CRÍTICA: TIME SYMMETRY – GHOSTS

 

TIME SYMMETRY

(Ghosts)

9´5/10

 

 

 

Se toman su tiempo para sacar disco, pero cada vez que lo hacen pueden brindar por ello los seguidores del metal progresivo. 7 años pasaron desde que editaron su primer largo “Fate In Grey” hasta el segundo y magistral “Tetraktys”. Ahora, 6 años después, nos llega este nuevamente excelente “Ghosts”, en el que encontramos la misma filosofía a la hora de hacer un progresivo técnico pero también melódico y accesible para cualquier paladar musical sibarita.

Nos han sorprendido con la incorporación de la vocalista Elena Aznar, que sobresale en el aspecto solista con un registro duro y limpio a la vez. Realmente muy heavy y que encaja como anillo al dedo entre los contundentes riffs del inicial “Winding Road”. Hace una dupla fabulosa con las aportaciónes de Dave Rubio, que alterna voces con su labor guitarrera.

La banda consigue cortes que pueden resultar tan elaborados como a su vez directos. Ejemplo de ello tenemos en “Blue Lights” o “The Circle”, que pese a esas connotaciones progresivas no se extienden en minutaje. Eso sí, pon el oído porque tienen aspectos de una riqueza sublime que además invita a nuevas escuchas donde no te cansarás de encontrar nuevos aspectos que harán ganar al disco en valor con el paso del tiempo.

Esto no es música de usar y tirar. Además la banda puede alcanzar tesituras de dureza que se pueden acercar al thrash, pero por el otro extremo abarcan terrenos muy hard rockeros. Es el caso de “Reboot System Now”. “Entropy” es la balada del disco, una composición emotiva y que se aleja de tópicos como ocurre en el cómputo general del disco. Time Symmetry rezuma frescura por los cuatro costados.

De ese relax nos saca un “Arendts Sorrow” netamente progresivo. Tal vez uno de los momentos donde más se puedan acercar a referencias tan claras como Dream Theater. “Fireworks” es un tema lleno de colorido y que rezuma positividad, dando paso a un contundente “Hunt Or Be Hunted” tras “Better Days” con el que de nuevo se reposa la escucha, con Dave haciéndose cargo de la voz principal y con un gran trabajo de segundas voces, coros y atrezos instrumentales. Una delicia.

El interludio instrumental “Ghosts” da paso a “Race To Nowhere”, canción que, esta vez sí, da rienda suelta a un tema extenso que sobrepasa los 11 minutos. Un homenaje final a toda una obra digna de colosos en este estilo de música. Y es que Time Symmetry son unos fuera de serie que demuestran una envergadura tremenda a la hora de facturar ese estilo.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)