CRÍTICA: DERRY – TERA-NOIR

 

DERRY

(Tera-Noir)

7/10

 

 

 

Derry nace de las cenizas de Metadonna, que en los últimos tiempos funcionó con el nombre de Veintisiete. Se trata del grupo de Amanda Tijeras, que ahora toma el nombre de la ciudad ficticia de la novela de Stephen King “It”. Qué podemos esperar de un proyecto con este nombre y nacido bajo el aura nostálgica y a la vez romántica de un cementerio de Paris. Ese ambiente melancólico invade toda la obra, con esa voz femenina que sin forzar registros, intencionadamente apagada, sin embargo brilla en la oscuridad y llena todo de un encanto particular que cala hasta los huesos. No es que inventen nada excesivamente novedoso. Llevan la huella del grunge y el rock alternativo de los 90, con cierta reminiscencia más gótica. O simplemente habría que decir depresiva. La energía de “27”, que abre el disco, se apacigua en el siguiente “Ridonal”, aunque las guitarras siembran todo el terreno. “Soma” y “Boston Detox” se vuelven aún más intimistas, pero no por ello menos cautivadores. Y el cierre con “Kevlar” me parece lo mejor de la obra. Ese tenue arranque casi con una voz apagada entre acústicos acordes rompe en un tema bastante cañero, pero sin perder su tendencia hacia los ambientes depresivos. De hecho, en horas bajas este disco puede ser una buena compañía para tus sentimientos.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)