CRÍTICA: CHAOS BEFORE GEA – CHRONOS

 

CHAOS BEFORE GEA

(Chronos)

9/10

 

 

 

“Chronos” es el disco que cierra la trilogía iniciada con “Erebo” y continuada por “Khâron”, dos obras que deberían haber elevado ya a los altares del Olimpo del metal a una banda como Chaos Before Gea que tanto técnicamente, como en originalidad han sido todo un revulsivo para nuestro panorama. Con el listón tan alto como dejaron en su anterior obra ahora presentan este nuevo “Chronos”, donde se consolida un estilo de metal que requiere mente abierta, donde debes predisponer el oído para todo, porque estos chicos no regatean a la hora de exponer un sinfín de argumentos musicales incontestables para cualquier amante del metal. Y ponle delante o detrás la subetiqueta que quieras. Progresivo, melódico, extremo, groove, core, death… seguro que en algún momento tocan alguno de esos palos. Pero lo que es más importante, lo hacen con orden y con absoluto sentido en otra nueva obra que atrapa de principio a fin.

Lo hace porque Chaos Before Gea sabe fluctuar sin perder un hilo de unión entre pasajes tan dispares como los de un “The Void” que muestra unos cambios de ritmo brutales. Los contrastes entre agresividad y melodía son simplemente excepcionales, destacando un sonido tal vez más limpio que en sus dos anteriores discos contando con Mika Jussila en la masterización. Curioso que en ciertos tonos melódicos me recuerden a los progresivos italianos Eldritch, influencia que no había sacado en previos discos.

El disco se hace más directo que su predecesor, con temas que pese a contener mucha variedad de elementos se hacen mucho más intensos, como ocurre en el homónimo corte de la obra. No deja de haber un derroche de técnica alúcinante en “Rebirth”, pero nada reñida con el sentimiento de un disco que te sumerge nuevamente en su mundo. Así llegamos al agresivo “From Te Cradle To The Grave”, con la oscuridad que siempre acompaña a la banda. Una banda que también sabe alimentar la melodía en constante lucha con la bestia que llevan dentro. El mejor ejemplo puede ser “Consciousness: Conscience”, donde hay un aura más penetrante si cabe. El preludio al despertar de “Spiritual Awakening”, dejando para el final dos temas de contrastes como “The Nine” y “Legacy Of The Flame”. El primero con un inicio muy tenue, muy a lo Opeth, aunque luego se desencadene la tormenta, la cual ya se hace dueña del caos en el último corte del disco. Extremo, agresivo, variado y con un sinfín de elementos.

No utilizaré la frase hecha de que ésta es su mejor obra, porque su predecesor me pareció un discazo a la altura de muy pocos en este país, pero sí que digo que la banda vuelve a plasmar un disco de nivel internacional fiel a su estilo y además con más aportaciones para su púbico, que vuelve a encontrar una obra sorprendente, esta vez con una mayor intensidad. Demostrando que un impacto directo no riñe con un virtuosismo que fluye de estos malagueños como un torrente de calidad y talento.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: The Brave Records / Blood Fire Death (www.bloodfirepromo.com)