CRÓNICA: DEEP PURPLE + ALTER BRIDGE

 

DEEP PURPLE + ALTER BRIDGE

30 – 06 – 17

Barakaldo (Cubec!)

 

 

La opinión que un concierto nos deja depende no solo de lo que realiza un grupo sobre el escenario, sino de la predisposición con la que lo afrontamos. Y no me refiero a las expectativas, que resulta lícito ponerlas en lo más alto, más cuando vas a disfrutar de uno de los grandes de nuestra música. Pero es que entre las opiniones que pude recabar tras el concierto me dio la sensación de que más que ver a unos clásicos que el año que viene cumplirán 50 años de andadura, había quien iba a la sala Cubec! de Barakaldo con la idea de resucitar el pasado. Ya dijo en su día Jimmy Page que en caso de reunirse la gente esperaría ver a los Led Zeppelin de los 70, pero para encontrarlos deberíamos viajar en el tiempo o rebuscar en el material audiovisual de la época. Con Deep Purple ocurre un tanto de lo mismo.

ALTER BRIDGE
ALTER BRIDGE

Al contrario que sus contemporáneos co-forjadores del hard rock, estos han seguido en activo con diferentes formaciones, pero la leyenda tira de la misma manera. Son una banda forjada en los 70, ante la que hay que tener constancia de todo el legado que llevan a sus espaldas, algo que evidentemente deben defender, pero no sé hasta qué punto se tiene la apertura mental de valorar su presente. Un presente en el que siguen en activo sin vivir exclusivamente de rentas y con excelentes nuevos discos. El último de ellos “Infinite”, el cual tuvieron la decencia y la convicción de presentar, sin olvidar un alabado anterior disco como “No What?”. Y, por supuesto, sin descartar el rescate de granes clásicos que hoy siguen haciendo estallar cualquier pabellón, aunque algunos ya puede que no volvamos a verlos interpretados en vivo jamás.

ALTER BRIDGE
ALTER BRIDGE

No han escondido desde hace mucho que Ian Gillan, a punto de cumplir los 72 años, no puede llegar a los agudos de un “Child In Time” que, si bien se deba echar de menos en su repertorio, tienen la honestidad de ahorrárselo. Sorprende un tanto más que no se atrevan con “Highway Star”, otra de las favoritas y que pienso podrían interpretar con un mínimo de decencia, aunque el vocalista tuviera que reservarse en esos desgarros. Porque lo cierto es que en su registro natural, eludiendo ese falsete del que siempre ha tirado, el vocalista sigue poseyendo un tono cálido, melódico, limpio y tan sugerente como siempre. Dicen que el que tuvo retuvo.

ALTER BRIDGE

A todo esto, el que quiere un rejuvenecimiento del hard rock con músicos en plena forma tiene otras opciones. Lo que pasa que se hace muy complicado que una banda con la juventud que Purple tenían en su día llegue al éxito rotundo de antaño. Son otros tiempos y bien por la cerrazón de la gente, porque tienen sus gustos saciados con los grandes de la historia, porque ya no hay una industria que te ponga en el mapa mundial, porque los clásicos son insuperables… o por un cúmulo de todo lo anterior, para que una banda apunte al estrellato tenemos que esperar a que sus músicos estén ya curtidos en mil batallas, como es el caso de Alter Bridge, con un Myles Kennedy que podríamos considerar ya un veterano con una formación que no deja de estar compuesta por los músicos de unos Creed bien conocidos. A todo esto hay que sumar otros proyectos donde vi al vocalista de una manera tan espectacular como con el icónico Slash.

ALTER BRIDGE
ALTER BRIDGE

Aun con todo eso, en la actualidad cuesta imaginar que ellos solos puedan tocar en un recinto tan grande como en el que hoy nos encontrábamos, aunque en otros tiempos podrían ser ya un fenómeno de masas a nivel mundial. Hoy podemos decir que se han ganado el respeto a nivel internacional y la admiración de una creciente legión de fans que esperemos no dejan de hacer crecer a la banda.

ALTER BRIDGE

Porque el grupo lo merece, así como la calidad de sus trabajos y directos tan sólidos como este, en el que no se amilanaron ante un público intergeneracional donde para muchos de los presentes podrían resultar muy modernos, a pesar de que tienen una raíz del hard rock de siempre más que evidente. Pero es que en la sala Cubec! había un público que podría estar en una franja de edad tan amplia que no me atrevo a ponerle límites ni por arriba ni por abajo. Solo decir que si hace un tiempo comentábamos lo bonito que era ver padres con hijos en un concierto, ahora podríamos decir que ya había abuelos con nietos. Póngase entremedias el rango familiar que se quiera.

ALTER BRIDGE

Ante ese panorama es lógico que para los más acérrimos de los cabezas de cartel Alter Bridge fuera incluso una nueva banda, pero son ya 5 discos desde su debut en 2004 lo que lleva a sus espaldas la banda americana. Una discografía que defendieron con sus 11 temas interpretados esta noche de una manera impecable, sin centrarse en su último “The Last Hero”, como podíamos esperar, sino que haciendo un repaso muy logrado a su trayectoria.

ALTER BRIDGE
ALTER BRIDGE

Tan solo dos serían de hecho los temas de ese nuevo trabajo y se haría de rogar hasta “Crows On A Wire”, habiendo arrancado el concierto con “Come To Live”, con un sonido claro y potente sobre el que volaba la voz de Myles Kennedy, con un registro alto y sin reservas verdaderamente notable. Posteriormente seguirían con un repertorio sin fisuras con “Farther Than The Sun”, “Addicted To Pain”, “Cry Of Achilles” y “Ties That Bind”, dejando claro que tienen confianza en los temas de cualquiera de sus discos. Sorprende que la primera representación de un nuevo disco llegue en el sexto tema.

ALTER BRIDGE
ALTER BRIDGE

El caso es que no se le puede poner tacha a la banda en solvencia, intentando atrapar al personal con temas como “Isolation” y emocionando desde los primeros acordes relajados de “Blackbird”. Myles Kennedy pese a tener que cantar y tocar la guitarra no dejó de aprovechar el escenario, cantando fundamentalmente desde dos micros (tanto el central como el ubicado a su derecha) algo agradecido por los que de esta manera pudimos tenerle en muchos momentos más cerca.  Y es que un escenario grande es mucho más difícil de llenar y este tío sabe hacerlo.

DEEP PURPLE
DEEP PURPLE

Mejor ejemplo tuvimos de ello cuando en el tema de su debut de 2004 “Metalingus” se liberó de la guitarra para presentar a los miembros de la banda y tener un guiño con seguidores de ambos flancos del escenario, a los cuales se acercó e intentó dar la mano. Tras esto remataron con el otro nuevo “Show Me A Leader” y “Rise Today”, dejando claro que no eran una banda telonera al uso, que se están ganando un hueco de verdadero honor, tal vez el que vayan a dejar las bandas grandes que anuncian una próxima retirada como Aerosmith, con los que habían compartido escenario la noche anterior en Madrid, y Deep Purple, con los que estaban hoy en Barakaldo.

DEEP PURPLE
DEEP PURPLE

Dejando atrás la estrella de cinco puntas apoyada en dos de sus vértices que sirvió como telón de fondo para Alter Bridge la imagen de los Deep Purple esculpidos en piedra, haciendo referencia a “In Rock” apareció en esa gran pantalla. Una pantalla que daría mucho juego al espectáculo que los veteranos británicos nos iban a dar hoy. Con otro par de pantallas en ambos laterales del escenario que nos brindarían la posibilidad de apreciar más matices. Porque el escenario era perfectamente visible desde cualquier punto del recinto. La sala Cubec! es el Bizkaia Arena reducido mediante unos telones que tapan las gradas. Y se puede decir que la pista contaba con una gran entrada que sin agobios daba sensación de lleno. Había más público que, por ejemplo, con Dream Theater que hace unos meses tocaron en este mismo lugar.

DEEP PURPLE

Deep Purple comenzarían apostando por su nuevo “Infinite”. Ambiguo título que enlaza perfectamente con el de la gira “The Long Goodbye Tour”. Está claro que sin anunciar la despedida, que normalmente en otros grandes del rock nunca se consuma, estos la insinúan de manera clara sin poner fecha definitiva. Algo bastante más honesto que no engaña a nadie. No dicen que esta sea la última oportunidad de verles, pero podría serlo.

DEEP PURPLE
DEEP PURPLE

Y es maravilloso que una banda con esta trayectoria llegue hasta aquí apostando por sus nuevos discos, como bien dejó claro “Time For Bedlam”. Todo un temazo de su última obra que también ha servido como single. Tras ello la banda pasaría a los clásicos “Fireball” y “Bloodsucker”, que sin embargo no levantarían al público como sí lo haría “Strange Kind Of Woman”, con una banda que no dejaría de mostrar sus dosis de clase, con espacio para los solos, sobre todo de un Don Airey magistral con el teclado y estelar en el día de hoy. Individualmente fue la estrella del concierto, compitiendo con un Steve Morse que a sus 62 años es el chaval de la banda. Qué clase y talento como guitarrista. Claro que el señor Roger Glover se mantiene en muy buena forma con las cuatro cuerdas, dando además una imagen muy rockera aun a día de hoy, casi juvenil, mientras que Ian Paice sigue siendo una maquina a la batería.

DEEP PURPLE
DEEP PURPLE

El duelo típico entre guitarra y voz llegaría antes de arrancar “Johnny´s Band”, con Gillan y Morse contestándose en una imagen emblemática de un show de Deep Purple. Pero tocaba acordarse de los nuevos temas, algo que no a todo el mundo sentó igual de bien, puesto que una parte del personal pareció no conectar con el tramo de “Uncommon Man” y “The Surprisint”, que sin embargo me parecieron excelentes en ejecución. Magistrales unos músicos espectaculares, con el guitarrista arrancando el primero y el teclista el segundo de estos temas, y un Ian Gillan más cómodo en estos nuevos temas. Es normal que sigan acordándose de su penúltimo disco “No What?” que si me apuráis está un paso por encima de este último “Infinite”.

DEEP PURPLE

Si bien Ian Gillan se toma un descanso en los solos de sus compañeros, algo que cae de manera habitual en el desarrollo de los temas, no es menos cierto que las bandas de los 70 siempre han tenido este espacio para la sicodelia e incluso la improvisación. Por lo tanto no entiendo ciertas críticas al respecto y vuelvo a repetir que hay que saber valorar lo que uno vive en el momento, con unos músicos impecables, talentosos y elegantes que hacen honor a la historia de la banda.

DEEP PURPLE
DEEP PURPLE

De hecho “Lazy” también cuenta con un amplio desarrollo instrumental, con Gillan aportando lo suyo en armónica; pero ese aura mítica haría que el público se levantara como hasta el momento no lo había hecho, desde que Steve Morse comenzara a encandilar con su guitarra. No sería el salto definitivo a los clásicos puesto que la banda aun nos brindaría “Birds Of Prey” y un heavy “Hell To Pay” con Steve Morse y Roger Glover haciendo coros al lado Ian Gillan. Los tres juntos cantando al mismo micrófono pese a que Gillan les gastaría alguna broma al respecto cambiándoles el micro de  lugar. Por cierto, que la imagen del vocalista con la camiseta de Popeye y las gafas de sol que se calzó era digna de un día de playa.

DEEP PURPLE
DEEP PURPLE

El solo de teclado de Don Airey marcaría un punto de inflexión definitivo. El teclista tuvo el detalle de regalarnos el tradicional “Agate Deuna” y el himno del Athletic, con la bufanda del equipo colgando sobre sus hombros. Menudo detalle por su parte buscar canciones populares de la zona en la que toca y sacar esas notas. Un crack en toda regla.

DEEP PURPLE

Esto daría definitivamente paso a un nuevo tramo del concierto donde los clásicos harían que la sala ya estallara con los primeros acordes, también del teclado de Don Airey, que darían paso a “Perfect Strangers”. Tras ello llegaría el festivo “Space Truckin´” y el “Smoke On The Water”, con recortes de periódico e imágenes en las pantallas del incendio del Casino Montreux del 4 de diciembre de 1971 que inspiró este tema cuya calificación como clásico del rock se queda muy corta. Esta es una de esas canciones que transciende mucho más allá

DEEP PURPLE
DEEP PURPLE

Tras ese estallido la banda se despedía para regresar con el pegadizo “Hush”, original de Joe South, aunque llegaría por primera vez a una gran mayoría por parte de los Purple. No faltó un añadido instrumental, con duelo de teclado y guitarra, dando paso al solo de bajo de Roger Glover que no quiso quedarse atrás, previo al definitivo final “Black Night”, tras el que muchos no podían creerse que se fueran sin interpretar alguno de sus temas favoritos.

DEEP PURPLE
DEEP PURPLE

Toda opinión es válida, pero a mi modo de ver es intachable la calidad que la banda sigue atesorando a día de hoy. El nivel musical que son capaces de ofrecer, la elegancia inigualable y la excelente plasmación de los temas más recientes, que dejan a unos Deep Purple capaces de seguir ofreciendo grandes canciones a su carrera, aunque nunca adquieran ese peso de los clásicos justa o injustamente. Clásicos que siguen siendo imprescindibles para entender el camino hasta la actualidad, pero sabiendo que el pasado no vuelve y que se debe seguir valorando el presente y la oportunidad que nos brinda de ver a una leyenda aún capaz de dar una magistral lección de buena música.

Texto: ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

Fotos: MIGUEL ANGEL RODRIGUEZ