CRÍTICA: ANATHEMA – A SORT OF HOMECOMING

 

anathema_a-sort-of-homecomingANATHEMA

(A Sort Of Homecoming)

9´5/10

 

 

 

Las sensaciones no se pueden explicar con palabras, y resulta que este directo de Anathema recogido el 7 de Marzo de 2005 en la Catedral de Liverpool son sensaciones en estado puro. Sensaciones que entran en tu alma, y solo tú podrás describir lo que eso produce dentro de ti. Aún así, trataré de acercarme lo más posible a lo que evoca este directo.

Hacía no demasiado que había degustado “Sanctitude”, otro sensacional directo de similares características editado por sus hermanos de estilo musical Katatonia, el cual también es espectacular. Pero es que en el caso de “A Sort Of Homecomig” tenemos un escenario si cabe aún más grandilocuente. La catedral de Liverpool resulta inmensa, las imágenes son tan limpias como la música de la propia banda y, tratándose de un marco  religioso, ese expectante público parece que está acercándose lo más posible a lo divino mientras que los músicos de Anathema desgranan en acústico 100 minutos en los que si te metes vas a perder la noción de espacio y tiempo. Esto es una puerta abierta a un mundo de armonía y paz.

Pasa rápido un trabajo que nos lleva por temas de sus últimos discos, poniendo ante nosotros ese aire oscuro y nostálgico, pero que recarga de aire limpio tus pulmones. Esto además de verlo y escucharlo se respira. Al menos uno tiene la misma sensación de llegar a un lugar natural, tan pulcro que te apetece tomar aliento para limpiarte por dentro. Pues eso es lo que emana de estas notas de sencillez, que sin embargo hacen algo tan grande e inmenso como la propia catedral que lo acoge.

El arranque del disco con la simple presencia de Vincent Cavanagh, Daniel Cavanagh y Lee Douglas demuestra con lo poco que se pueden hacer unas canciones completamente vestidas. Si  no se te conmueve el corazón con las dos partes de “Untouchable” puedes tomarlo como prueba de que no eres humano. El contorno que nos dibujan con sus voces, resulta de una pulcritud absoluta.

Posteriormente aparecen en escena Jhon Douglas a la batería y Jamie Cavanagh en el bajo, apareciendo también David Wesling en el cello y Anna Phoebe con el violín, en momentos tan sublimes como “Anathema” o “Ariel”. Si vamos al lado contrario, entre los momentos más crudos, me quedo con lo que transmite “Internal Landscapes”, con Vincent transmitiendo una calidad tremenda y haciendo volar en muchos momentos su voz en registros muy altos que a su vez nos elevan a nosotros mismos.

Pero en sí mismo el trabajo no tiene desperdicio alguno, con unas imágenes y sonido fantásticos, con un público encandilado, pero a su vez participativo en una propuesta en principio tan intimista. De hecho, deja algunas imágenes con los móviles en la catedral verdaderamente espectaculares. Es magia, calidez y cercanía la que se vive con unos músicos que bajo ese aspecto de sobriedad musical también sacan más de una carcajada entre tema y tema, mientras que con su música tocan lo más profundo del alma humana.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Top Artist Promotion (www.topartistpromotion.com)

Fecha de salida: 30 de octubre de 2015