CRÍTICA: JAVIER MIRA – MENTAL TRIP

 

JAVIER MIRA

(Mental Trip)

9/10

 

 

 

Un reflejo de cómo está la cultura en este país es que un guitarrista de primer nivel como Javier Mira este condenado un plano de popularidad muy por debajo del que merecería. Solo el hecho de ser un músico que en los 80 participara en aquel primer disco de Tritón ya le da un aura legendaria. No cualquiera registraba un disco en aquellos años, siendo a día de hoy una obra de culto. Pero es que además el guitarrista madrileño ha venido demostrando desde siempre sobrada categoría, técnica y creatividad a la hora de tocar esas seis cuerdas. Ahí quedan sus discos con Punto de Mira y más recientemente con su proyecto en solitario, que es lo que le vienen teniendo ocupado hasta llegar a este sexto disco editado bajo el nombre de Javier Mira.

No es que vayamos a descubrir en “Mental Trip” algo excesivamente nuevo los que ya conocíamos a Javier Mira, pero sí que cabe destacar el nivel de trabajo en solitario que se ha marcado, donde demuestra ser un grande de la guitarra que podría mirar de tú a tú al más reputado hacha. Es curioso que la portada me hace recordar al Satriani más clásico, algo que luego se refleja en un disco donde aprecio destellos y guiños al genio de la guitarra internacional.

El trabajo costa de 10 temas, tres de ellos instrumentales. Como ya nos ha acostumbrado últimamente el propio Javier se hace cargo de la voz, algo que le da un toque más personal a las canciones. No es que alardee de registro, pero consigue sacar una voz grave y sugerente muy especial, cuando menos es reconocible. Y, por supuesto, le sirve para transmitir lo que pretende con sus canciones.

La obra arranca con un hard rokero “Bad Man”, donde de manera muy espontánea y directa, resulta que encontramos una importante cantidad de matices guitarreros. Da la sensación de que sin comerse demasiado la cabeza, sin buscar más de lo necesario, y casi como un arrebato de inspiración de lo más natural, Javier Mira ha parido estas canciones. Pero pese a ello no le faltan detalles para deleite de los amantes del virtuosismo, aunque como en este caso o en el siguiente “Living For The Good Times” no falta gancho, con estructuras bastante tradicionales.

“Mental Trip” es una de las piezas instrumentales, dando rienda suelta a un corte con muchos pasajes, técnicamente emulando a los grandes de la guitarra. No son pocos los momentos en los que me acuerdo de Paul Gilbert o Steve Vai, con algunos dejes que parecen influenciados por estos.

Ya más metidos en el disco tenemos la delicadeza de “Nothing To Close”, donde Javier demuestra el feeling que es capaz de transmitir con su guitara, aunque en un trabajo varado el contrapunto lo pone un pesado “T Sex”, donde Mira demuestra ingenio en lo musical y en la letra en un tema que rompe cualquier camino preconcebido.

De hecho la obra hace un alarde de dinamismo y variedad que resulta de lo más entretenido. “(R)Evolition” sin palabras transmite furia, dando otra vuelta de tuerca en el siguiente “Don´t Stop The Bullet”, bastante más hard rockero de nuevo con un texto, con cuidadas melodías y entremedias la guitarra en un plano principal que no deja de ofrecer su discurso paralelo. Mira es un músico que interactúa con la guitarra de una manera muy especial, que sabe darle ese carácter casi humano en su particular lenguaje.

Uno de los temas que transmite mas mala baba es “Gangster”. Lo curioso es como sin levantar la voz, con ese registro que Mira ha trabajado, es capaz de conseguir transmitir esa rabia, esa sensación de desprecio con cierto tono altivo y arrogante. Le sigue “The End Of Comedy”, un instrumental que supone todo un ejercido de versatilidad, arrancado de manera delicada para acabar rugiendo y demostrando variedad de recursos sin olvidarse de transmitir emociones. Una obra de este calibre se remata con otra gran canción, nuevamente cantada, con aroma a clásico hard rock, pero sin poder evitar plasmar ese toque de genialidad especial. “Made Of Clay” es el tema final de un disco sublime de principio a fin, recuperando un aroma de hard rock bastante americano.

Un disco con el que este veterano músico no solo reclama un respeto, sino que se sigue mostrando con un engranaje perfecto y un nivel que bien merece ser admirado por cualquier amante de la guitarra eléctrica.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

www.javiermira.com