemos visto con la banda sobre el escenario. Será que de los que se van algo siempre queda con nosotros.

Así que por muchas razones estamos ante un trabajo que refleja una evolución en la existencia de Porco Bravo. El sello sigue siendo el mismo, pero hay nuevas sensaciones, podríamos decir que algo más reflexivas, lo cual no quiere decir que esto no rebose por los cuatro costados auténtico rock, como no podría ser de otra manera. Hay más melodía, pero sin dejar de contener una explosividad que hace el coctel ideal para esos directos donde pocos pueden igualarles.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)