CRÍTICA: YNGWIE MALMSTEEN – BLUE LIGHTNING

 

YNGWIE MALMSTEEN

(Blue Lightning)

6´5/10

 

 

 

Puede parecer sorprendente que Yngwie Malmsteen se decante por hacer un disco de versiones de blues o de rock de raíz muy tradicional, puesto que todos le encasillamos dentro del neoclásico. Él mismo reivindica en la nota de prensa su intención de emular cuando cogió una guitarra por primera vez a los clásicos del blues. Sin embargo, este disco deja muy claro que el guitarrista sueco no puede dejar de ser quien es, por mucho que toque otros palos musicales. Es decir, que este es un disco que se orienta hacia el blues, pero con el sello inconfundible de Malmsteen. O más que al blues a las influencias más setenteras del guitarrista.

En la obra se han incluido cuatro temas nuevos, que se dejan  imbuir del sentimiento añejo de todo el trabajo, pero lo cierto es que en todo caso escuchamos lo que a sus aduladores seguirá apasionando y lo que echará para atrás a los que llevan años o décadas criticándole. Es decir, un conjunto de solos que en algunos casos encajan mejor en las composiciones que en otros, donde simplemente da rienda suelta a su conocido virtuosismo. Una película que ya conocemos.

Con esto no quiero decir que sea un mal disco, de hecho creo que ha hecho un trabajo brillante en temas como “Foxy Lady” o “Purple Haze” de Hendrix, o en un tema con la delicadeza de “While My Guitar Gently Weeps” de Beatles, aunque es cierto que en este caso muestra ciertas carencias a la hora de cantar. Le vienen mejor para su voz tema más aguerridos como “Blue Jeans Blues” de ZZ Top. El final del disco resulta un tanto pintoresco, con temas tan conocidos y tan trillados como “Paint It Black” de los Stones o “Smoke On The Water” de Purple, a los que no ha podido evitar dejar también impreso su marchamo de calidad a base de solos de guitarra. El mérito es que no se ha dedicado a fusilar las canciones, sino que las ha hecho suyas. Pero no lo ha hecho comiéndose demasiado la cabeza, sino dejando fluir una personalidad que simplemente pasa por encima de las versiones originales para conquistarlas con total naturalidad, algo que pude ser suficiente para engatusar a sus más fieles seguidores mientras que los detractores seguirán echando pestes contra este derroche de virtuosismo.

El caso es que yo, que me considero seguidor del sueco, me encuentro con este disco un en un término medio. Creo que ese talento se lo imprime Malmsteen a todo lo que toca sin apenas esforzarse, pero en este caso también me parece que va a lo cómodo. Aparte de meter sus típicos solos por doquier y de interpretar a su manera las versiones originales, creo que poco trabajo de adaptación hay realmente, casi como una improvisación, algo que se hace extensible a unos nuevos temas de lo más espontáneos. Su ego nos dirá que es la fluidez de su talento natural. Sin más. Tampoco le voy a quitar la razón, pero no hará historia.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello:  Top Artist Promotion (www.topartistpromotion.com)

Fecha de lanzamiento: 29 de Marzo 2019