CRÍTICA: THE DESCENT

 

THE DESCENT

(The Descent)

 

 

 

Como muestra de lo que es capaz de hacer The Descent, esta maqueta de tres tema es un aperitivo que nos deja con ganas de ver a la banda con un disco propiamente dicho editado. El trabajo desarrollado en The Rockstudios con Carlos Creator muestra la entereza de unas canciones demoledoras. Si el grupo pretendía plasmar unas influencias que van a medio camino entre el metalcore y el death metal melódico lo han conseguido de tal manera que nadie ubicaría de primeras al grupo en su Bilbao natal. Es tal la fidelidad a la cuna del norte de Europa que si nadie nos avisa daríamos por hecho que de allí proviene The Descent. Y no lo expreso con la intención de decir que es otro grupo de los que como churros se han fraguado por tierras suecas de un tiempo a esta parte, porque estas tres piezas tienen una originalidad más que suficiente para hidratar y refrescar nuestros oídos. “Sacred War”, “Winter Hell” y “The Day After Tomorrow” son piezas perfectamente cimentadas en estructuras que se prestan a los cambios de ritmo. Probablemente si no estuviéramos ante cortes tan rápidos la influencia death metalera se dejaría notar más claramente, pero lo trepidante de estas canciones, la emoción, la intensidad, la voz cruda y aguda en el plano extremo, que termina por hacerse más notoria que la más grave con la que se alterna, y el sonido nítido con el que han sido reflejadas hacen aflorar otro tipo de influencias más variadas. En el último corte mencionado hay incluso un regusto a heavy metal más tradicional. Una maqueta que llama la atención por su calidad, que enseña las garras en temas contundentes de un exquisito trato en la producción y que te hace ver argumentos para encontrarnos pronto con un debut discográfico auténtico de The Descent.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

www.myspace.com/thedescentofficial