CRÓNICA: TAKO

 

TAKO

15 – 09 – 18

Bilbao (Azkena)

 

 

34 años de historia del mejor rock & roll cantado en castellano se daban cita con sus seguidores en la sala Azkena de Bilbao este sábado de arranque de temporada con multitud de eventos como competencia directa. Al Athletic – Real Madrid se sumaban la celebración del 15 aniversario de Ossyris en la sala Stage Live y El Drogas gratis en fiestas de Galdakao. Sea como sea no veo explicación lógica para la poca entrada que una leyenda como Tako tuvo en esta oportunidad.

A título personal se me hacia un auténtico lujo poder ver a una banda con 18 discos editados, que va sumando a su colección de clásicos trabajos tan excelentes como el último “Hilo De Cobre”. Y si echamos una mirada al pasado más reciente de la banda comprobaremos que los de Ejea de los Caballeros se han plantado en el presente en un excelente estado de forma. Vamos, que lo de vivir de las rentas no va con ellos, aunque merecidamente y para deleite de su seguidores sigan tirando de ellas como grandes canciones imperecederas que son, confeccionando repertorios como el de esta noche en el que viejos y nuevos temas conviven sin acritud y dotando de calidad a toda la descarga. No creo que se le pueda pedir más a los maños.

Se echó de menos la presencia en las teclas de Nacho Jiménez, a lo que Mariano Gil “Rones” aludió motivos de edad y artrosis. Sea lo que sea esperamos poder verle pronto con la banda sobre las tablas. El puesto de Fernando Mainer,  normalmente ocupado con Mägo de Öz, lo suplió con plenas garantías Raul Serrano, actual bajista de Vhäldemar y de BudaSam, el cual aportó mucho también a nivel de coros. El resultado en este aspecto fue espectacular por parte del cuarteto, con Teto Viejo en la batería, Iñigo Zubizarreta en la guitarra y el incombustible Mariano liderando una formación a la que sigue dotando de un espíritu único y reconocible.

Esa personalidad expandió la magia de estas canciones entre los presentes, arrancando de idéntica manera a su nueva obra con “Sopa De Perro” y dando mucho ritmo a la descarga desde el arranque, dedicado a esa nueva obra con los siguientes “Prohibido Fingir” y “Resilencia”.

Vimos a una banda con chispa, entregada a su música y con esa personalidad tan característica que pone el bello de punta al permanecer intacta pese al paso de los años. Y es que pese a los cambios de formación y la evolución lógica, Tako sigue teniendo su marca propia, de las que crean escuela, aunque siempre hayan quedado recluidos a un plano mucho menos reconocido que el de otros grupos contemporáneos suyos e incluso bandas menos longevas que dentro del rock urbano han supuesto un boom mucho mayor a nivel de popularidad. No será porque Tako no merezcan ser considerados influencia para muchos a día de hoy.

Fueron tirando de fondo de armario con “Ayer Hoy Por Siempre” y “No Puedo Respirar”, demostrando que los temas de cualquier época se pueden entrelazar sin perder frescura en ningún momento con temas nuevos como el siguiente “La Flor De La Sincerada”. “Hierro Negro” fue dedicada al padre del rock & roll Chuck Berry, patentando de qué fuentes primigenias bebe una banda que a partir de ahí sigue labrando su propio camino, con un aun reciente “La Campanas De La Vergüenza” donde canciones como “Palomas De Cartón” y el emotivo “El Alma Atada”, dedicada a esas personas que luchan contra el cáncer, dan clara muestra de que la banda sigue con ideas en el presente.

Por otro lado, las canciones clásicas del grupo tienen algo más que la mera nostalgia para seguir motivando al personal. Y es que ese “Carpintero De Condenas” que marcó un punto de inflexión hacia un segundo tramo de la descarga con más temas viejos, sigue siendo una pieza que catapulta al personal hacia un plano de intensidad superior en sus conciertos.

Tras “Con Dios Y Con El Diablo” y “La Mitad De Mis Espejos” llegaría un “A Las Puertas Del Deseo” que a alguno de los presentes casi haría aflorar alguna lagrima. “El Viejo Resina” fue otro gran clásico antes de retomar la guitara acústica y el nuevo disco con un “Hilo De Cobre” memorable. Momento tras el cual solo quedaba poner el broche de oro con “Entre Tinieblas”, “El Enterrador” y ese coreable final de “oh! oh! oh!”. Tan solo puedo poner como pega que faltara “Poeta Nocturno”, para mí uno de sus grandes himnos y la primera canción que escuché de Tako, pero tal vez esté siendo demasiado subjetivo.

Lo cierto es que nos brindaron una descarga impregnada del aura entrañable que porta consigo un grupo que sigue engrandeciendo su leyenda con un presente musical muy brillante, aunque en un panorama a veces un tanto hostil para quien no debería conocer la falta de repercusión cada vez que pisa un escenario.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)