CRÍTICA: NAIPES – QUATTRO

 

NAIPES

(Quattro)

6/10

 

 

 

Se agradece siempre el esfuerzo de los músicos por salirse de convencionalismos en estos tiempos de cajones estancos. Naipes es una banda a la que costará etiquetar, logrando en buena parte aunar de manera acertada unas melodías accesibles de reminiscencia pop con la contundencia instrumental del metal. Y esto sin caer en tesituras cercanas a gente como Sôber, una comparación que en este caso no tiene lugar Ellos tienen mucha más vivacidad en ritmos y rezuman más optimismo de forma general, abarcando en sus letras una temática variada, pero ante todo buscando abrir la mente del oyente.

Este “Quattro” es un disco de muy ligera escucha, pasándose en un suspiro. Tal vez muestre una forma demasiado definida de componer, lo que hace que se haga sorpresivo de entrada pero con pocas variaciones a partir de ahí. Las colaboraciones de Txema Benitez de Doxa en “La Eternidad”, que coge un aire arábigo; Ernesto Arranz de Zenobia con  el teclado en “Volveré A Ser Uno Más”; Tanke Ruiz de Fiebre y Leo Jiménez en “Nuestro Castigo”; y Varo de Varo V con los coros de “Hubo Una Vez” y “La Eternidad” dan unas necesarias notas de color al disco que Naipes deberían saber coger por sí solos.

Considero que no consiguen plenamente el impacto que pretenden, con temas muy melódicos pero sin encontrar estribillos verdaderamente impactantes. Le falta algo de gancho a las canciones, quedándose en un medio camino de pop rock metalizado que se me hace algo descafeinado, con una voz principal a la que le echo en falta más registros. Es una buena base para encontrar una vía alternativa a los estilos imperantes, pero se deberá potenciar en diferentes direcciones para impactar realmente en el actual panorama.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Lengua Armada