CRÓNICA: THE SPACE OCTOPUS

 

THE SPACE OCTOPUS

23 – 02 – 19

Bilbao (Nave 9)

 

 

No pude ver la presentación de nuevo disco de The Space Octopus en Portugalete hace ya unas cuantas semanas, así que con los brazos abiertos recibí esta oportunidad de ver a la banda liderada por el genial y talentoso Dann Hoyos en la sala Nave 9 del Museo Marítimo de Bilbao, con un sold out en un día de partido del Athletic. Y eso en Bilbao son palabras mayores aunque el recinto fuera recogidito. Y es que la actuación se llevó a cabo en la zona habilitada nada más entrar en el local, no en la sala interior, con mayor aforo, donde hemos podido ver conciertos en alguna ocasión.

Merecido ese recibimiento para un grupo de músicos geniales, que en estos tiempos se ha reformado casi por completo, ya que al propio Dann en la guitarra y voz, actualmente le acompañan Oier de Pedro en la batería, procedente de Late To Scream; y Josu Misfits en el bajo y coros, procedente de otro grupo vizcaíno como Holly Brandy. Un trío con todas las prestaciones para defender con plenas garantías y calidad el material editado por la banda hasta la actualidad.

Un total de cuatro discos son los que les podemos contabilizar contando el primero instrumental donde parecía que la historia de Space Octopus se iba a decantar por algo más estándar dentro del mundo de la guitarra eléctrica, con temas instrumentales, pasando luego a coger mayor relieve la denominación de The Space Octpus como banda de pleno derecho, aunque siga siendo Dann la figura central de este proyecto.

Su nuevo trabajo “The Image Is Gone” fue protagonista del repertorio arrancando de idéntica manera al disco con “Born To Feel More”. La peculiaridad del guitarrista queda patente no solo en un estilo que fusiona múltiples influencias, sino en su propia forma de ser. Un guitarrista que toca sin púa pero que, sin embargo, ha hecho púas para regalar entre el público, o que no tiene problema en perder todo el glamur para pedir al personal que haga ruido mientras se suena los mocos.

El caso es que tanto si estaba constipado, como si el viento sur de estos días lo tenía con algo de alergia, nada de eso le impidió brillar a gran atura, demostrando una técnica estratosférica y una camaleónica capacidad para cambar de estilo, sabiéndose multiplicar para tocar y cantar sin dejar de hacer alarde de técnica. Por cierto, que el cambo de idioma, apostando ahora por el inglés, creo que le sienta muy bien, sin desmerecer a lo ya hecho en trabajos previos en castellano, que también tiene su punto.

“At The End”, “Forgiving Myself Again”, “Be My Home” o “Free” siguieron dando cuenta de lo que se encuentra en ese nuevo disco, con una banda excelentemente armada en este formato de trío. Solo le faltaba al grupo un poco más de ruido, algo constantemente solicitado por el guitarrista. Cierto que su estilo de rock duro es tan particular y tiene unas dotes tan técnicas que se presta más para la escucha atenta que para la interacción habitual en otros conciertos del estilo, pero a Dann tampoco le falta descaro para acaparar la atención y la respuesta del personal.

“Dissappear” enganchó al personal, por algo fue elegido single del disco con su correspondiente videoclip. Del que anunció Dann video próximo fue de “Dreams Of Your Eyes”, que tendrá una mosca como protagonista. Cuando digo que este tipo es peculiar es por algo.

“La Muerte” nos llevó a lo expuesto a su anterior “Dormir Con El Diablo”, mientras que “City Of Ants” sacó a relucir el primer trabajo instrumental, con temas como este demostrando la categoría que exclusivamente como instrumentista posee Dann Hoyos. Por otro lado tampoco se olvidó de “No Es Lo Que Tu Sientes”, su primer trabajo ya como The Space Octopus con “La Vida Es Así”.

Presentó el homónimo tema de su último disco dando una compleja explicación a lo que supone mirarse a sí mismo en el espejo cuando te enseñan una foto de la niñez y no te reconoces. Algo que más o menos supo explicar, aunque tal vez la ambigüedad de la música haga recomendable que cada uno interiorice a su manera esos mensajes. Tras “Todo Gira En Torno A Ti”, otro de sus temas más pegadizos, Dann comentaba que sería el momento de abandonar el escenario y volver, pidiendo de nuevo que el público hiciera ruido para continuar.

Y la continuación llegó con su habitual máscara llena de tentáculos para el instrumental “The Call”, dejando para la recta final dos temas de sus dos anteriores discos como “Evádeme” y un “Jackie” que resultó muy especial con la aparición en escena del saxofonista Willy Kalambres (Micky & The Buzz, Cherry Boppers) con el que comentó que casi de manera improvisada había decidido invitarle para hacer el arpegio particular de este tema.

Todo un recital técnico pero también con canciones llenas de color, con suficiente gancho como para atrapar un personal que se apelotonaba ante el escenario para hacerse con el trabajo de la banda; y, por supuesto, originalidad. Una originalidad que se traslada a la música que practica la banda con una forma de ser diferente, que se expresa con total espontaneidad en el escenario.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)