CRÓNICA: KALEAN + SEISKAFÉS

 

KALEAN + SEISKAFÉS

09 – 10 – 10

Bilbao (Bilborock)

KALEAN

Lo que para nosotros era una apetitosa noche de música en vivo no lo entendió de la misma manera el público bilbaíno que no respondió como cabría esperar a una cita como esta. En primer lugar teníamos la visita de Seiskafés desde Pucela con su colorista propuesta de Ska Rock y con un flamante nuevo disco bajo el brazo, anunciado por todo lo grande con carteles fuera y dentro de la sala, con las colaboraciones de gente como Brigi de Koma o Mariano Gil de Tako Cerrarían la noche Kalean cuya vuelta al ruedo discográfico tras siete años desde su última obra bien merecerían un ambiente muchísimo más caldeado tratándose de una mítica banda curtida en los duros 90 a la par de grupos callejeros como los grandes Parabellum o los más reconocidos en la actualidad Barricada.

SEISKAFES
SEISKAFES

Sin embargo a las bandas les tocó lidiar con un ambiente de lo más familiar. En esas Seiskafés pusieron todas sus ganas e ilusión para conectar con el público merced a una divertida y vistosa propuesta con 8 músicos sobre las tablas. Además de lo que es una banda básica de rock el grupo también cuenta con el teclado y con tres instrumentos de viento. Todos los músicos cuentan con micro y todos hacen voces en alguno de los temas. A destacar el momento en el que los tres trompetistas abandonan su rezagada posición para mezclarse con sus compañeros en primera línea creando la locura en el escenario en “Que Buena”. Hubo tiempo para denuncia y reivindicación en temas como “Ciudad Gris”, “Hartos” o ese “Esclavos” dedicado a gente mala, pero también estuvo por medio una gran fiesta a la que nos invitaban los ritmos bailables de estos temas, especialmente en ese “Cantarranas” dedicado al lugar de reunión habitual de estos chicos. “Bajo Sospecha” fue lo último que nos descargaron, dedicado a unos personajes que por Valladolid suelen vestir de azul o verde (en Euskadi tendríamos que añadir más colores) y a la forma en la que ven a gente que se sale de la norma como estos chavales con estética descaradamente punk y que son capaces de generar una fiesta donde puede ser complicado mantener siempre los pies pegados al suelo. Una noche de sábado, con un público más numeroso, pueden hacer que nadie pare quieto ante el escenario. Ellos no se cortaron, pidieron el acercamiento al escenario de la peña y se movieron en escena para provocar la reacción de los que allí estábamos. Y bastante que lo consiguieron ante la timidez que provoca encontrarse tan al descubierto en una sala donde todos podíamos vernos las caras.

SEISKAFES
SEISKAFES

La tónica musical daba un vuelco con la salida de Kalean a las tablas. Una banda a la que podemos considerar verdaderamente mítica en nuestra escena, nunca reconocidos como deberían himnos que han marcado a aquellos que los interiorizaron en su día. Vuelven con otro puñado de canciones con mucho que expresar dentro de su nueva obra “Hazme Olvidar”, que esperamos que realce a una banda curtida en tantas batallas que para nada se amilanó esta noche ante la poca presencia de público. Todo lo contrario, el grupo salió a matar con una ilusión que para sí quisieran muchos de los nuevos grupos y no tardamos en comprobar que están en forma después de tantos años.

KALEAN
KALEAN

El tema que da título a su nueva obra fue el encargado de abrir la noche, con Abel cantando perfectamente. Desde este momento ya pudimos captar el sentimiento de esta banda que cree como pocas en lo que canta y en lo que toca, porque tanto esas letras como esas notas van impregnadas de mensaje y de incitación para hacernos reaccionar mental y físicamente. Continuando la descarga “Todas Las Banderas” fue, como me esperaba después de escucharla en estudio, un tema muy cantado que va a calar muy hondo en sus seguidores. Esos a los que pudimos escuchar en uno de los temas que más se prestan para ello dentro de su nueva obra. La contundencia de “Metralla” dejó bien a las claras que no iba a haber tregua mientras que tuviéramos a estos músicos en escena. Contundente y visceral a partes iguales, mostrando el buen sonido que brindó la sala Bilborock. “Lagrimas Del Olvido” tampoco bajó para nada el ritmo de un concierto que había cogido una intensidad propia de una banda de rock que no se deja nada en la recamara. Aquí pudimos comprobar el excelente trabajo vocal de Txema y Abel a las voces. Un trabajo conjunto perfecto. Los dos hieren al cantar, pero mientras que el primero lo hace de una manera muy agresiva, el otro lo hace con un tono más melódico que no deja de ser desgarrado. Una estupenda pareja de voces.

KALEAN

Ya nadie se acordaba si ese concierto era ante una sala llena o no. Todo el mundo se iba desatando, para lo que ya fue definitivo “En La Calle”, recordándonos la larga andadura del grupo y lo importante de un tema que todos los presentes cantaron junto a ellos. Uno de los puntos más álgidos y de comunión con el público al igual que lo fue otro clásico de título “Que Baje Dios”. Probablemente los dos momentos más añorados por los seguidores de Kalean de siempre. También hubo momentos para otros ya clásicos como “Y Se Fue”, terminando Fer de rodillas mientras hacía su solo de guitarra, o “Trozos de Papel”, otro de los temas que ha denunciado desde hace ya demasiados años la violencia de género y que llega con todo el sentido a la actualidad. Como también lo tiene “El Circo”, que expone perfectamente cómo funciona todo este tinglado musical en el que lo importante es que nos quedan bandas descargando su música ante todo con pasión; y que merece la pena vivirlo. Diría que fue el momento más emotivo, si cabe, de un concierto donde la emoción se disparó desde el principio hasta el final.

KALEAN
KALEAN

Ese final lo empezaríamos a encarar con una última referencia a su nueva obra a cargo de un contundente y directo “La Marea”, para dejar el final a “Corazón”, “Golpea Tu Mente” y ese “Violencia”, cuya letra siempre seguirá vigente. Txema sacó una pistola y disparó hacia uno de los laterales escenificando otra letra cruda y sentida. Lamentablemente fue el final, ya que nos quedábamos con ganas de algo más, pero el grupo no tenía demasiado tiempo. En cualquier caso, fue hora y cuarto de auténtica descarga de rock con agallas, creyendo en lo que uno hace y haciéndonos sentir que, pese al poco público, arriba del escenario teníamos a una banda importante que se batió el cobre y arrancó con todo merecimiento cada uno de los aplausos.

Texto: ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

Fotos: MARI JOSE MARTIN (mari@lamiradanegra.es)