CRÍTICA: DEATH & LEGACY – INF3RNO

 

DEATH & LEGACY

(Inf3rno)

8/10

 

 

Cuando hay cambios en una formación que venía trazando un buen camino pueden surgir las dudas sobre su futuro. Sobre todo delicados son los cambios de vocalistas, algo que ha afrontado Death & Legacy previamente a la gestación de este tercera entrega. Y cuando uno se recupera de lo que te puede debilitar suele resultar que se sale fortalecido, y en ese aspecto la entrada en la voz de la banda zamorana de Hynphernia no solo no ha debilitado los pilares de una banda marcada por la brutalidad y la melodía, sino que con ella han creado un trabajo de 8 cortes (3 de ellos rescatados de su debut “Burning Death”) donde si cabe suenan más robustos que en sus dos anteriores obras.

De hecho me llama la atención la forma en la que se ha incrustado junto a las guitarras el sonido del bajo, creo que más presente que en sus anteriores trabajos. La producción y grabación se realizó en los estudios V3 de Madrid y en Finlandia, en los Estudios FINNVOX, y fue llevada a cabo por uno de los tandem más importantes del metal mundial, Mikko Karmila en la producción y mezcla y Mika Jusila en la masterización. Esta pareja es responsable de discografías tan  icónicas como las de Nightwish, Children Of Bodom, Stratovarius, HIM, etc… El diseño y artwork conceptual ha sido desarrollado por Gustavo Sazes, en cuya trayectoria cuenta con haber trabajado para bandas tan importantes como Arch Enemy, Kamelot, Machine Head, Epica y un largo etcétera

Con una gran presentación y un gran sonido solo queda disfrutar de 8 cortes que nos aplastan con tanta contundencia como calidad, remarcando en algunas segundas voces melódicas la aportación de Israel Ramos de Avalanch. El resultado es impecable y se empieza a notar desde que nos aplastan los riffs de “Pray”, que aparte de directo deja algunos arreglos de teclado que enriquecen la propuesta. Entre la agresividad y la melodía se desarrolla un corte marca de la casa como “Salvation”, donde quedan patentes sus influencias suecas. “Insane” es uno de los mejores ejemplos para entender el robusto sonido alcanzado por la banda, con el bajo muy acoplado a las guitarras. “Hellfire” se aproxima a derroteros más clásicos, con un gran trabajo de guitarras en este sentido. Un poco de reposo, si es que se puede utilizar esta palabra, nos ofrece un “Dead Soul” más penetrante, pero con fuerte pegada. “Carnage” es una despiadada pieza recuperada de su primera obra, con remozado sonido. Y también rescatan de ese primer disco “PC494” e “In Time”, a los que le dan la solvencia y la solidez de la actual formación.

Se puede quedar un poco a medias que aparezcan tras 4 años solo con 5 temas nuevos, pero son 5 temas de unas sensaciones inmensas y en los que se palpa crecimiento en la banda, algo extensible a los revisados temas rescatados. Con lo que aparte de este chute de metal extremo y melódico de categoría, nos dejan clara la consolidación de su trayectoria con este tercer disco y nos abren las mejores expectativas para el futuro.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADCIONAL:

Sello: Duque Producciones (www.duqueproducciones.com)