CRÓNICA: KISS + MEGADETH

 

KISS + MEGADETH

8 – 07 – 18

Madrid (Wizink Center)

 

A falta de pan, buenas son tortas. Incluso puede que dejen un mejor sabor de boca. Ante la imposibilidad que tenemos algunos de asistir a grandes festivales de varias jornadas, fechas sueltas como ésta que trajo a Kiss y a Megadeth a Madrid, de rebote del Rock Fest de Barcelona, nos saben a gloria. También hay quien no saciado de rock en directo decidió repetir tras asistir al festival catalán o, por el contrario, quien prefirió evitar maratonianas jornadas de música para centrarse en una sola fecha de sus bandas favoritas. Porque si bien nos gustan los festivales, hay que reconocer que una fecha más exclusiva suele garantizar un show más completo, mejor sonido y la presencia de un puñado de fans mucho más acérrimos. Los maquillajes emulando a sus ídolos, con familias enteras incluidas, fue una de las imágenes en un concierto de Kiss que no faltaron desde que llegamos a las cercanías de Wizink Center

MEGADETH
MEGADETH

Se retrasó dos horas la apertura de puertas, lo cual me hacía sospechar (como así ocurrió) que The Blackmordia no tocarían. No creo que la inmensa mayoría de los presentes les echara de menos, aunque hay que reconocer que estas cosas son una putada para una banda que podía contar con un buen escaparate para presentarse ante un pabellón lleno, que ya desde primera hora contaba con largas colas en sus aledaños.

MEGADETH
MEGADETH

Así que a eso de las 20:45 salieron a escena Megadeth, sonando muy bien y ejecutando un puñado de temas de manera excelente. Lástima lo corto que se hizo un set list que también debió ser recortado por el retraso. Y es que 55 minutos de Megadeth saben a muy poco, al contrario de lo que podría ocurrir con otras banda de thrash metal. Pero es que los de Dave Mustaine tienen temas elaborados en los que la actual formación da mucho de sí, con Kiko Loureiro repartiendo riffs y solos en perfecta comunión con el propio líder y alma mater de este grupo. David Ellefson en el bajo muestra esos galones de miembro mítico en la banda y hay que destacar el gran trabajo en la batería de  Dirk Verbeuren. Una maquinaria que, pese a que se recuerde en la banda a miembros como Marty Friedman o el desaparecido Nick Menza, funciona perfectamente.

MEGADETH
MEGADETH

Como siempre la banda salió concentrada al escenario, capitaneados por el semblante cabreado de Dave Mustaine, escondido entre su pelirroja cabellera, y arrancando con todo un clásico como “Hangar 18”. Solo se le puede poner el pequeño pero de que pareció costarle en algunos momentos cantar “The Threat Is Real” o “The Conjuring”. Pero el vocalista se iría entonando hasta dar su mejor versión tras “My Last Words” y “Tornado Of Souls”, seguido de un “Dystopia” donde demuestran que llegan a la actualidad con grandes condiciones para seguir facturando excelente metal. Y la traca final sería de órdago con “Symphony Of Destruction”, que provocó una enorme respuesta entre los presentes, un “Peace Sells” donde Dave Mustaine se apoyó en el personal, al que dejó cantar el estribillo mientras que la mascota de la banda hacía acto de presencia en escena, y como bis un “Holy Wars… The Punishment Due” impecables. Todo los temas acompañados por imágenes en la gran pantalla del fondo del escenario en completa consonancia con unas letras siempre comprometidas, en contraste con los festivos Kiss. Esa disparidad no les privó de contar, como grandes del heavy metal, con una parte del público sabiendo valorar una actuación que nos deja con ganas de verles próximamente como cabezas de cartel.

MEGADETH
MEGADETH

Prácticamente a las 22:30 saldrían Kiss a escena para hacer las delicias de todo amante del rock y del espectáculo, conceptos que ellos han acuñado como nadie en la historia del rock & roll. Con el run run de algunas malas lenguas que achacaban en Barcelona un muy mal estado de la formación, y sobre todo de la voz de Paul Stanley, uno se aprestaba a corroborar que ese hecho era cierto. Y lo es, la garganta del starchild está atravesando un periodo un tanto delicado, puede que por motivo de la edad, que no perdona, o por alguna otra razón de salud que se nos escape. Pero tampoco creo que sea justo que ese hecho tire por tierra la actuación de una banda espectacular, más teniendo en cuenta que sus aportaciones a nivel vocal fueron bastante dosificadas y que, pese a tener un buen registro, nunca ha tenido una de esas voces privilegiadas que se nos puedan venir a la cabeza. Así que si bien, se puede decir que por ese lado cojeó la actuación, sobre todo en un “I Was Made For Loving You” donde no hubiera estado de más que le hubieran bajado un poco el micro para disimular, lo cierto es que vimos a unos Kiss que no deberían defraudar a sus seguidores.

MEGADETH
MEGADETH

Porque si ese es el caso, tal vez la única opción posible para salir satisfecho sea volver 40 años atrás y verles en aquellos inicios donde forjaron una fama de banda de directo que jamás han perdido.

KISS
KISS

Al concierto no le faltaron los alicientes que todo seguidor de la banda está esperando. Con el “Rock & Roll” de Zeppelin haciendo las veces de previa a la intro habitual. You wanted the best, you got the best, the hottest band in the world … KISS!!! Con la parte final de la presentación tapada por las propias voces de los presentes.

KISS
KISS

Sí se pudo echar de menos que tras la caída del telón la banda nos recibiera de manera especial, como han hecho en otras ocasiones subidos en diferentes plataformas. Estos superhéroes de comic en esta ocasión aparecieron pisando tierra cuando por fin un telón frontal que se resistía cayó, con la banda interpretando un “Deuce” que es la mejor manera de arrancar sus descargas. Si a esto sucede “Shout It Out Loud” ya teníamos un pabellón patas arriba, rendido a un espectáculo que solo acababa de comenzar con unos fogonazos y las pantallas mostrando a los músicos maquillados llenando todo el Wizink Center.

KISS
KISS

Antes de “War Machine” Paul Stanley vacilaba a los presentes sobre lo bueno que había sido el público de Barcelona, con abucheo generalizado. Tras ello llegaría un “Firehouse” donde Gene Simmons escupiría fuego. Y era el turno de que Tommy Thayer tomara la palabra para cantar “Shock Me” y marcarse un gran solo, con fuego saliendo de su guitarra al final del tema.

KISS
KISS

Y por curioso que parezca, un tema cantado por Stanley fue de lo mejor de la noche. Y es que me encantó “Say, Yeah”, con el que no pude menos que levantarme como buena parte del respetable, casi como adoración a esas cuatro letras que iluminaban los laterales y el fondo del escenario: KISS.

KISS
KISS

“I Love It Loud” continúo una descarga que en esta ocasión tuvo más intensidad que en otras oportunidades en las que había visto a la banda. Aunque hubiera quien a mi alrededor comentara lo hablador que era Paul Stanley, lo cierto es que creo que estuvo mucho más comedido que, por ejemplo, hace unos años en Bilbao. Y cuando paró el concierto fue para hacer ese juego habitual de hacer gritar al personal, señalando a un lado y a otro y recibiendo un gran estruendo de parte de todos los presentes.

KISS
KISS

“Dr. Love” seguía reservando su voz, que todavía cumpliría en “Lick It Up”. Pese a su sencillez hay que ver la respuesta que provoca, con explosión de fuego en cada estribillo y un pequeño guiño a “Won´t Get Fooled Again” de The Who que fue un gran momento de Eric Singer.

KISS
KISS

Con Gene Simmons ya luciendo su bajo en forma de hacha intuimos que era el momento de verle volar por los aires tras escupir sangre, como es habitual. El bajista volaría hasta lo más alto del escenario para desde una plataforma cantar el potente “God Of Thunder”, con una sensación de poder tremenda por parte de su maligna figura.

KISS
KISS

“I Was Made For Loving” You” fue recibido con un gran clamor. Pero el momento de euforia no disimuló el mal estado vocal de Stanley, que  tocó fondo. Habría que decir que por fortuna, porque luego al menos salvaría la papeleta en “Love Gun”, donde voló por encima del público para colocarse en el centro del recinto, marcándose unos movimientos que siguen demostrando que conserva ese glamur que, me aventuro a decir, no podría ser sustituido por otro miembro en esta banda si es que finalmente cumplen su amenaza de perpetuarse. Tendríamos que hablar de otros Kiss.

KISS
KISS

Otro momento para Eric Singer llegaba con “Black Diamond”, cantado por él y con solo final con la batería elevándose unos cuantos metros con la amenaza de marcharse. Algo que evidentemente solo sería una simulación para regresar con “Detroit Rock & Roll City”. Una pena que se dejaran fuera “Cold Gin”, que estaba en el repertorio para abrir los bises. Tal vez la obligación de acabar a la media noche hiciera que el tiempo se les echara encima. Así que tras ese mencionado regreso con una de sus grandes canciones, despedirían con “Rock & Roll All Nite” en medio de un aluvión de confeti. Imagen icónica que no puede faltar para cerrar sus conciertos de la única manera en la que ellos saben hacer las cosas. A lo grande. A lo KISS.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)