CRÍTICA: BULLETS OF MISERY – LINGUAE VASCONUM PRIMITIAE

 

BULLETS OF MISERY

(Linguae Vasconum Primitiae)

8/10

 

 

 

Vuelven a hacer mucho ruido con su nueva obra los gernikarras Bullets Of Misery, que para ser fieles a la tradición vuelven con un título en latín, algo que ya es seña de identidad de la banda, aunque mantienen los berridos de su death metal en euskera. Causalmente este título de “Linguae Vasconum Primitiae” es el de la primera obra que se escribió en euskera, datada en 1545 original de Bernart Etxepare. Y sí, en paralelismo con Bullets Of Misery, el interior está en euskera y el título viene en latín.

Este nuevo EP se compone de cinco temas que mantienen o incluso suben el nivel de calidad que la banda ya había venido ofreciendo en sus previos trabajos. Considero que hay una labor de solos de guitarra más lograda pero a la vez han facturado un trabajo de pegada muchísimo mayor, tanto en ritmos como con unos riffs aplastantes y una voz que tira de diversos registros extremos, tendiendo a la agresividad más robusta, pero jugando con algunas pinceladas agudas, alternancia que apreciamos en “Begibakar”. La banda sigue siendo igual de cafre que en el pasado, manteniendo esa característica que ellos denominan como rural death metal. Son capaces de facturar temas directos pero con dinamismo y hostiles cambios de ritmo como “Gure Aitaren Etxea”. La banda se moderniza en este sentido con canciones que rozan el metalcore como apreciamos en “Ehun Hilarri” o “Ihizi”. Y pese a su agresividad no dejan de aportar ciertas dosis de melodía, como en “Eate”, con un final pausado y ambiental, metiéndonos en un brumoso pasadizo donde reina la oscuridad.

Bullets Of Misery vuelven a exponer una obra de death metal con Label Vasco que dentro de este estilo debería servirles para dar un paso más hacia la consideración como una excelente banda en el estilo. Conservan ese sentimiento pérfido del estilo más puro, aunque con algunos aspectos de modernidad que les vienen genial para encontrar su hueco en el presente. Y han llegado en este disco a un punto de equilibrio entre la contundencia más brutal y un plano técnico muy cuidado que les hace seguir creciendo como banda.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)