CRÍTICA: HELEVORN – AAMAMATA

 

HELEVORN

(Aamamata)

9/10

 

 

 

Helevorn llevan dos décadas y cuatro discos demostrando que se han ganado a pulso su consideración como una de las bandas de doom metal estatales con una mayor proyección internacional. Su estilo así lo merece, por el buen hacer, la calidad, el cuidado compositivo y lo evocador que resulta su estilo, para algunos sinónimo de sopor dada la cadencia que adquieren los temas, pero que en su caso nos traslada por melodías que puedan hacerse accesibles para cualquiera que, independientemente de la etiqueta, escucha su música con una mente mínimamente abierta.

Los de Palma de Mallorca se han marcado un disco redondo que empieza a entrar por los ojos desde que en la portada vemos una espectacular representación de Sibila, la profetisa de la antigua Grecia, cantando acerca de la muerte para todos los que se ahogan intentando surcar el mar. Ese sentimiento de agonía, desesperación y oscuridad de quien cae a un pozo sin fondo se empieza sentir desde que arranca “A Sail To Sanity”. Es un tema que pese a su cadencia pesada atrapa por su melodía y no se hace en ningún sentido aburrido, teniendo diferentes virajes y contrastes paisajísticos que se convierten en tónica  a lo largo de la obra.

Las voces melódicas ganan la partida a las guturales, otra clave a la hora de dibujar en nuestra mente escenas que pese a su crudeza pueden representar belleza. Y un ejemplo es el siguiente “Goodbye, Hope”, con cuyo título queda clara la dirección de su texto y de sus sensaciones. Los teclados conviven perfectamente con las guitarras, dando un carácter atmosférico a una obra que te envuelve para aislarte de tu realidad cotidiana y llevarte a este trayecto tortuoso pero tremendamente emotivo. Los riffs de guitarra se recrudecen en “Blackened Waves”, sin perder de vista esos teclados que arropan este camino y la dotan de un preciosismo y elegancia mayor. Y si de sentimiento a flor de piel se trata “Aurora” es uno de los temas más significativos, dedicada a los asesinados y represaliados en España durante la dictadura franquista.

“Forgotten Fields” nos da algunos virajes más en cuanto a riffs de guitarra y aprovechamiento de combinación de voz agresiva y melódica. “Nostrum Mare (Et Deixo Un Pont De Mar Blava)” es una representación  de Miquel Marti I Pol Y Lluis Lach, recitado hasta en 8 lenguas. “Once Upon A War” es el que puede centrarse en un doom que más pueda gustar a los seguidores más tradicionales del estilo, mientras que “The Path To Puya” se puede hacer mas progresivo con la cantidad de elementos que posee. Entre ese colorido dentro de la oscuridad se cuela la colaboración de la vocalista de Draconian Heike Langhans. Objetivamente es el tema más completo de todo el disco, no solo por su extensión, sino por la cantidad de contrastes que posee. Y la obra se cierra con una guinda tan especial como “La Sibil-la”, una adaptación de la canción medieval catalana fechada en el siglo X, manteniendo un espíritu original a tenor del ambiente que se respira en el tema.

Un señor trabajo de doom metal que rezuma melodía y que no se adscribe exclusivamente a la parte más extrema del estilo. Es más, cabe destacar la limpieza con la que se desarrollan todas las composiciones y un ambiente que embriaga y que conecta con el oyente a nada que abra la sensibilidad de su alma para disfrutar de la escucha. O más bien para dejarse llevar y surcar sobre el variable oleaje que nos exponen los mallorquines.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Blood Fire Death / BadMoodMan / Solitude Productions

Fecha de edición: 23 de enero, 2019