CRÍTICA: LÁNDEVIR – DESDE EL SILENCIO

 

LÁNDEVIR

(Desde El Silencio)

8´5/10

 

 

 

10 años de silencio discográfico se rompen definitivamente con este nuevo lanzamiento de Lándevir. Una banda que a nivel estatal surgió al calor de grupos como Mägo de Öz o Saurom, llegando un poco tarde a esa ola de resurgimiento del heavy metal tradicional, pero dejando grabado su nombre en la mente de muchos como una banda que dentro del folk metal dijo muchas cosas y dejó muchas más que decir. Eso sí, los que les recuerden exclusivamente como una banda de folk metal se van a llevar una sorpresa con el giro que ha dado la banda, encontrando un nuevo baluarte en su nuevo cantante José Mancheño. Ahora se decantan por un estilo a medias entre el heavy metal y el hard rock, aunque las aportaciones de elementos folk siguen estando presentes en un plano mucho más ornamental, pero igualmente efectivo.

La contundente “Buscando El Paraíso” abre el disco, jugando con unos toques árabes mediada la composición y con una letra de lo mas remarcable, poniendo mucho énfasis en el estribillo. “Más Allá Del Mar” y “Libre” son buenos ejemplos de cómo encajan ahora mismo los toques folk en sus temas, pero dentro de composiciones de vocación hard rockera que me llegan a recordar por registro y melodías a Sangre Azul. Además no se olvidan de grandes amigos como Narci Lara que colabora en “El Espíritu Del Viento”. Sin embargo, un tema que podría pertenecer al pasado de la banda es “Magia”. De nuevo cabe destacar el trabajo de composición en todos los aspectos, pero también una letra que me parece trabajadísima.

“Bodas De Sangre” recupera las guitarras duras de cara a la segunda mitad del disco, con un himno para sus conciertos como “Mi Nombre Es Rock And Roll”, que podría haber sido un gran arranque de la obra por la invitación que supone a engancharte a la música de Lándevir. “Miedo” y “Versos Perdidos” no bajan el nivel de calidad de la obra, que aun se guarda bazas tan importantes como “Volver” de cara al final del disco. Esas melodías son de los más trabajadas, cautivadoras y el estribillo brutal. De nuevo Sangre Azul se me viene a la cabeza. Y para redondear el disco la mejor pincelada es “Recuérdame”, balada intimista de nuevo con un mensaje de los que tocan fibras sensibles.

Han vuelto manteniendo cierta parte de su espíritu, pero evolucionando hacia unos terrenos musicales con mucho aroma a hard rock melódico, aunque con pinceladas que mantienen latente el folk que siempre les identificó y sin renunciar a variedad en unos temas que sin ser rebuscados dicen mucho a nivel de letras y son plasmados con abrumadora elegancia. Muy destacable este regreso de Lándvir no solo por el hecho de reaparecer, sino por un disco que se posicionará entre lo más granado en cuanto a ediciones estatales del presente año.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)