CRÍTICA: ORIHEN – LA ÚLTIMA CANCIÓN

 

ORIHEN

(La Última Canción)

7/10

 

 

 

3 años después de su EP “Incontrolable” nos llega el primer disco largo de los vizcaínos Orihen. “La Última Canción” es un trabajo donde la banda es capaz de exponer un estilo de rock fresco y muy abierto. Aunque la voz, que marca mucho la escucha, transmite una actitud muy punk, con un registro que muerde, roto y rasgado, a nivel instrumental la banda aporta una versatilidad y variedad que se agradece. Encontramos guitarras que pasan por derroteros muy metal, incluso alternativos en muchos puntos, modernizando el sonido y haciéndoles ser una banda verdaderamente interesante de descubrir.

Tras la intro tenemos siete canciones que destacan por ser cortes directos y certeros, pero, sin embargo, variados entre sí, tanto en los matices estilísticos como en unas letras que van desde el compromiso social hasta los aspectos más personales. Lo importante es que en todos los casos el desgarro con el que se plasman se te clava como un puñal. Un buen ejemplo es el propio “La Verdad Está Ahí Fuera”, entrando fuerte con la puesta en escena de un planeta agonizante del que solo queda escapar. Más personal son  “Nunca Jamás” y “La Última Canción”, que deja cierto poso de melancolía pese a que el disco no pierde un ritmo bastante trepidante. “Sotanas De Hierro” plasma con verdadera crudeza la guerra civil iniciada en España en 1936, mientras que el movido “Días De Carnaval” destaca con un bordado estribillo. La obra no decae para nada con “Vértigo”, con unos dejes un tanto grunge en guitarras. Y “S.O.S” muestra un tono más afilado, siendo a mi modo de ver el tema más completo del disco.

La producción llevada a cabo por la propia banda en los estudios Betitxarto de Ermua y la masterización de Xanpe en Koba Estudios en Bilbao también le da un resultado óptimo a una obra que refleja rabia directa, pero con muchos matices que desde una aparente sencillez hace la obra abierta a mucho más que un estilo.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)