CRÍTICA: PAUL GILBERT – FUZZ UNIVERSE

 

PAUL GILBERT

(Fuzz Universe)

8´5/10

Aunque reconocido como uno de los grandes guitarristas, no ha sido Paul Gilbert habitual en la edición de discos instrumentales. Tal vez por ello encontramos en este “Fuzz Universe” una frescura imposible para el resto de sus legendarios compañeros. Sin necesidad de editar un trabajo estrafalario como el que hemos visto en nombres de la talla de Steve Vai o Joe Satriani, en busca de ese tono futurista, Paul Gilbert posee como nadie ese toque siempre irreverente de un genio loco capaz de sacarse en todo momento un nuevo conejo de la chistera. Este disco es una nueva muestra de ello, todo un ejercicio magistral de guitarra con la personalidad del hacha de bandas como Racer X y Mr Big bien marcada.

Hacer un disco instrumental de prácticamente una hora puede suponer a priori un empacho total para muchos, sobre todo teniendo en cuenta que en este mundo ya es difícil sorprender. Sin embargo, entramos de lleno en un universo donde no hay final para una guitarra que siempre ofrece algo más y que no deja de fluir. De hecho, el disco se abre con dos temas de prácticamente 6 minutos, algo no muy habitual en terrenos instrumentales, pero te aseguro que no te aburrirás. “Fuzz Universe” y “Olympic” son temas de clásico guitarrista, aunque no se libran del sello de un hombre que ya ha marcado con creces su terreno en el mundo de la guitarra. Son temas con desarrollos impresionantes y con unos estribillos guitarreros de los que atraparán a los clásicos seguidores de este tipo de discos instrumentales, que tan poco se dan en estos días.

A partir de ahí, Gilbert nos ofrece todo un recital de recursos para no caer en la repetición. Ni te imagines una sola caída en lo típico. No deja de ser un disco de guitarra, pero tampoco deja de ofrecer nuevas sensaciones. “Count Juan Chutrifo” ya ofrece una sonoridad menos heavy metalera, con sensibles guiños distintos. Posteriormente “Bach Partita In Dm” es una referencia a la música clásica en la que solo tenemos la guitarra a pelo, sin más elementos que la acompañen; “Blue Orpheus” es un soplo de aire fresco con ritmos muy bailables de cierto toque latino, un tema de efecto balsámico. Cada uno de los temas se degusta enteramente por sus distintas y apreciables cualidades. Evidentemente es un disco donde el virtuosismo reluce, especialmente en “Propeller”, donde el teclado se enfrenta a la guitarra; pero también es un disco que transmite en cada momento, desde la elegancia y el temple de un guitarrista del siglo XXI hasta el aire crudo de aroma a Hendrix en el riff de “Don´t Rain On My Firewood”. Todo lo abarca este hombre bajo su propio manto. Hay algún caso, como el de “Plastic Dracula”, donde pareciera poder convertirse en un tema cantado de hard rock para alguna de sus bandas. Sin embrago, no cabe duda del corazón instrumental que invade este trabajo abarcando zonas a las que solo la música llega, con un despliegue de un gran músico cuyo carácter queda impreso en cada una de sus vertientes. “Blowtorch” es toda una tormenta arreciando con la batería a todo trapo, mientras que “Mantra The Lawn” nos ofrece una graciosa sonrisa propia de un tipo simpático. Para rematar, el disco acaba con el aire americano y el ritmo trotón de “Batter Up”.

Es complicado para cualquier guitarrista encontrar la inspiración para plasmar buenas canciones instrumentales que vayan más allá de una demostración de técnica o una forma de engordar su propio ego. Sin embargo, Paul Gilbert deja un disco de canciones para la gente, a las que podrás seguir el hilo y con las que podrás pasar por diferentes sensaciones, sin recrearte únicamente en la capacidad con la que toca, sino en el resultado que puedes escuchar. Un nombre reconocido como el suyo debería subir su estatus a lo más alto con un trabajo de dimensiones indeterminadas. Un universo particular para admirar y explorar tantas veces como te pongas el disco. Ilimitado.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Mascot Records

Fecha de salida: Julio 2010