CRÓNICA: VHÄLDEMAR

 

VHÄLDEMAR

12 – 05 – 17

Bilbao (Bilborock)

 

 

Pido disculpas por no poder llegar a tiempo de ver las actuaciones de Ossyris y de Beyond His Faith, teloneros en esta cita gratuita en Bilborock, pero la previa actuación de Leize a media hora a pie, a la que tampoco faltamos, nos hizo imposible llegar a verles. Pero sí que teníamos a tiro la tardía actuación de Vhäldemar, anunciada para las 23:45.

Esta cita llegaba en un momento importante en la trayectoria de Vhäldemar, tras su fichaje por Fighter Records, traducido de momento en la edición en estos días de su EP “Old King´s Visions”, anticipo de lo que será su quinto trabajo discográfico “Against All Kings”. Su nuevo sello también ha reeditado sus dos primeras obras “Fight To The End” y “I Made My Own Hell”. Esperemos que esto le dé un nuevo empujón a la ya veterana banda vizcaína, que lleva mucho tiempo demostrando que haciendo heavy metal muy pocos pueden toserle en este país.

Con una excelente entrada nos apresuramos a remontar posiciones para presenciar la actuación de Vhädemar, que se presentó ante su público con las ganas habituales de una banda que siempre que ha subido a un escenario lo ha dado todo por satisfacer a los fans del heavy metal. Porque eso es lo que siguen teniendo para ofrecer, heavy metal del más genuino, ese que algunos despectivamente llaman true, mientras que otros solo se refieren con ello a la pureza del estilo. El caso es que Vhäldemar son unos fabulosos defensores de esta forma de entender nuestra música, algo de lo que te convencen definitivamente en directos que no pueden dejar indiferente a  nadie. Impactan sí o sí.

Pese a ello jamás han sido una banda acomodada o que hayan aprovechado corrientes favorables. De hecho, emergiendo a principios de siglo podían salirse un tanto de la línea más edulcorada de otras bandas europeas con una presencia sinfónica mucho más marcada. El caso es que la nueva formación ofrece la nueva incorporación de Jonkol, teclista también de Orion Child e Incursed. Pero claro queda que su presencia no ha sido para perder ni un ápice de solidez y agresividad en su sonido,

El mejor ejemplo fue “1366 (Old Kings Visions V)” que abre su nuevo EP y que hizo lo propio con este directo. Hay caña a saco en un tema de power metal de vieja escuela, directo pero con unos detalles precisamente en las guitarras de Pedro J. Monje y en los teclados de Jonkol que son una auténtica barbaridad. El ritmo impuesto por Gontzal y Adolfo es absolutamente infernal, por otra parte.

Espectacular de entrada la banda, que desgranaría en un momento los tres nuevos temas del EP, con el siguiente “I Will Stand Forever”, con una pegada brutal y una actitud en la banda a la que nos han acostumbrado. Sus conciertos enganchan no solo por su contundencia, sino por la capacidad como frontman de un Carlos Escudero que hace ya mucho tiempo se desprendió de la guitarra rítmica para demostrar que puede acaparar las miradas sin cortarse un pelo a la hora de mostrarse tal como es, algo con lo que consigue un segundo objetivo de hacernos sacar siempre alguna carcajada. Por su parte, ver tocar a Pedro Monje es todo un privilegio. Aparte de su técnica y capacidad para dominar su guitarra, es capaz de transmitir muchísimo a nivel gestual. Se funde con su guitarra viviendo cada nota.

“Howling At Te Moon”, al igual que en el disco, contó con la colaboración del ex vocalista de Inner Destiny Ruben Miranda, actualmente en los guipuzcoanos Krait, en un dueto muy unido con Carlos.

A partir de ese momento tocaba repasar el resto de su trayectoria, de momento no perdiendo nada de ritmo con los temas que arrancaban su tercera entrega “Metal Of The World” como fueron los potentes “River Of Blood” y “Dusty Road”.

“The Old Man” continuaba la descarga, con la colaboración del hijo pequeño de Carlos Escudero, que en esta ocasión se cortó ante la presencia del público en lo que desde hace tiempo viene siendo un detalle precioso en los conciertos de una banda que, sobre todo cuando juega en casa, se sabe mover en un ambiente muy familiar. Finalmente conseguiría que saliera al escenario tras buscarle entre el público y quedarse con él en un momento siempre entrañable.

El cañonazo “Breaking All The Rules” de su segundo disco no ha perdido su efectividad habitual en directo, seguido por el solo de batería de la locomotora que es Gontzal, un asentado motor en esta banda cuya solidez comienza por esa base rítmica a la que da la corpulencia definitiva Adolfo. “Shadows Of Combat” sería un buen ejemplo de ello, o el siguiente “Black Thunder”, tras el cual un Carlos bastante comedido decidió dar una primera charla para dedicar a toda esa gente que nos cae mal “Bastards”, con petición a las primeras filas para insultar a quien se quisiera. Cómo no, el tema fue un auténtico cañonazo más.

Para “Black Beast” Jonkol se sirvió de su teclado portátil para abandonar su posición habitual. Y hay que destacar el acoplamiento de las teclas a los temas viejos de la banda, donde sin perder la fidelidad a la esencia original de los temas ha sabido incorporar su línea de acertadísima manera. Era un previo para un duelo de colosos junto a Pedro. Ambos se marcaron un reto mutuo previo a la recta final del concierto.

“Metal Of The Wolrd” y el tema más longevo, incluido en la maqueta previa a su debut, “Lost World” fue introducido por la maestría del guitarrista de la banda. Y si tanto a Pedro como a Carlos ya les veríamos mezclarse previamente con el personal bajándose del escenario, fue el final habitual de la banda con “Energy” cuando Carlos se recorrió toda la sala en busca del aliento del personal, merecidísimo ante la descarga descomunal de la banda.

Se despedían prometiendo volver en breve con la edición en otoño de nuevo disco tras una nueva lección de heavy metal entregado, sentido y puro por parte de un enorme grupo facturando este estilo. Y es sobre todo en sus directos donde te disiparán cualquier tipo de duda que puedas tener al respecto. Una vez más… ¡¡¡¡¡¡A MUERTE!!!!!!

Texto y fotos: Antonio Refoyo (antonio@lamiradanegra.es)