Kobetasonik (primera parte:viernes 19 de junio)

KOBETASONIK

(Kobetamendi, Bilbao)

19 y 20 de junio

JOURNEY- Stuart MacDonald

En las horas posteriores a esta segunda edición de Kobetasonik no hago más que leer crónicas y escuchar críticas en medios que nada apoyan al rock el resto del año valorando el descenso de afluencia de público con respecto al primer año y lo flojo de las actuaciones de las principales bandas del cartel. Nosotros, como medio especializado creemos tener una visión más real de este mundo del heavy metal, más grande de lo que algunos se piensan. Esto llega bastante más lejos de los  grandes nombres.  

A priori ya sabíamos que Marilyn Manson no le llega ni a la suela de los zapatos a Judas Priest y que Mötley Crüe se encuentran bastante lejos de Kiss, con lo que acaparar la mitad de atención del público nos parece algo asumible a priori, más teniendo en cuenta que este año no solo se competía en temporada sino en plena coincidencia de fechas con un Metalway zaragozano que ha hecho un esfuerzo enorme por confeccionar un cartel de auténtico órdago con imposibles como la reunión de la clásica formación de Barón Rojo. Tampoco han tenido algunos en cuenta que un cartel lo conforman más que dos grupos y entre los no cabezas de cartel el nivel estuvo a la altura.

 

A tenor de los acontecimientos previos que han rodeado esta nueva edición de Kobetasonik, comenzando por un cartel evidentemente menos atractivo que el de hace un año, nos parece exitoso que estos dos días maratonianos de música hayan contado con una asistencia dentro de la lógica en la que una vez más hemos vivido un comportamiento ejemplar por parte de los seguidores. Esto deja de ser noticia, pero no está de más recordarlo para nuestro orgullo. Ejemplar en todos los aspectos sin incidentes (una vez más) a nuestra vista. 

Despertábamos con la mala noticia de la suspensión de la actuación de Thin Lizzy, algo que dolió a quien suscribe puesto que en contra de quienes piensan que no tiene sentido esta andadura sin Phil Lynott, considero que con John Sykes a la voz, el grupo es capaz de captar toda la magia de sus clásicos temas. Seguro estoy de que así lo hubieran demostrado. La organización se movió rápido captando un sustituto del máximo interés como Lizzy Borden. También fueron rápidos haciendo llegar buenas cantidades de paja para cubrir todo el recinto y hacer que el barro dejara de ser un problema tras las primeras actuaciones. El chirimiri había humedecido bastante el ambiente y dimos con él la bienvenida al festival. No fue ningún handicap que un chubasquero no pudiera aplacar para disfrutar de los primeros conciertos con una temperatura nada fresca a primeras horas de la tarde.

 

Idi Bihotz ya estaban tocando cuando entramos en el recinto. Las puertas se abrieron con un tiempo bastante justo, con lo que el tumulto congregado a la entrada nos hizo llegar un poco tarde. Me alegré de escuchar un tema nuevo según entramos, ya que hace tiempo que esperamos nuevo disco de los vizcainos. El sonido no fue del todo bueno, cosa que afectó más a este escenario principal durante el festival que al segundo en el que llegó a ser sobresaliente. “Odola Sutan” o “Amets Merkatuan” demostraron que a medio gas Idi Bihotz cumplen sobre las tablas, aunque esperamos pronto un reencuentro con ellos en mejores circunstancias y con un nuevo trabajo bajo el brazo.

IDI BIHOTZ - Stuart MacDonald
IDI BIHOTZ - Stuart MacDonald

Cambiamos de escenario donde las miradas las iban a acaparar las suecas Crucified Barbara de una manera notable. Mucha presencia de público atraído tanto por el aspecto musical como por la belleza de sus cuatro componentes. A ellas no les gustará a tenor de lo que nos contaron en posterior entrevista, pero ser un grupo de rock exclusivamente formado por chicas les marca muchísimo. Se están convirtiendo en unas nuevas Vixen enamorando a más de uno. Pero en lo que realmente cuenta, lo musical, las chicas demuestran tener toda la actitud necesaria. Se desgañita Mia Coldheart desde el micro acompañada por la chulería y la pose de sus escuderas. Recuerdan a los grupos de hard rock de toda la vida, si bien temas como “Sex Action” tienen el suficiente toque actual y mucho gancho. Tampoco me dio la sensación de que pusieran todo, pero son carne de escenario.

CRUCIFIED BARBARA - Stuart MacDonald

El primer grupo que pegó un fuerte puñetazo que hizo retumbar todo Bilbao fue Gojira. Los de Baiona están creciendo a ritmo constante con su metal extremo lleno de originalidad. Coincidió su descarga con el momento de lluvia más intenso, pero eso no amilanó ni a grupo ni seguidores que juntos compartieron lluvia, sudor y headbanging galopando sobre esos cortados y cortantes riffs que matan cualquier atisbo de melodía. Descuartizador concierto que provocó los primeros movimientos importantes entre la concurrencia.

GOJIRA - Stuart MacDonald

Tal vez el poso que dejó Gojira no fue lo suficientemente alargado porque rápidamente  Devildriver asomó sobre el escenario principal con un Dez Fafara dispuesto a matar. Su moderna propuesta de metal cañero ha conseguido fieles seguidores que lucían orgullosos sus camisetas del grupo. El inquieto líder, con nervio, con hambre de escenario, no dejó títere con cabeza. Está rodeado de buenos músicos, pero dejan demasiado peso en su papel como frontman. Dez acapara todos los extremos de las tablas como un coloso que nos promete muchas de estas con su banda.

DEVIL DRIVER - Stuart MacDonald
DEVIL DRIVER - Stuart MacDonald

No se si Justin Hawkins se sintió en algún momento cómodo en el escenario con su nueva banda de rock and roll Hot Leg. Y eso que había dejado de llover. El (ex)The Darkness parecía no verse complacido con una concurrencia que había decrecido con respecto a las actuaciones precedentes. Puede que el cartel para ellos se quedara demasiado moderno y también es posible que muchos no supieran quien capitaneaba la banda con una escayola en la pierna derecha que no le impidió la movilidad. En cualquier caso, todo el mundo puede identificar ese modo de cantar donde los falsetes característicos abundan incluso más que en su anterior banda. Él quiso hacer una fiesta hasta que, no sin sentido del humor, consiguió que todos cantáramos. No muy centrados sacaron adelante la actuación sin más pena ni gloria.

HOT LEG - Raul Martinez
HOT LEG - Raul Martinez

El primer bodrio del festival llegó con Cathedral. Después de una carrera que les ha llevado por diversos palos uno ya no sabe hacia dónde van los tiros con ellos. Lee Dorrian es el centro del escenario y prácticamente el único que se mueve. Imita demasiado a su idolatrado Ozzy en muchos movimientos clavados. Hasta su pelo nos recuerda al del Ozzy de los primeros Black Sabbath. Cuando entraron en terrenos densos aquello se tornó infumable en un festival al aire libre que requiere de algo más festivo. Tan solo “Corpsecycle” fue un tema que dio algo de ritmo, pero se diluyó la actuación en su parte final. No es su ambiente el de los grandes escenarios en festivales veraniegos.

CATHEDRAL - Raul Martinez
CATHEDRAL - Raul Martinez

Mucha curiosidad tenía por ver a Cradle Of Filth. De un tiempo a esta parte no hago más que oír críticas hacia sus directos, con lo que quería comprobar por mí mismo si una banda tan influyente como esta podría ser tan pobre en directo. Me encontré con una buenísima banda en ejecución que acompaña a Dani Filth, ya que este es el corazón latente de todo ese embrollo musical ornamentado hasta el infinito. No deslució demasiado este aspecto orquestal una actuación ejecutada al milímetro por los músicos. Contaron con una expectación que prácticamente superó a la de los siguientes en este stage 2, a priori más interesantes. Se trataba de Journey. Así que algo tienen.

CRADLE OF FILTH- Raul Martinez
CRADLE OF FILTH- Stuart MacDonald

Dentro de los triunfadores tenemos que encuadrar a Trivium. Muchas veces un grupo que viene tan inflado no está a la altura. Una de las nuevas realidades del metal tenía que afrontar una papeleta que los colocaba entre los puestos destacados de una noche que ya se nos echaba encima. Pues los de Florida sacaron todas sus cualidades a relucir, combinando las voces agresivas y melódicas, sacando guitarras de puro thrash traído a la actualidad y esa chispa de la juventud que en ningún otro grupo brilló como en ellos. Un lujo para ellos contar con una audiencia que unía a veteranos y jóvenes seguidores complacidos por igual. Estuvieron a la altura de una banda que de verdad pretende pujar por puestos de privilegio en la escena metálica.

TRIVIUM- Raul Martinez
TRIVIUM- Raul Martinez

Sin embargo, hay lugares que solo están reservados a los dioses. Unos de entre todos ellos bajaron hasta la tierra para ofrecer el que a la postre sería el mejor concierto de todo el festival. Journey nos hicieron tocar el cielo desde la cima de Kobetamendi con un hard rock que no ha perdido nada de la clase que le caracteriza. Ni los cambios de formaciones afectan para nada. Es más, la presencia del aún reciente Arnel Pineda como vocalista fue una de las bazas mejor aprovechadas por el grupo. Este tío es incansable, se lo pasa estupendamente en el escenario y eso se nota. Lo más importante es que tiene una voz capaz de clavar lo que Journey necesita. Gracias a él y a la maestría de un guitarrista con un feeling  inigualable como Neil Schon, contando con el toque magistral del resto de sus compañeros, la magia de ese “Don´t Stop Believing” ha dejado encantado para siempre este lugar. Fue el momento del día y del festival. Los pelos aún se erizan cuando esa cálida voz acompañada de ese teclado empapan a uno tan tiernamente como esa lluvia de Bilbao que quiso darse cita para discretamente quedarse a presenciar momentos tan sublimes. Journey no es un grupo actualmente que tenga la capacidad de llenar grandes recintos, pero no será porque no sobrepasen esos límites. Supieron mover y encandilar con temas nuevos y viejos, daba igual porque aquello sonaba como los ángeles. Aún emociona recordar “Faithfully”, con mecheros flotando sobre nuestras cabezas, sin que quedaran a la zaga “Wildest Dream”, “Wheel In The Sky” o “Change For The Better”. Uno de esos conciertos que se engloban en una dimensión superior al resto, a la que muy pocos llegan. Flotamos durante esa descarga que desde que concluyó dejó la sensación de que nadie la iba a superar. Kobetasonik se guarda uno de los momentos más brillantes de todo este verano gracias a Journey.

JOURNEY- Stuart MacDonald
JOURNEY- Stuart MacDonald

Supongo que Machine Head serían ajenos a lo difícil que tenían agradar a quienes aún veníamos al escenario principal saboreando las mieles de Journey. Era una incógnita para mí lo que Robb Flynn y sus chicos pudieran ofrecer, puesto que nunca les había visto en directo. El caso es que lo anteriormente visto había subido el nivel de exigencia al que los americanos respondieron con contundencia. Una vez más el sonido en esta escenario se quedó algo flojo, pero Machine Head  llevan fuerza en la recamara como para sepultar Bilbao bajo los escombros de un monte que amenazaba derrumbe. Entendieron perfectamente su situación en el festival compaginando nuevos temas con clásicos incontestables. “Old” fue de las primeras piezas que demostró por qué son una de las bandas más influyentes en el metal actual. Presencia y actitud no abandonaron a los músicos, pesos pesados del metal de nuestro tiempo, a estas alturas padres de un montón de camadas de grupos posteriores. “The Blood, The Sweat, The Tears” continuó con las sacudidas, hasta que llagamos a un “Davidian” que fue el estruendo final de un concierto que perfectamente podía haber sido considerado el más grande del día. Lo demostró la deserción de multitud de público tras el mismo, dejando bastantes huecos para quién era considerado cabeza de cartel de esta jornada. ¿Qué hubiera sido de nosotros si esta detonación hubiera contado con mejor sonido?

MACHINE HEAD- Stuart MacDonald

Bastante más que sonido le hubiera hecho falta a Marilyn Manson para salvar su actuación. En primer lugar, debería de haber tenido ganas de subirse a las tablas; en segundo lugar, haber cuidado ese espectáculo que en tantas ocasiones ha tapado su falta de talento y su nula calidad musical; y en un tercer lugar, tendría que haber respetado a quien paga una entrada exclusivamente por verle a él. Doloroso debió ser para sus acérrimos seguidores (entre los que no me cuento) ver a un estrellado personaje que ni siquiera es capaz de continuar con su parodia de toda la vida. Pasado de kilos, arrogante, falto de todo tipo de vergüenza, este aburguesado músico se limitó a hacer el ridículo con dos criados que le secaban el sudor entre los temas, que le llevaban su mascara de oxígeno que tiraba constantemente al suelo, que le levantaban el pie de micro y que aguantaban constantes desprecios por parte de un Manson con un show despreciable. No se hasta qué punto coinciden el personaje real y el ficticio, ya que la vanidad de una supuesta estrella de cine que él quiso representar, le viene demasiado acorde a lo que tras las bambalinas pudimos descubrir sobre su estancia en el festival. Lo peor de todo es que incluso puede estar cumpliendo su objetivo, ya que siempre se ha alimentado de la polémica. Pudiera ser mejor ni mencionar esta ¿actuación?, aunque ya pudimos comprobar que todo esto le está sirviendo para cavar su propia tumba. Muchos se marcharon después de Machine Head y otros tantos se fueron despidiendo durante este concierto, en teoría estelar. Los que se quedaron fue para llegar a los reproches y abucheos ante los que el tío parecía seguir impasible montando su particular fiesta de cumpleaños con el regresado Twiggy con el que forman un tamdem idóneo. Más abajo musicalmente es imposible llegar. Por si a alguien aún interesa estuvo el “Beaitifull People” o la versión de “Sweet Dreams” entre algunos temas nuevos, todos echados por el suelo. Y es que no hubo música en su concierto, con lo que tal vez demasiado espacio le hayamos dedicado ya a quien deshonra nuestro estilo de música y da una imagen que nada tiene que ver con el metal. Asco es lo único que se me ocurre para expresar la sensación que dejó quien tenía el honor de ser cabeza de cartel. Sin duda, esto le pasará factura, pero el público de Kobetasonik fue el más perjudicado.

MARILYN MANSON- Stuart MacDonald

Para quitarse el mal sabor de boca no fuimos al stage 2 en el que parecía aparecer el sol a las 2 de la madrugada después de lo que habíamos visto. La organización había colocado a dos grupos de estopa de la buena para cerrar ambos días y fue todo un acierto. Los que más ganas de marcha tenían a esas horas recibieron una soberana paliza a cargo de Suicidal Tendencies, que hicieron el resto con los ya doloridos cuerpos tras 12 horas de música sin tregua. “You Can´t Bring Me Down” o “Ain´t Gonna Take It” fueron terremotos insalvables para los asistentes que gustosos terminaron a pogo limpio en las primeras filas. Un público ejemplar merecía irse a dormir con una sonrisa en la cara, la cual Suicidal Tendencies dibujó en quien valientemente se atrevió a encararse a ellos. Y no fue escaso el público que aguantó hasta el final de la primera jornada frente a un escenario que terminó destrozado.

SUICIDAL TENDENCIES - Stuart MacDonald
SUICIDAL TENDENCIES - Stuart MacDonald

Texto: ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es

Fotos:

Stuart MacDonald ( http://www.kobetasonik.com )

Fotos de gente y ambiente: Raul Martinez (http://www.posenplay.com)